En el corazón del único centro para sordociegos de España, donde lo cotidiano se hace extraordinario
- Las personas con sordoceguera se enfrentan al mundo con una doble discapacidad. A pesar de las dificultades que ello entraña, "con los recursos necesarios" que les brindan desde el centro Santa Ángela, pueden desarrollar sus habilidades y llegar "a ser muy felices"
- — Salir de la oscuridad: sentir con las manos y ver con el corazón en el único centro para sordociegos de España
El centro de día arranca cuando se ponen en marcha las rutas a las 7 de la mañana. En la actualidad, tres furgonetas recogen a diario a los 14 usuarios que viven en los alrededores. Después de desayunar, de realizar diferentes talleres, almorzar y descansar, en torno a las 3 de la tarde, parten de nuevo las furgonetas para llevarlos de vuelta a casa.
Esta chica de 30 años es usuaria del centro de día. Después de pasar la mañana en Santa Ángela, regresa a casa, donde su familia continúa fomentando su aprendizaje y desarrollo. Para ello, los padres de Jenny han adaptado su cuarto con colchonetas para evitar que se haga daño, al tiempo que le proporcionan un lugar en el que poder jugar y gatear con libertad, más allá de la silla de ruedas en la que pasa el resto del día fuera de su habitación.
Luces, colores, sonidos y sensaciones como el movimiento o la vibración que reciben en la sala de los sentidos ayudan a estimular a los chicos que padecen déficit sensorial.
Entre otros sistemas de comunicación alternativos, las personas con sordoceguera se expresan a través de gestos propios. Los mediadores que conviven con ellos aprenden a identificarlos y, en el caso de Valentina, aseguran que la expresión que se plasma en su rostro en el momento del baño significa entusiasmo.
Para los usuarios que residen en el centro de forma permanente, los trabajadores con quienes comparten su día a día son como su familia. Asimismo, algunos de ellos pasan los fines de semana o periodos vacacionales en casa de sus familiares, que mantienen el contacto con ellos durante todo el año mediante llamadas al centro.
Por su parte, el gesto que muestra Samuel poco antes de dormir denota una sensación agradable, de sentirse a gusto y cómodo, como explican los profesionales que tratan con él a diario.
Para que las personas con sordoceguera puedan avanzar, es importante que se le anticipen las acciones que van a tener lugar. De ahí las indicaciones de la mediadora durante el afeitado, entre otras actividades cotidianas.
A unos 20 kilómetros de Sevilla, en el término municipal de Salteras, se encuentra el centro Santa Ángela de la Cruz, el único de España especializado en personas con sordoceguera, que se rige por la misma filosofía que Antoine de Saint-Exupéry plasmó en su mítico Principito: “Solo se puede ver con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos”, reza un cartel en la sala de estar de la residencia. Allí conviven 26 hombres y mujeres con edades comprendidas entre los 21 y los 62 años, procedentes de diferentes puntos de la geografía española. Además, en esas mismas instalaciones, atienden diariamente a 14 jóvenes y adultos como beneficiarios de la unidad de día.
Los trabajadores y usuarios del centro han abierto las puertas de su hogar para acoger a elDiario.es Andalucía y permitir que nos adentremos en su realidad cotidiana. Las fotografías recogidas en esta galería son el resultado de compartir su día a día durante varias jornadas a lo largo de tres meses, gracias a la generosidad que nos han brindado profesionales, familiares y usuarios, los verdaderos protagonistas.
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