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El exconsejero del PP que adjudicó 300.000 euros a su pareja negocia con Ciudadanos y Coalición Canaria

Lucas Bravo es hijo de José Miguel Bravo de Laguna, un político de largo recorrido desde UCD que escindido del PP intenta relanzar su marca electoral

Padre e hijo almorzaron el jueves con el presidente del Gobierno canario, Fernando Clavijo (CC), “para hablar de la reforma electoral, que ya es mucho”

El padre era presidente del Cabildo de Gran Canaria cuando el hijo controlaba el Instituto Insular de Deportes, desde donde contrató a su novia

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José Miguel Bravo de Laguna y Lucas Bravo de Laguna.

José Miguel Bravo de Laguna y Lucas Bravo de Laguna.

Lucas Bravo, el exconsejero de Deportes del Cabildo de Gran Canaria que desde las filas del PP adjudicó casi 300.000 euros a empresas relacionadas con su novia, la extenista profesional grancanaria Noelia Pérez, mantiene contactos con Ciudadanos y Coalición Canaria para relanzar la marca electoral local con la que su padre, uno de los históricos políticos canarios de la Transición, rompió con el PP justo antes de las elecciones locales de 2015.

El padre de Lucas, José Miguel Bravo de La Laguna, presidió el Cabildo Insular de Gran Canaria durante el anterior mandato (2011-2015), en el que se firmaron los contratos con la actual socia y desde entonces pareja de su hijo. Su candidatura a la presidencia al frente de las filas del PP fue el regreso a la primera línea de uno de los referentes de la UCD canaria, diputado centrista y después liberal en AP-PDP-UL, y presidente del PP de Canarias y del Parlamento de Canarias entre 1995 y 1999.

La vuelta de Bravo padre a la política se produjo después de tres lustros fuera de ella al ser desplazado por José Manuel Soria al frente del partido por su derrota electoral en Canarias en 1999. Lo hizo como candidato del PP en 2011 al Cabildo que había perdido Soria en 2007 para irse después este al Gobierno de España Mariano Rajoy. Y Bravo padre incluyó en las listas de 2011 a su hijo, que había hecho carrera desde los 23 años en su municipio, la Villa de Santa Brígida, primero como concejal y luego como alcalde, sin que al exconsejero de Deportes se le conozca otra profesión a sus 41 años y esquivando siempre a la Justicia.

En 2015, las desavenencias entre Bravo padre y el líder del PP, José Manuel Soria, acabaron con el primero creando el partido Unidos por Gran Canaria, con el que obtuvo dos actas en el Cabildo. Su hijo, Lucas, siguió en el PP y repitió como consejero, pero se quedó en la oposición al gobernar Nueva Canarias con PSOE y Podemos. Hasta que en junio entregó el acta de consejero al cumplirse los dos años de incompatibilidad para ejercer en el sector privado la gestión deportiva.

Pero la política no ha dejado de estar en el punto de mira de los Bravo. Padre e hijo, tanto informalmente como a través de intermediarios de manera más programada, han tocado en estos meses a las puertas de Ciudadanos, por un lado, y de Coalición Canaria, por otro. Todo con vistas a las elecciones locales de 2019.

En este último caso de Coalición Canaria, el propio José Miguel Bravo de Laguna ha reconocido a Canarias Ahora en varias ocasiones que “habla con muchos partidos y eso no quiere decir nada”, admitiendo contactos con el grupo gobernante en Canarias, junto a otras fuerzas municipales que pretenden reconstruir CC en la isla de Gran Canaria, muy debilitada por el predominio de Nueva Canarias.

Bravo padre, eso sí, reconoció haber almorzado el jueves pasado junto a su hijo con el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo (CC), en un reservado del hotel Santa Catalina, de Las Palmas de Gran Canaria. Clavijo y los Bravo de Laguna hablaron de “muchas cosas, pero sobre todo del BIC (Bien de Interés Cultural) de las Dunas de Maspalomas [un área sensible bajo polémica de expansión turística y urbanística o protección medioambiental] y de la reforma electoral canaria, que ya es mucho”, explicó José Miguel Bravo.

Como ha hecho en otras ocasiones, Bravo de Laguna descartó que negociara su alianza con CC, pero tampoco la desechó, junto a otras fuerzas municipales de la isla de Gran Canaria. CC mantiene el empeño de reconstruirse en Gran Canaria con este tipo de fuerzas como la de Bravo de Laguna, o gobernantes locales. 

Los contactos con Ciudadanos del exconsejero de Deportes y su padre sí que están más perfilados, según ha podido saber este diario de fuentes del partido de Albert Rivera y de los negociadores que pretenden incorporar nuevas caras en Canarias.

Los Bravo no dicen ni que sí ni que no, sino todo lo contrario, porque queda tiempo para la cita electoral local de 2019, pero fuentes de esas negociaciones consultadas por Canarias Ahora dan por hecho hace semanas que José Miguel y Lucas se incorporarán a Ciudadanos a partir de otoño, por un acuerdo directo con la dirección en Madrid, saltándose la estructura orgánica en las Islas.

En Canarias, sin embargo, fuentes del partido admiten que los Bravo “están pidiendo práctico [para atracar en el puerto de Ciudadanos], pero no saben que aquí hay que pasar por las asambleas”, en referencia a que no será tan sencillo ser designados candidatos a cargos públicos sin pasar por el filtro del censo naranja. Salvo órdenes expresas de la Península.

Mientras tanto, el escándalo de los contratos del exconsejero de Deportes a su novia y actual socia solo ha comenzado a rodar, en un mes de agosto que ha cogido a los grupos políticos en el Cabildo de Gran Canaria desactivados.

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