Moreno da un volantazo y abraza la tesis del “efecto llamada” de Vox para cancelar la acogida de niños migrantes de Ceuta
El presidente andaluz, Juanma Moreno, ya había dado un giro a las políticas migratorias de su Gobierno al fimar, el pasado julio, un pacto con Vox que asume la práctica totalidad de sus propuestas antiinmigrantes: “No más MENAS”, reza el documento. Pero este lunes, en Madrid, Moreno ha dado un volantazo imprevisto a su discurso, abrazando la tesis del “efecto llamada” de la ultraderecha para negar la acogida de niños inmigrantes de Ceuta en Andalucía.
El dirigente popular ha asistido esta mañana, junto a Alberto Núñez Feijóo y otros diez presidentes autonómicos del PP, a un desayuno informativo del líder ceutí, Juan Jesús Vivas, y a la entrada le han preguntado si está de acuerdo en que las comunidades “puedan acoger a menores inmigrantes de forma puntual” mientras se resuelve el expediente de los 2.000 niños ya filiados que colapsan las instalaciones de Ceuta, tras la entrada irregular de 80.000 extranjeros el pasado agosto.
Este periódico lleva una semana haciéndole la misma pregunta a la Consejería de Inclusión Social y Juventud, que se ha negado sistemáticamente a responder ni a facilitar el número de menores extranjeros acogidos en este momento y las plazas disponibles. Moreno sí ha respondido, por primera vez, alineándose con la tesis de la dirección nacional del PP y haciendo suyo el lenguaje antiinmigrante de Vox -“efecto llamada”; “invasores”- que él mismo negaba antes de las elecciones andaluzas del 17 de mayo, cuando aún disfrutaba de mayoría absoluta.
“Es que ahí hay un problema importantísimo que indican todos: por un lado la UE ya ha advertido de que no pueden pisar la península esos migrantes, y lo ha dicho de manera muy clara, y lo segundo: el efecto llamada sería inmediato”, ha respondido Moreno en Madrid.
En la misma frase, el presidente andaluz se refiere a los inmigrantes como “ciudadanos”, “personas” e “invasores”. “Si los ciudadanos migrantes, esos ciudadanos, esas personas que han cruzado la frontera de manera irregular consiguen su objetivo de pasar a la Europa continental, evidentemente el efecto llamada será enorme. Por tanto, tendremos una nueva sacudida en la frontera de Ceuta y probablemente otra invasión. Lo que recomiendan todos los especialistas es que vuelvan a Marruecos, al país de origen, que es la única solución que tiene ahora mismo el problema”, ha respondido a la pregunta de los menores en Madrid.
El dirigente popular, en consonancia con el resto de barones territoriales de su partido, ha cargado toda la responsabilidad de solucionar la crisis migratoria y humanitaria en Ceuta sobre los hombros de Pedro Sánchez. “Para solucionarlo, el Gobierno se tiene que arremangar y ponerse a trabajar desde ya”, ha subrayado, tras criticar que aún no tenga “datos precisos” de las personas que siguen de forma irregular en Ceuta, y condenar la “falta de atención”, la “indolencia” y la “situación caótica” que puede provocar “un polvorín con consecuencias imprevisibles”.
Del “corazón grande” de Andalucía al “efecto llamada”
El pasado 2 de julio, el presidente Juanma Moreno y el líder andaluz de Vox, Manuel Gavira, firmaron un acuerdo de Gobierno PP-Vox que incluye, por encima de otras políticas, 12 puntos con medidas prioritarias para luchar contra la inmigración, todas ellas a implementar en la primera mitad de la legislatura.
La primera es el rechazo frontal al acogimiento de menores extranjeros no acompañados, algo que el Gobierno andaluz venía haciendo, incluso antes de que el PP nacional votara en el Congreso contra la reforma exprés de la Ley de Extranjería que obliga a ser solidarias a las comunidades insolidarias con este asunto (reforma del artículo 35 vía Real Decreto Ley).
Andalucía tiene una suerte de hermanamiento con las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, no sólo por su proximidad geográfica, sino porque comparten el peso abrumador de la presión migratoria en el Estrecho, frontera sur de la Unión Europea con África. El Ejecutivo de Moreno firmó en 2024 un convenio con el Gobierno ceutí -que hoy sigue “activo y en desarrollo”- para “agilizar” el traslado de niños inmigrantes no acompañados a Andalucía ante “contingencias” o “crisis migratorias” como las que sufrió Ceuta en 2021 -con la entrada irregular de 10.000 inmigrantes (1.500 menores), o la que sufrió hace 40 días (80.000 inmigrantes, 2.000 menores ya filiados).
