90 años después del asesinato de Blas Infante, la ultraderecha gobierna en Andalucía
Blas Infante luchó como nadie para que Andalucía tuviera su propio autogobierno. Eso le costó la vida. 90 años después de su cobarde asesinato, la ultraderecha que reniega de nuestra autonomía y mancha su nombre, gobierna en Andalucía. Moreno Bonilla deshonra este aniversario al haber acordado que un representante de Vox se siente en el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía por la que Infante dio su vida.
Cuando la ultraderecha interior y global amenazan a España y a la UE, a través de una oposición que no acepta que la izquierda pueda gobernar y ha ensamblado una coalición reaccionaria para deslegitimar al Gobierno desde el primer momento, y Trump, Netanyahu y los tecnoligarcas han ensayado a guerra híbrida desatada sobre Ceuta y Melilla, esta Junta de Andalucía se ha convertido en la terminal de la reacción en nuestra tierra.
El reciente pacto entre Moreno y Vox se basa en la negación del cambio climático mientras que los andaluces y andaluzas sufrimos un calor insoportable, que además potencia incendios devastadores que ya han costado 12 muertes este verano o niega la violencia machista a pesar de que en Andalucía se suceden los asesinatos y la violencia machista. Somos la comunidad autónoma donde más asesinatos machistas: se han registrado desde 2003, 290 mujeres asesinadas. El pasado año en Andalucía fueron asesinadas 15 mujeres y diez ya en lo que llevamos de 2026.
El pacto entre PP y Vox le da la espalda a la realidad de Andalucía que afronta una encrucijada de problemas que se retroalimentan. Seguimos en una desigualdad estructural, debida un modelo productivo dependiente que ha apostado todo por el sector turístico y de servicios en detrimento de la industria y la innovación, que causa entre otras consecuencias un desempleo que persiste como una herida crónica.
Van a seguir privatizando y deteriorando la sanidad y la educación públicas, que arrastran déficits crónicos de inversión
Son indiferentes ante el brutal encarecimiento de la vivienda y de la alimentación que golpea a las familias trabajadoras y demuestra que la inflación se vive de forma desigual: el salario real medio ya no mide el bienestar cuando lo esencial concentra el presupuesto.
Siguen fomentando un turismo masivo que tensa los servicios públicos municipales y el mercado de la vivienda, al reconvertir miles de alojamientos en vivienda de uso turístico.
Niegan la crisis climática que castiga sobre todo a los barrios vulnerables con una gestión del urbanismo en las grandes ciudades andaluzas donde gobierna el PP que obvia la emergencia climática y se olvida de los barrios.
Van a seguir privatizando y deteriorando la sanidad y la educación públicas, que arrastran déficits crónicos de inversión.
Ignoran que las infraestructuras ferroviarias y de transporte reclaman un impulso decidido, al igual que la transición a energías renovables y la electrificación, en un contexto de precios volátiles del petróleo.
Rechazan las propuestas de mejora de la financiación autonómica y de la quita de deuda, solo por seguir confrontando con el Gobierno de coalición.
Por todo ello, Andalucía necesita un proyecto de país que ponga la vida digna en el centro.
Defendemos listas unitarias de toda la izquierda en el Senado, una cámara cuya actual fórmula de elección distorsiona gravemente la proporcionalidad
Hay que organizar desde ahora la oposición al Gobierno de Moreno Bonilla con mucha más contundencia, con la urgencia de estar preparados incluso para un adelanto electoral en Andalucía, construyendo una mayoría social progresista que se proyecte en una mayoría electoral.
Las elecciones generales y municipales en 2027 son cruciales para Andalucía y para la defensa de la democracia en España y en la Unión Europea. La izquierda tiene que echar el resto para ganarlas. Defendemos listas unitarias de toda la izquierda en el Senado, una cámara cuya actual fórmula de elección distorsiona gravemente la proporcionalidad.
Para ganar las elecciones necesitamos construir un potente movimiento político-social que proporcione espacios para ampliar la dimensión participativa y representativa de la ciudadanía, para la movilización del electorado progresista, construyendo una relación de confianza y cercanía con la gente corriente, aportando la esperanza de que juntas podemos mejorar, ofreciendo más seguridad frente a la situación actual de incertidumbre, desde la identificación de objetivos comunes adaptados a la sociedad actual.
Queremos impulsar que Por Andalucía sea una organización político-electoral estable, con entidad propia, que dé el salto desde la coalición a la convergencia con una estructura organizativa democrática y participativa.
Queremos una Andalucía por sí, con una autonomía no solo jurídica sino también estratégica, con un proyecto reformista para España y la Unión Europea
Reivindicamos que Por Andalucía sea una organización andaluza 100%, un sujeto andaluz que comparta un andalucismo democrático, ni chovinista ni excluyente, para el empoderamiento de Andalucía en un horizonte federal y que se integre como tal en la urgente coalición a nivel estatal de la izquierda alternativa.
Desde Iniciativa del Pueblo Andaluz aportamos una propuesta política que vaya más allá de las competencias autonómicas pero que son importantes para la vida de los andaluces y andaluzas porque donde acaban nuestras competencias, comienzan nuestras incumbencias.
Ese es nuestro homenaje a Blas Infante en este 90 aniversario de su asesinato. Siguiendo sus enseñanzas queremos una Andalucía por sí, con una autonomía no solo jurídica sino también estratégica, con un proyecto reformista para España y la Unión Europea desde la democracia y el federalismo, que contribuya a la transición ecológica universal para la justicia social.