Un último estudio ha adjudicado que Gaudí es el autor real de esta maravilla de 1901

Durante décadas fue una sospecha. Un rumor persistente entre vecinos. Una intuición basada en curvas imposibles y detalles que “olían” a Gaudí. Ahora, un estudio técnico encargado por la Generalitat de Catalunya lo da por confirmado: el Xalet del Catllaràs, en los bosques del Berguedà, fue diseñado por Antoni Gaudí en 1901.

No es una obra monumental. No es la Sagrada Familia ni la Casa Batlló. Y quizá precisamente por eso resultaba más misteriosa.

Un encargo industrial en plena montaña

El chalet fue encargado por Eusebi Güell para alojar temporalmente a los ingenieros que trabajaban en las minas de carbón de la zona, cerca de La Pobla de Lillet. Estamos hablando de una construcción levantada entre 1901 y 1908, en plena efervescencia de los proyectos modernistas del arquitecto.

Mientras Gaudí trabajaba en obras como el Park Güell, diseñaba también esta vivienda funcional en un entorno remoto, a 1.370 metros de altura, rodeada de bosque.

Eso sí, según el informe, Gaudí habría diseñado el edificio, pero no dirigió directamente las obras. La ejecución corrió a cargo de su colaborador Juli Batllevell. Esa distancia explicaría por qué el arquitecto nunca reivindicó públicamente la autoría.

Las pistas que lo confirman

El estudio, dirigido por Galdric Santana, analizó planos, secciones y geometrías del edificio y las comparó con otras obras de Gaudí.

La clave estuvo en los arcos.

La sección transversal revela divergencias características entre arcos parabólicos y catenarios, una firma estructural habitual en el arquitecto de Reus. También se identificaron elementos constructivos muy propios, como la utilización de bóvedas específicas y la disposición de distribuidores a 45 grados, un recurso que aparece en obras como la Torre Bellesguard.

No es un gesto ornamental. Es estructura pensada con lógica gaudiniana.

Una pirámide funcional en medio del bosque

A primera vista, el Xalet del Catllaràs parece sencillo. Casi austero. Nada que ver con la exuberancia decorativa de otras obras del arquitecto.

Tiene forma triangular, cercana a una pirámide. Los arcos estructurales forman parte de la fachada, interrumpida por pequeñas ventanas abuhardilladas. La razón no es caprichosa: esa inclinación facilita que la nieve resbale y no comprometa la estabilidad del edificio.

La base está revestida de piedra y el conjunto, de tonos crema, contrasta con el verde intenso del entorno forestal.

Es Gaudí, pero en versión industrial.

El interior estaba dividido en seis viviendas, dos por planta. Los espacios se reducían progresivamente en altura hasta culminar en la buhardilla. El estudio también desmonta una idea extendida: el chalet no fue pensado para trabajadores rasos, sino exclusivamente para ingenieros.

En 1932 pasó a manos del Ayuntamiento de La Pobla de Lillet. Sufrió décadas de abandono, rehabilitaciones y transformaciones. En una intervención de 1971 se perdió la escalera de caracol original, sustituida por una metálica. En 2015 se reconstruyó una nueva escalera respetando mejor el espíritu del diseño original.

¿Y ahora qué?

El consistorio no contempla convertirlo en alojamiento ni en uso residencial. La idea es integrarlo dentro de una ruta turística que lo conecte con las minas cercanas y el conocido Tren del Ciment. La confirmación de la autoría llega además en el contexto del Año Gaudí, lo que añade una dimensión simbólica al hallazgo.

Pero la historia no termina aquí. Existen otras construcciones atribuidas a Gaudí pendientes de confirmación técnica. Vecinos y expertos llevan años señalando posibles autorías en distintos puntos de Catalunya.

El Xalet del Catllaràs demuestra algo interesante: que Gaudí no fue solo el arquitecto del espectáculo modernista, sino también un diseñador capaz de pensar espacios funcionales, industriales y discretos, adaptados al territorio.

A veces, las grandes revelaciones no están en el centro de la ciudad, sino a veinte minutos de pista forestal, en medio del silencio del bosque.

Y ahí, también, estaba Gaudí.