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El dinosaurio todavía estaba allí

"Garzón  y Maíllo son los que interpretan las ambigüedades en las que navega nuestra organización"

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Garzón: Andalucía es un motor de cambio porque tiene la rebelión en su ADN

EFE

Se juzga por lo que se hace, no por lo que se dice.

(Antonio Gramsci, Passato e Presente)

El escritor sudamericano Augusto Monterroso escribió uno de los microrelatos más breves de la literatura: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”. No voy a escribir sobre reptiles prehistóricos, sino de la “vieja” y la “nueva” política en Izquierda Unida.

A comienzos del pasado mes de agosto, una vez que un grupo de militantes presentamos el documento político –organizativo titulado 'Una IULV-CA fuerte y autónoma para cambiar Andalucía', alternativo al oficialista, el actual Coordinador de IULV-CA, Antonio Maíllo declaró a la prensa que saludaba la concurrencia de los críticos a la Asamblea, pero que lamentaba el que nos situáramos –según él- “en una posición de subordinación o de alianza con el PSOE-A".

Con dichas declaraciones, se intentaba desprestigiar a las personas que lo presentamos y las propuestas políticas en él reflejadas, sin entrar en el fondo y el contenido del documento. Quizás lo dijera porque alguno de los firmantes participaron en la breve experiencia del gobierno andaluz. En ese caso, olvida Maíllo que él fue Director General de Administración Local en ese gobierno y que la decisión de participar en él fue sometida a referéndum a la militancia, que con una altísima participación decidió el acceso al gobierno. Personalmente no me arrepiento ni me avergüenzo de lo que en su día decidió la organización, allá otros con sus complejos. Otros que criticaron duramente IU por pactar con el PSOE en Andalucía, guardan un silencio vergonzoso ante el pacto de Castilla - La Mancha entre PSOE y Podemos. Nunca he estado subordinado ni al PSOE ni a otras fuerzas políticas. Mis compañeros y yo, como candidato a la alcaldía de Conil, hemos derrotado al PSOE en 6 elecciones municipales, logrando el “sorpasso” en 1987 por primera vez y desde el 1995 hasta ahora. Nunca he gobernado con el PSOE en Conil, siendo este nuestra oposición a todos los niveles de la administración. Por otra parte, en la candidatura que encabeza Maíllo concurren muchos más asesores, delegados y altos cargos de ese gobierno breve que en la precandidatura de 'Una IULV-CA más fuerte y autónoma…'.

No seré yo quien critique a los compañeros y compañeras, pero ¿no será estar subordinados al PSOE hacer una política aislada de nuestra base social, de sus problemas e incertidumbres? ¿No será estar subordinados al PSOE elaborar un discurso que no se entiende, que no somos capaces de llevar al trabajador/a –ciudadano/a que decimos representar? ¿No será que para conseguir el tan ansiado “sorpasso” nuestra táctica y estrategia debe basarse en la relación dialéctica entre ideas y realidad? Subordinarse al PSOE, perpetuándolo en el poder, es practicar una política que en su tiempo Lenin calificó de “enfermedad infantil”.

Sin duda, Maíllo con sus declaraciones pretende desviar la atención, nutriendo la fobia ancestral de una parte de nuestra militancia hacia el PSOE, para que no debatamos realmente sobre qué hacemos con IU y cómo articulamos nuestra estrategia política en Andalucía. Estas declaraciones, como la tinta del calamar, obvian lo principal para intentar desprestigiar al que piensa diferente.

Paradójicamente, este modo de proceder era lo típico del carrillismo, de la vieja política. Nuestros máximos dirigentes en Andalucía y el Estado, Maíllo y Garzón, no desean que los militantes critiquen en medios de comunicación, pero ellos cada vez que realizan una entrevista, utilizan las redes sociales o escriben un artículo, critican cualquier diferencia interna: neocarrillistas, marginales, nostálgicos, subordinados al PSOE, oligarquía interna, pesimistas antropológicos, etc…Hoy escribo sobre IU, excepcionalmente, para denunciar públicamente esta hipocresía.

Nuestro Coordinador ha afirmado también cínicamente que “hay gente en IU que está cómoda en la marginalidad”. Es cierto: nunca IU ha estado tan al margen de todo como ahora. Por eso, no sé si a la gente que se refiere es a la dirección actual o a los críticos. En cualquier caso, no tengo dudas que expresa esto para justificar la confluencia con Podemos a toda costa y de cualquier manera. ¿Quién y por qué dejó a IU al margen de los problemas de los trabajadores andaluces? Esa es la pregunta a contestar y no seguir con la obsesión compulsiva de conseguir una falsa "Unidad Popular" cupular y sin criterios.

Hay políticos que aunque no estén cómodos en la marginalidad, siempre estarán en esta porque no analizan la realidad concreta, la correlación de fuerzas ni distinguen la táctica de la estrategia. Con la obsesión de ganar somos inventivos: en pocos meses inventamos Unidad Popular, Ahora en Común, después  Unidos Podemos y ahora posiblemente Marea Andaluza. Es importante ganar pero lo sorprendente es que emplee ese argumento quien menos ha ganado, posiblemente ni una partida de dominó. Ganemos la calle, ganemos hegemonía, ganemos la confianza de los trabajadores y después aumentaremos el porcentaje de votos, hasta que derrotemos a la derecha y las políticas de derecha. Las estrategias del “ahora o nunca”, del “todo o nada” han demostrado que llevan al fracaso y a la frustración. ¿Cuántos cientos o miles de compañeras/os han dejado de militar en nuestra organización andaluza en estos últimos años? Cerca del 30% de la militancia (28,96%) ha abandonado IULV-CA. Esta estrategia pseudoleninista seguida por la actual dirección nos ha llevado a una especie de misticismo contemplativo.