El acuerdo de Gobierno PP-Vox en Andalucía, sellado un mes antes de esa crisis humanitaria, reproduce las cláusulas y medidas antiinmigración que la ultraderecha llevaba toda la legislatura defendiendo, casi siempre contestadas en el Parlamento por el propio Moreno. Se recuerda, sobre todo, aquel encontronazo verbal en el Pleno de la Cámara entre el presidente de la Junta y el portavoz de Vox, Manuel Gavira (hoy vicepresidente segundo), cuando el popular subrayó el “corazón asín de grande” de los andaluces para acoger a niños inmigrantes que cruzaban la frontera.
El acuerdo de Gobierno PP-Vox en Andalucía desbarata parte de aquel discurso, recoge las mismas políticas antiinmigrante que ya firmaron los gobiernos de coalición de Extremadura, Aragón y Castilla y León, y pone especial hincapié en el rechazo al acogimiento de menores migrantes, competencia de las comunidades. Sin embargo, todas esas medidas aparecen matizadas en el documento con constantes referencias al “cumplimiento de la legalidad vigente”. “El PP siempre va a cumplir la ley”, han reiterado desde el entorno de Moreno, cuando se le ha preguntado por la pretendida ambiguedad del documento político firmado con Vox.
El socio ultraderechista de Moreno, que pilota una vicepresidencia segunda y la consejería de Turismo, Justicia, Desregulación y Administración Local, hace una lectura distinta de ese mismo documento: “Vamos a acabar con el efecto llamada que hace que toda África esté mirando al Sur de Europa para poder entrar”, repiten los de Santiago Abascal en Andalucía, antes y despues de la última crisis migratoria en Ceuta.
Por primera vez, Juanma Moreno ha replicado hoy ese discurso mismo discurso, junto a su jefe de filas, Alberto Núñez Feijóo, y el propio Vivas, con quien firmó hace dos años un convenio de colaboración para descongestionar a Ceuta ante la llegada masiva de menores inmigrantes.
El convenio entre Andalucía y Ceuta para “dar respuesta a las diferentes contingencias migratorias” entronca, de hecho, con la política desarrolallada por el Ministerio de Infancia, que pilota Sira Rego, en el Gobierno de Sánchez. El documento apela al “Modelo de gestión de contingencias migratorias por Acuerdo de la Conferencia Sectorial de la Infancia y la Adolescencia en su reunión de 27 de julio de 2022, que prevé la activación de un Plan de Respuesta ante contingencias migratorias que determine las necesidades de traslados entre Comunidades Autónomas”.
La ministra Rego es quien ha propuesto dos fórmulas transitorias para descongestionar las instalaciones ceutíes mientras se resuelve el expediente de esos 2.000 menores no acompañados: bien a través de convenios con ONG, bien a través de convenios bilaterales entre Ceuta y otras comunidades autónomas, como el que tiene firmado Moreno con Vivas desde 2021 (prorrogado en 2024), aún en vigor. Preguntada al respecto, la Consejería de Inclusión Social no aclara si el Gobierno de Vivas ha invocado ese convenio, pidiendo el traslado de algunos menores extranjeros a Andalucía. Tampoco aclaran si la consejera andaluza del ramo, Loles López, ha llamado a su homólogo en Ceuta para ofrecerle esta ayuda que regula el convenio.
A 30 de junio de 2026, Andalucía acoge a 1.669 niños y adolescentes extranjeros no acompañados, según fuentes oficiales. La capacidad ordinaria aprobada por el Consejo de Ministros el pasado 29 de junio, según las directrices del Real Decreto-ley 2/2025, por el que se aprueban medidas urgentes para la garantía del interés superior de la infancia y la adolescencia ante situaciones de contingencias migratorias extraordinarias, Andalucía debería contar con 3.009 plazas estructurales para la atención de la infancia y la adolescencia migrante no acompañada, según reza en la publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Con esos números, Andalucía se sitúa al 55,47% de su capacidad ordinaria para acogimiento de niños extranjeros no acompañados.