Ninguno de los castillos distribuidos por la geografía nacional pasa inadvertido, bien sea por su majestuosidad, belleza, envergadura o historia. Ejemplos no faltan: el Alcázar de Segovia y su vínculo con Isabel la Católica, el ostentoso del Palacio de Olite o la imponente fortaleza de Loarre, considerada como la fortaleza románica mejor conservada de Europa y que ha servido como escenario de la película El reino de los cielos.
Pero pocos guardan el encanto del Castillo de Balsareny, una icónica fortaleza situada sobre una colina a 420 metros en un municipio catalán que lleva su mismo nombre y que está situado en la comarca del Bages, provincia de Barcelona. Un monumento que se ha convertido en un emblema local.
Declarado Bien Cultural de Interés Nacional
Al Castillo de Balsareny no le faltan atributos. Los especialistas destacan su antigüedad, porque la fortaleza data de 951. Se construyó durante la segunda mitad del siglo XIV, en tiempos del rey Pedro III el Ceremonioso y se restauró durante los últimos años del siglo XIX. Pese a sus años, el edificio actual está bastante bien conservado, según destacan las autoridades locales.
Tampoco pasa inadvertida su importancia arquitectónica. Está considerado como ejemplo de fortaleza del estilo gótico civil catalán. Según detallan, presenta una planta en forma pentagonal, un amplio tintel en la planta baja que conserva todo el ambiente de la época gótica y en el primer piso hay una galería de los arcos de punto redondo. El edificio está rematado en la cima con almenas, características de los últimos siglos medievales.
Junto al castillo se encuentra la ermita románica que data del siglo XII, donde se venera a la Virgen del Castillo. A sus pies, el visitante se encuentra con el río Llobregat. Concretamente, ahí se encuentra la presa donde nace la acequia que abastece de agua a la ciudad de Manresa, aclaran desde la página web de la fortaleza.
Todo suma y su historia también, así que las autoridades pronto reconocieron al Castillo de Balsareny, que preside este municipio de poco más de tres mil habitantes, como Bien Cultural de Interés Nacional (BCIN). Fue en el año 1949 y desde entonces siempre se ha venido poniendo en valor.
Habitado hasta los años 70
Históricamente, el Castillo de Balsareny ha estado vinculado a diferentes familias que han habitado el edificio hasta hace relativamente poco (1976). De acuerdo con el Ayuntamiento de Manresa, la fortaleza pertenece actualmente a la familia Alós. La iglesia también es de titularidad privada.
Pese a su propiedad, se puede visitar. Se realizan visitas guiadas y teatralizadas, en este último caso pensadas también para escolares. Sin embargo, su explotación no termina ahí. Actualmente el castillo se alquila para bodas, reuniones familiares, actos, eventos de empresa, conciertos, exposiciones o producciones cinematográficas.