La Justicia rechaza que Málaga multe sólo a vehículos de fuera por circular en la zona de bajas emisiones
Una sentencia del Tribunal Superior de Andalucía (TSJA) ha dejado en el limbo la zona de bajas emisiones (ZBE) de Málaga. Desde el pasado 30 de noviembre, los propietarios de vehículos sin etiqueta ambiental que circularan por la almendra central de la ciudad se exponían a una multa, pero sólo si circulaban con un coche que no estuviera matriculado en la ciudad. Si lo estaban, no tenían nada que temer.
Ahora los magistrados del TSJA dicen que eso no puede ser: las restricciones a la circulación de vehículos no pueden establecerse en función de donde está registrado cada vehículo, porque eso supone una discriminación que vulnera la unidad de mercado y el principio de libertad de empresa.
Las consecuencias de esto están por ver: la Justicia no se opone a que haya un área restringida con otras condiciones, así que el Ayuntamiento está estudiando qué hacer. De momento, tiene un mes para recurrirla ante el Tribunal Supremo.
La resolución zarandea ahora un régimen de restricción al tráfico en 34 calles de la ciudad que el Ayuntamiento tardó en aplicar. La ley de cambio climático de 2021 obliga a los municipios de más de 50.000 habitantes y territorios insulares a adoptar planes de movilidad urbana sostenible que introduzcan medidas de mitigación de las emisiones derivadas de la movilidad. Entre otras medidas para facilitar la movilidad sostenible o el uso de transporte público o eléctrico, antes del 1 de enero de 2023 debían establecer zonas de bajas emisiones.
El Ayuntamiento de Málaga arrastró los pies, hasta llegar tarde. Alegó que no había recibido los componentes de las cámaras que vigilan el perímetro, y así alargó hasta noviembre de 2024 la aplicación de la norma, y hasta noviembre de 2025 la imposición de las primeras multas.
El régimen hasta ahora en vigor es así: el primer año todos los coches pudieron pasar sin multa. El segundo (el vigente ahora), sólo podían pasar los que tuvieran etiqueta CERO, ECO, B, C o sin etiqueta si estaban domiciliados en Málaga. A partir de noviembre, sólo los acreditados con etiqueta CERO, ECO o C y los domiciliados en Málaga, cualquiera que fuera su etiqueta o incluso si no la tuviera. Para las furgonetas, la circulación sin restricciones se alargaba cuatro años, pero a partir del quinto el régimen ya era el del resto de vehículos. Los taxis y VTC o vehículos históricos pueden circular sin restricciones.
Este régimen supone que el requisito de la domiciliación en Málaga “afecta a la libre circulación de mercancías y personas, vulnerando el principio de libertad de empresa y de unidad de mercado”, dicen los magistrados, que no encuentran una justificación técnica “proporcionada, ambientalmente imperiosa y no discriminatoria” para esta diferencia de trato.
La Sala anula por eso un Título completo de la Ordenanza de Movilidad, el que afecta a esta normativa, pero no todo lo demás, que sigue en vigor.
Zona vigente, discriminación en cuestión
Vox, que interpuso el recurso, ha celebrado la sentencia que lo estima en parte como un triunfo de sus tesis. El partido ultra veía una motivación exclusivamente recaudatoria en la norma. “Vox ha logrado tumbar la Zona de Bajas Emisiones que restringía la movilidad y castigaba a los malagueños”, dice un post del partido en X.
La realidad es más matizada, porque los magistrados concluyen que la norma estaba justificada de forma “exhaustiva” desde el punto de vista ambiental, y no tumban ni la ordenanza ni la zona, sino la discriminación que permitía, precisamente, que los malagueños empadronados en la ciudad pudieran circular por la ZBE sin ser multados. Una consecuencia probable de este revés judicial para el Ayuntamiento es que ahora se multe también a los malagueños.
“La ZBE está vigente y el sistema sigue captando imágenes”, ha advertido la concejala Trinidad Hernández, explicando que de momento todo sigue como antes: “Los vehículos sin etiqueta no domiciliados en Málaga no pueden acceder y los domiciliados en Málaga que no tengan etiqueta podrán seguir haciéndolo”.
La concejala ha insistido en que la sentencia no “tumba” la ZBE, cuyo perímetro no cuestiona, y concluye que el procedimiento para aprobar la ordenanza fue legal. Estos dos aspectos fueron recurridos por Vox, pero los magistrados rechazan esas alegaciones. “Únicamente determina que las condiciones tienen que ser las mismas para los vehículos domiciliados y los que no”.
La oposición de izquierdas critica la falta de alternativas
La oposición, tanto PSOE y Con Málaga por unos motivos, como Vox por otros, ha sido muy crítica desde el pasado noviembre con la aplicación de la ZBE. La ultraderecha, porque cree que su motivación real no es ambiental. La izquierda, porque entiende que se ha aplicado tarde y sin mecanismos que permitan paliar sus restricciones, como el refuerzo del transporte público o el establecimiento de aparcamientos disuasorios, que el Ayuntamiento anuncia desde hace años pero no ejecuta.
Toni Morillas, portavoz de Con Málaga, ha calificado este jueves la ZBE de “chapuza” que “castiga a las familias trabajadoras”. Particularmente, trabajadores que han tenido que dejar la ciudad ante el encarecimiento de la vivienda, y que ahora se desplazan a diario a sus puestos de trabajo. Morillas ha pedido al consistorio que no recurra la sentencia, modifique la ordenanza y suspenda el régimen sancionador hasta que haya aplicado medidas de movilidad sostenible y puesto en marcha una red de aparcamientos disuasorios.