A nadie le amarga un dulce por Asia: los 5 postres más reconocidos en Singapur
Pocas cosas despiertan tanta unanimidad como un buen postre. Y si hablamos de los más célebres del continente asiático, Singapur juega en otra liga. Su historia culinaria, marcada por la convivencia de tradiciones chinas, malayas e indias, explica por qué sus postres combinan arroz, coco, pandan, frutas y hielo con una naturalidad absoluta. Aquí el dulce no pertenece a una sola tradición: es mezcla, mercado y calle.
En este recorrido por la repostería singapurense asoman nombres que cualquier viajero ha visto —o probado—: el cendol, el ice kacang o el ondeh-ondeh, dulces muy presentes en mercados y hawker centres. Singapur puede dividirse por barrios y comunidades, pero hay algo que lo mantiene unido: su manera vibrante de disfrutar algo dulce en cualquier momento del día.
1. Ice kacang
Uno de los postres más populares del país. Se elabora con hielo raspado cubierto de siropes de colores, judías dulces, maíz, gelatinas y leche condensada. Refrescante y muy visual.
2. Cendol
Postre frío hecho con hielo picado, leche de coco, azúcar de palma y pequeños fideos verdes de arroz aromatizados con pandan. Es uno de los dulces más queridos del sudeste asiático.
3. Ondeh-ondeh
Bolas de arroz glutinoso rellenas de azúcar de palma líquida y cubiertas de coco rallado. Al morderlas, el interior se derrama, lo que las convierte en uno de los dulces más característicos.
4. Pandan chiffon cake
Bizcocho ligero aromatizado con hojas de pandan, que le dan su color verde característico y un aroma dulce muy reconocible.
5. Tau suan
Postre caliente elaborado con judía mungo en una sopa dulce espesa, servido a menudo con pequeños trozos de masa frita. Es habitual como merienda.
Singapur demuestra que el postre puede ser mezcla cultural. Sus dulces hablan de mercados ruidosos, de hielo raspado y de aromas tropicales donde varias tradiciones conviven en el mismo plato. A veces, entender un país empieza por un bol lleno de hielo, sirope y cosas inesperadas.