Baches, desprendimientos y pinchazos: el deterioro de las carreteras secundarias alarma a varios pueblos de Huesca
Las carreteras secundarias que conectan muchos pueblos de la provincia de Huesca vuelven a situarse en el centro de las reclamaciones vecinales y municipales. Baches de gran tamaño, socavones, desprendimientos de ladera y parches que duran apenas unos días dibujan el estado de algunas de estas vías, cuyo deterioro se ha agravado con las lluvias persistentes registradas en las últimas semanas. Alcaldes y vecinos de distintos puntos del territorio, desde la comarca de Los Monegros hasta el Alto Gállego, denuncian la falta de mantenimiento por parte de las administraciones competentes y alertan de los riesgos para la seguridad vial.
Pinchazos, daños mecánicos e incluso salidas de la vía se repiten en algunas de estas carreteras, utilizadas a diario por trabajadores, agricultores, camiones de ganado o servicios públicos. En muchos casos, además, se trata de accesos imprescindibles para pueblos pequeños que dependen de estas vías para conectarse con centros comarcales, hospitales o servicios básicos.
La HU-831 en Castejón de Monegros: “La carretera está intransitable”
Uno de los ejemplos más claros se encuentra en la carretera HU-831, que atraviesa la localidad de Castejón de Monegros. El estado del firme ha empeorado progresivamente durante los últimos años, hasta el punto de que el propio Ayuntamiento tuvo que intervenir por su cuenta. “El pasado verano tuvimos que comprar aglomerado para tapar varios agujeros”, explica la alcaldesa, Ana Puey. “Entonces nos supuso un gasto enorme, pero ahora hay tal cantidad de baches que no podemos costearlo. La carretera está intransitable, es un peligro. Ya no sabemos dónde acudir para que nos hagan caso, porque la Diputación de Huesca (DPH) no ha tapado ni un solo agujero en dos años”.
Fuentes de la DPH han indicado, sin embargo, que esa vía no pertenece a su jurisdicción y que “no se ha recibido ninguna solicitud de ningún tipo”. La regidora recuerda que la situación era muy diferente hace apenas unos años. “Antes llamábamos y a los quince días venían a parchear. Pero ahora estamos cansados de solicitar ayuda porque nunca llega, pedir reuniones que no se concretan… y la situación se complica cada día. Ahora no es que tengamos tres agujeros, es que se han multiplicado por la falta de inversión y el tráfico que soporta esta carretera”.
La HU-831 conecta con la A-230 a la salida del núcleo urbano de Castejón, una vía autonómica que tampoco presenta un estado mucho mejor, según denuncian desde el municipio. “Está también en un estado deplorable, es muy arriesgado circular por ella”, señala Puey. “A diario lo están haciendo muchos vecinos para ir a trabajar a Sariñena, así como camiones y otros vehículos pesados. El problema es muy serio”.
De momento no se han producido accidentes graves, pero sí numerosos incidentes. “Aunque de momento no ha habido daños personales, sí ha habido reventones y pinchazos en la A-230, tanto en Castejón como en otros puntos de esta carretera autonómica como Pallaruelo. Es un riesgo circular por esta vía, lo hemos dicho ya en demasiadas ocasiones”.
La alcaldesa insiste en que las reclamaciones no responden a una demanda excepcional, sino a la necesidad de garantizar unas infraestructuras básicas para la vida en el medio rural. “Los que vivimos en los pueblos queremos seguir haciéndolo. Necesitamos que las instituciones inviertan en aquello que es de su competencia. Es una urgencia, porque somos nosotros los que pasamos a diario por estas carreteras peligrosas, muy degradadas y abandonadas por quienes tienen la obligación de mantenerlas”.
Dos años de reclamaciones por la A-1223
También en Los Monegros, el Ayuntamiento de Alberuela de Tubo mantiene desde hace años una batalla administrativa para reclamar la mejora de la carretera A-1223, en el tramo que une Venta de Ballerías con el cruce de la A-1210. Se han cumplido dos años desde que el consistorio envió una carta al Departamento de Fomento, Vivienda, Movilidad y Logística del Gobierno de Aragón alertando del deterioro de la vía.
El alcalde, José Manuel Penella, recuerda que hace seis meses recibieron una respuesta que parecía abrir la puerta a una solución. “Desde la Dirección General de Carreteras nos aseguraron que se iba a redactar el proyecto de acondicionamiento de la carretera, y es verdad que pusieron parches, pero duraron dos días. A día de hoy están ya deshechos”.
