Asociaciones de guardias civiles acusan a la administración de “ignorar” sus advertencias previas a la muerte de dos agentes en Huelva

La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha trasladado su “más profundo pésame” a las familias de los agentes fallecidos este viernes en las costas de Huelva durante una operación marítima contra el narcotráfico y ha lamentado que “la administración tenía las advertencias sobre la mesa” pero “las ignoró”.

Desde la AUGC afirman que “el narcotráfico no eligió Huelva por azar”, sino porque “la creciente presión policial en el Campo de Gibraltar empujó a las organizaciones criminales hacia el oeste, consolidando la costa onubense como uno de los principales puntos de entrada de droga a Europa”. En ese sentido, la entidad apunta que la Comandancia de Huelva “opera con cerca de 300 agentes menos de los que debería tener”, lo que supone “un déficit cercano al 20% de su plantilla teórica” y que “tiene la mitad de agentes especializados en lucha antidroga que la de Cádiz”.

“Esto no es un accidente imprevisto”, afirma la AUGC, que atribuye la tragedia a “la consecuencia directa de una situación de riesgo documentada, analizada y trasladada formalmente a la administración, que optó por no actuar”. Al respecto la asociación señala que presentó ante la Comisión de Prevención de Riesgos Laborales diversas solicitudes específicas.

Entre ellas figuran las de una “evaluación específica del riesgo laboral derivado de las intervenciones marítimas frente al narcotráfico, atendiendo a la elevada peligrosidad y desproporción operativa” o la dotación “mínima de cuatro efectivos” por unidad “en misiones con posibilidad de abordaje o contacto físico con tripulaciones hostiles”.

También la restricción del uso de embarcaciones semirrígidas “sin protección” a funciones de vigilancia “no hostil”, con “dotación de medios de visión nocturna, cabinas o pantallas de protección física y medios disuasorios no letales” y la revisión del procedimiento de activación de embarcaciones rápidas tipo HS60, “para que pueda ser inmediata y descentralizada en situaciones de urgencia operativa”.

Ante ello, critican que “la administración respondió que el criterio sobre si una embarcación sin protección debe enfrentarse a una narcolancha armada corresponde al agente que ya tiene encima el problema”. “Sin protocolo, sin dotación adecuada, sin respaldo previo de ningún tipo”, lamenta la asociación, afeando que “ese es el nivel de la respuesta institucional a las advertencias”.

Las condiciones del escenario operativo

Así lo ha indicado la asociación en un comunicado donde también expresa su “solidaridad” y su “deseo de pronta recuperación” a los agentes hospitalizados, uno en estado grave y otro con heridas leves.

Según ha señalado la AUGC, el servicio de los agentes “se inició a las 08:00 horas cuando una lancha semirrígida y la embarcación interceptora 'Río Antas', sexta unidad del modelo HS60 construida por el astillero gallego Aister y entregada al Servicio Marítimo de la Guardia Civil (Semar) en diciembre de 2025, estaban interceptando una narcolancha a entre 60 y 80 millas de la costa onubense”, en aguas comprendidas “entre Punta Umbría y Mazagón”.

Prosigue apuntando que “el choque entre dos de las embarcaciones durante la persecución ha costado la vida de dos agentes y ha dejado a otros dos fuera de combate”. Al respecto, han detallado que la 'Río Antas' cuenta “con cinco meses de vida” y es una de las embarcaciones “más capaces” de la flota del Semar“ y cuenta con ”18 metros de eslora y consigue más de 60 nudos de velocidad máxima“, por lo que alertan de que ”incluso con ese medio se produzca una tragedia de esta magnitud dice más sobre las condiciones del escenario operativo que sobre el equipamiento de la embarcación“.