Proinca, la empresa sevillana fundada por egresados que ha sobrevivido a las crisis de 1992 y 2008
Con un gran espíritu de supervivencia y la capacidad de reinventarse, un grupo de jóvenes recién graduados en la Universidad fundó Proinca. Esta empresa sevillana se fundó en 1996 con el objetivo de asesorar a empresas que quieren certificarse. Actualmente han ampliado sus funciones y también realizan consultorías y asistencias técnicas, que ofrecen de forma individualizada o colectiva.
Un grupo de cinco amigos recién egresados tras estudiar ingeniería industrial, y en plena crisis post-Expo, decidieron embarcarse en la aventura del emprendimiento sin experiencia alguna. En 2008 vivieron una situación similar, donde “pasamos de contratar, a dos, tres clientes nuevos todos los meses, a proyectos muchísimo más pequeños, con una envergadura diez veces más pequeña”, asegura Guillermo Montero, socio fundador de Proinca, por lo que decidieron ampliar sus servicios haciendo su empresa más atractiva para sus clientes.
Su asesoramiento tiene como baluarte el trato cercano con el cliente, con el que tratan de diferenciarse de la competencia. Esta cercanía se debe a la proximidad geográfica que tiene con las empresas con las que trata, siendo mayoritariamente de Andalucía Occidental. “Casi todos los clientes están en un radio cercano, los consultores no tienen que desplazarse una distancia enorme, sino que en media hora o en tres cuartos de hora están trabajando con el cliente”, afirma Montero. Sin embargo, hay excepciones, como una empresa dedicada a la harina en Burgos con la que trabajan.
La polivalencia como recurso principal
Una de las principales actividades de Proinca es el asesoramiento de empresas que quieren certificarse, donde tienen clientes como el Parlamento de Andalucía, el Defensor del Pueblo o el Centro Nacional de Aceleradores. Para ello, implantan el modelo ISO 9001, referente internacional más extendido en materia de Sistemas de Gestión de Calidad. Su aplicación es válida para cualquier tipo de empresa y permite asegurar que los productos y servicios cumplen los estándares de calidad, promueven la satisfacción del cliente y la mejora continua.
Por otro lado, ofrece un servicio de consultoría voluntaria, donde asesores, tanto fiscales como laborales, ayudaban a tributar y gestionar la documentación de los trabajadores. A esto se le añade servicios de asistencia técnica, que sí son obligatorios, como planes de higiene, protección de datos, igualdad o prevención de incendios. Además, tienen una línea de formación para clientes, que es complementaria a sus servicios.
Por último, tiene una actividad que “es más residual, que no tiene el mismo peso en la facturación como las anteriores, que sería de consultoría a medida. Por ejemplo, nosotros hemos participado en estudios como el estudio de impacto de Icónica o proyectos europeos. De esos tenemos tres o cuatro proyectos al año, no tenemos muchos proyectos de estos de forma continuada”, declara Montero.
Ilusión, cercanía y cautela
Actualmente, Proinca tiene su sede principal en Bormujos (Sevilla), aunque cuenta con un laboratorio acreditado para el análisis de Legionella - bacteria que se encuentra en el agua- en Jerez de la Frontera. Además, la facturación actual supera el millón y medio de euros y cuenta con una plantilla de gente “que conoce el terreno”, para tratar de ofrecer esa cercanía y generar así empleo local.
“Hemos crecido de cinco estudiantes recién salidos de la universidad, sin experiencia laboral, a presumir que tenemos consultores top, que hacen que el cliente nos llame porque sabe que podemos resolverle el problema. Afortunadamente, tenemos un grado de satisfacción muy alto, con clientes que llevan trabajando casi desde el principio, desde el año 2000 tenemos más de un cliente que sigue contando con nosotros”, afirma orgulloso Montero.
Sobrevivir a dos crisis económicas es una gesta importante para una empresa regional, por ello, dan pasos seguros que no les hagan tambalearse. Pese a tener un nutrido grupo de clientes andaluces, una política expansionista no entra en sus planes a corto o medio plazo, ya que Andalucía es “de las regiones más pobladas en Europa, entonces aquí hay todavía mucho por hacer”. Sin embargo, ya han acudido a la feria Expocida, en Madrid, a presentar su proyecto de servicio de laboratorio acreditado, para ver “si el terreno se asienta antes de seguir para adelante”.