La sensación en el municipio es de desconcierto ante algunas actuaciones puntuales que consideran poco coherentes. “No entiendo la razón por la que pintaron la línea del suelo entre la estación de Poleñino y Sodeto. ¿Y de Sodeto a Venta de Ballerías? ¿No pasan coches? Es lamentable”, afirma el alcalde. Penella relata que los incidentes son frecuentes. “Hace un par de semanas la grúa tuvo que venir cinco veces en un solo día para asistir a otros tantos coches que habían sufrido un pinchazo, incluido el de la Guardia Civil, por el estado de la carretera”.
Aquella misma noche, según explica, se realizaron nuevos trabajos de parcheado. “Vinieron a parchear de nuevo, pero ya están deshechos”. Desde el Gobierno de Aragón se apunta que el inicio de la nueva legislatura, aún en fase de negociaciones, supondrá un avance “significativo” en la redacción del proyecto.
Sin inversión en el plan autonómico
Más allá del deterioro actual, lo que más preocupa al alcalde de Alberuela de Tubo es la falta de previsión de inversiones a medio plazo. “El Plan de Carreteras 2025-2040 no contempla ni un euro de inversión para mejorar esta carretera”, denuncia. “Hablamos de la seguridad de los vecinos del municipio, que necesitan transitar a diario por esta vía, pero también de la de los vehículos pesados, como tractores o camiones de ganado, que pasan por aquí todos los días. Es inconcebible que nos dejen abandonados al menos otros quince años más”.
El consistorio espera que el próximo Ejecutivo autonómico retome la cuestión. “Deseamos que el nuevo Gobierno de Aragón tome en consideración nuestras reclamaciones y acometa de forma urgente las obras de mejora de esta vía. Son ellos, y nadie más, los que tienen la responsabilidad de hacerlo”. Hace un año el Ayuntamiento envió además una carta a la Dirección Provincial de Carreteras solicitando una reunión que todavía no se ha celebrado.
El objetivo era abordar “el lamentable estado de la A-1223”. Según el alcalde, resulta “altamente peligroso y preocupante que no lo vean quienes tienen la obligación de mantener las carreteras en perfecto estado de conservación para garantizar la seguridad vial”.
Deslizamientos en la carretera hacia Isín y Acumuer
En el Alto Gállego, el problema no son solo los baches. Las intensas lluvias registradas en las últimas semanas han provocado nuevos deslizamientos de terreno en la carretera que da acceso a los pueblos de Isín y Acumuer. Uno de los movimientos de ladera se ha producido a unos 500 metros pasado Larrés, mientras que otros desprendimientos previos más cercanos a Acumuer se han agravado con la persistencia de las precipitaciones.
El Departamento de Obras de la Diputación Provincial de Huesca visitó recientemente la zona para evaluar la situación y llevar a cabo trabajos de reparación. Mientras tanto, el Ayuntamiento ha señalizado el tramo afectado y realiza un seguimiento constante de la evolución del terreno. Los deslizamientos en esta ladera no son nuevos. Según explican fuentes municipales, se trata de un fenómeno relativamente habitual en periodos de lluvias intensas, cuando la inestabilidad del terreno aumenta.
El acceso a Lasieso: “Un estado vergonzoso”
Otro punto negro denunciado por los vecinos se encuentra en el acceso al núcleo de Lasieso, perteneciente también al municipio de Sabiñánigo. En nombre de la alcaldesa, la representante municipal Lourdes Lanuza ha trasladado públicamente la preocupación de los residentes por el estado de la carretera SC 22199-07.
“Queremos denunciar el estado vergonzoso y el grave deterioro en el que se encuentra el acceso al núcleo urbano de Lasieso”, señala. “Es un tramo que desde hace años permanece en un deterioro tan avanzado como inaceptable, sin que las administraciones competentes hayan adoptado medida alguna para remediarlo”.
Según explican desde el pueblo, el firme presenta baches profundos, socavones y deformaciones que dificultan seriamente la circulación. “La carretera presenta desde hace tiempo baches de considerable profundidad, socavones y deformaciones significativas del firme, que no solo dificultan la circulación, sino que lo convierten en un verdadero peligro para cualquier conductor”. Los vecinos aseguran que el deterioro de la vía ha provocado un aumento progresivo de los incidentes.
“La situación es tan extrema que ha derivado en un número creciente de salidas involuntarias de la vía, reventones de neumáticos y daños mecánicos que los afectados han tenido que asumir de su propio bolsillo”, explican. A ello se suma otro problema añadido: el mal estado de las cunetas. “Se producen inundaciones graves de la calzada debido al lamentable estado de las cunetas”. Según relatan, no se trata de episodios aislados. “No son casos puntuales, sino una problemática constante que afecta diariamente a quienes utilizamos esta carretera”.
Para los vecinos, la falta de mantenimiento evidencia una falta de atención institucional hacia esta pequeña población. “La ausencia de actuaciones mínimas de conservación pone de manifiesto una preocupante desatención hacia esta población, pese a las reiteradas solicitudes de mejora que hemos realizado”.
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