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Pertur: 40 años desaparecido

Con relación a la desaparición de Pertur es preciso resaltar el desinterés por  su esclarecimiento  por parte de la organización ETA y su entorno y la total ausencia de investigación por parte de las autoridades policiales españolas

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Salvo para los que lo llevaron a cabo, Eduardo Moreno Bergaretxe "Pertur" se encuentra en situación de desaparecido desde el mediodía del viernes 23 de julio de 1976. La víspera, el jueves  22 de julio de 1976  la librería Mugalde de Hendaia recibía una llamada telefónica dando el siguiente encargo: "decidle a  Pertur que vaya al Bar Consolación de San Juan de Luz  a las 9:30 horas. Le estará esperando uno que estuvo con él  el mes pasado."

Según el compañero que vivía con él,  la mañana del 23 de julio de 1976, al salir del  piso que compartía con Pertur, este   había quedado  preparándose para ir a una cita que dijo tener  en el Bar Consolación de  San Juan de Luz (Estado francés). Pertur no entrará en el Bar Consolación y cerca del Bar Vauban situado en el centro de San Juan de Luz  se encuentra con Miguel Ángel Apalategi (Apala)  y Francisco Mujika (Pakito) a bordo de un coche. Éstos residen en Hendaia y  Pertur les pregunta si van a ir a dicha localidad. Tras recibir  respuesta afirmativa entra en el coche  en torno a las 11:00 horas.   Apala y Pakito declaran que a la salida de San Juan de Luz pararon para conversar con unos refugiados y que después le dejaron en el cruce de Hendaia y Behobia entre las 11:30 y 12:00 horas aproximadamente. Todo induce a pensar que, siguiendo el plan urdido por quienes habían preparado su desaparición, cuando se dirigía al  Bar Consolation,  alguién le indicó  que en lugar de ir a dicho  bar se trasladara  a Behobia.  

En un principio, se barajó la hipótesis de que  la autoría de su desaparición correspondía a los servicios policiales españoles, bien directamente, o bien mediante agentes encubiertos, miembros de la extrema derecha española o neofascistas italianos. En los años 1975-1976 los grupos parapoliciales estaban realizando atentados contra refugiados vascos en el País Vasco-francés. 

Pero, con posterioridad, se pasó a barajar que la autoría podría corresponder a miembros del  sector “Bereziak” de ETA-pm que en 1977  se integrarían en ETA-m. Esta  hipótesis se sustenta básicamente en el hecho de que las  personas que le trasladaron de San Juan de Luz a Hendaia fueran Apala y Pakito, personas relevantes  de la corriente Bereziak de ETA-pm que  mantenía fuertes discrepancias con Pertur.

Las investigaciones llevadas a cabo en el Estado francés no clarificaron  lo  sucedido ni el paradero de Pertur.

Cuando desapareció Pertur tenía 25 años. Tuvo una participación relevante en la formulación de los cambios ideológicos y de estrategia aprobados en la VII Asamblea de ETA-pm

Con fecha 19 de mayo de 2008   los padres de Pertur  presentaron querella en la Audiencia Nacional para que se investigara su desaparición.  La querella se sustentaba en  el plano legal en   la Declaración sobre la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su Resolución 47/133 de 18 de diciembre de 1992. Dicha Resolución considera  la  desaparición forzada constitutiva de tortura para los familiares de la persona desaparecida y  delito permanente mientras sus autores continúen ocultando la suerte y el paradero de la persona desaparecida y mientras no se hayan esclarecido los hechos. 

Por Auto de 27 de junio de 2008, el  Magistrado  Fernando Andréu  admitió la querella a trámite.   Las diligencias de investigación siguieron  las dos hipótesis ya mencionadas respecto de  la autoría de la desaparición de  Pertur: la intervención de los  servicios policiales españoles de una parte y del sector "Bereziak" de ETA-pm  de otra.

En su  Auto de 20 de septiembre de 2012, el Magistrado Fernando  Andréu manifiesta que, a pesar del decidido empeño de su familia,  "no es posible establecer una línea argumental que se base en fundados indicios sobre qué sucedió con Eduardo MORENO ese día, 23 de julio de 1.976" y por ello acuerda el sobreseimiento provisional de las investigaciones.

Con relación a esta desaparición, como hecho realmente significativo es preciso poner de manifiesto, de un lado,   el desinterés por  su esclarecimiento,  por parte de la organización ETA y su entorno  durante todos estos años y,  de otro,   la total ausencia de investigación en la fecha de los hechos y a lo largo de todos estos años por parte de las autoridades policiales españolas, extremo éste que  quedó confirmado en las diligencias  practicadas en la investigación efectuada por  el Magistrado Andreu. La falta de colaboración y pasividad, tanto a nivel policial como en la organización ETA no han hecho sino contribuir a la impunidad de los autores de la desaparición y de quienes les apoyaron.

Cuando desapareció Pertur tenía 25 años. Tuvo una participación relevante en la   formulación de los cambios ideológicos y de estrategia aprobados en la VII Asamblea de ETA-pm en agosto de  1976 que llevaron a la creación de EIA en 1977, que se integró después en Euskadiko Ezkerra  asumiendo las vías exclusivamente democráticas para lograr los objetivos políticos y dando lugar a la disolución de ETA-pm  en 1981, pactando con el gobierno de UCD la reinserción de sus miembros.

Han transcurrido  40   años desde la desaparición de  Pertur y seguimos sin conocer su  paradero. Lo que está claro es que se trató de  una desaparición forzada o secuestro seguido de asesinato. Todo hace indicar que, con la intervención de alguna persona de su confianza,  Pertur fue víctima de una cita trampa, cuyo objetivo era conducirle a quienes tenían preparado su secuestro  y desaparición.

El esclarecimiento de su secuestro y desaparición sigue siendo una tarea pendiente que no debe obviarse. Solo de esta forma se pueden crear  las condiciones  para poner fin a la situación de angustia y sufrimiento que vienen padeciendo  especialmente sus padres Álvaro y Marta durante  40  años. Además,  está el derecho que asiste a toda sociedad a conocer la verdad sobre lo sucedido y, correlativamente, el deber del Estado de investigar  dicha desaparición, sin descartar ninguna hipótesis, para que la verdad pueda ser conocida. Ello exige  cambiar la actitud que ha  predominado hasta ahora, orientada sobre todo a la utilización política del hecho, relegando o dejando de lado la reclamación del esclarecimiento.   

 

Ahora que se está hablando de construir una Memoria sustentada en los principios de la verdad,  justicia y reparación,  la desaparición de Pertur y el mantenimiento de dicha situación durante 40 años debe ser motivo de reflexión para el conjunto de la sociedad vasca y a su vez  es una clara interpelación a los poderes públicos. Seguro que algunos de los autores y de quienes dieron cobertura a su desaparición  viven  aún. Es posible que otros que llegaron a tener conocimiento del modo en que se llevó a cabo su desaparición puedan todavía darnos a conocer lo que ellos saben.    

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