Nuestra organización se podría describir actualmente con las palabras de Teresa de Jesús: "Vivo sin vivir en mí y tan alta vida espero, que muero porque no muero". Así está IU, debatiéndose entre la vida y la muerte. Esta ambivalencia, esta ambigüedad, ha sido mantenida, alimentada por la frase-icono “superar IU”, significando, según interpretación, “liquidar IU” o “mejorar IU”.  En función del grado de oposición de la militancia a que IU desapareciera, se ha modulado el discurso de la superación, llegándose actualmente a la formulación de “superar IU como partido”, cuando esta organización nunca ha sido un partido sino una coalición electoral en sus inicios, una federación de partidos y personas después, para convertirse luego en un movimiento político-social.

A esto se le une que un día un dirigente dice que no debe haber cuotas ni censo de afiliados, otro que hay que conseguir otro sujeto político y al día siguiente se manifiesta lo contrario. Pero, ¿por qué no se ha consultado claramente a los militantes sobre la desaparición de IU? ¿Por qué utilizar el término ambiguo de “superar”? Cuando en política se utiliza la ambigüedad calculada las interpretaciones afloran, siendo los lideres los encargados de interpretarla. Garzón  y Maíllo son los que interpretan las ambigüedades en las que navega nuestra organización. El catedrático de filosofía Manuel Cruz tiene razón cuando afirma: “En política, hoy hay hiperliderazgos que dejan en mantillas el culto a la personalidad de otros tiempos.” Esto, mas imagen, espectáculo y ambigüedad, son características de la “nueva” política.

Las personas que apoyamos el documento “Una IULV-CA fuerte y autónoma…” desterramos la ambigüedad y manifestamos claramente que no vamos a superar a IU, de ninguna de las maneras. Queremos fortalecerla,  adaptándola a las condiciones actuales, actualizándola pero manteniendo sus bases ideológicas y su autonomía frente al PP, al PSOE o Podemos.

El documento tiene la virtud de la claridad y la concreción frente a la ambigüedad en la que se instala el documento oficial. Nos presentamos como los defensores sin tapujos de nuestra historia, de nuestra aportación en estos 33 años a la política andaluza y a la movilización social en nuestra tierra. Defendemos nuestra memoria, con sus luces y sus sombras. Reivindicamos años de trabajo conjunto de todas y todos los que conformamos IULV-CA, más allá de si tenemos o no adscripción partidaria, más allá de si nos consideramos socialistas, comunistas, anarquistas, feministas, ecologistas, nacionalistas… Defendemos ese espacio plural de la izquierda andaluza frente a la ambigüedad del documento oficial.

La estrategia de la actual dirección se basa en dos sofismas, dos falsos argumentos para “superar” o devaluar IU: Que se ha convertido en un partido político al uso dejando de ser un movimiento político y social y que IU se ha institucionalizo dejando de estar en los conflictos. ¿Qué tiene que ver el tocino con la velocidad? ¿Qué tiene que ver los errores cometidos con  buscar otro sujeto político con ansiedad debilitando a la propia organización? Las organizaciones de la izquierda se han conformando históricamente a través de la realidad, la composición interna y las condiciones de lucha. La historia de IU desde hace 30 años la ha ido modelando desde una coalición puramente electoral hasta un movimiento político y social, nunca ha sido un partido al uso. ¡Qué extraño que aquellos que, ahora, únicamente hablan de ganar a toda costa, no  hayan percibido que  ganan elecciones  partidos clásicos: PSOE, PP, Podemos, CS’! Defendemos IU como movimiento político y social con una militancia con derechos y deberes reconocidos, que tenga como principio “un hombre, una mujer, un voto” en los procesos de toma de decisiones, que tenga órganos de representación, de coordinación y también de dirección. Creemos en una IU como espacio de reflexión y debate para la acción, para la movilización, para el conflicto y para el gobierno, desde la democracia participativa, no entendida únicamente como la aplicación de técnicas de dinámicas de grupo, sino como mecanismos de participación y expresión de la militancia, de toda la pluralidad interna.

Por otro lado, el debate no debe ser convergencia o confluencia sí o no, sino cómo, cuándo, con quién y para qué. Convergencia desde nuestra autonomía, desde el acuerdo programático y la participación de la militancia. La convergencia no se consigue hablando de ella, sino trabajando codo con codo con los movimientos sociales, con la sociedad civil, con sindicatos y con otras organizaciones de izquierda.

Saramago afirmaba que los únicos interesados en cambiar el mundo son los pesimistas, porque los optimistas están encantados con lo que hay. Después de estos últimos años, de la estrategia del “ahora o nunca”, de la “nueva” política y la superación de IU, resulta que nos hemos despertado con la política más “vieja”, como en el cuento de Monterroso: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”.

Antonio Roldan Muñoz es exalcalde de Conil, miembro del Consejo Andaluz de IULV-CA, redactor del documento 'Una IULV-CA fuerte y autónoma para cambiar Andalucía' e integrante de la precandidatura del mismo nombre.

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