CATL pretende alojar a 1.700 trabajadores chinos dentro de la planta de Figueruelas durante las obras de la gigafactoría
La gigafactoría que desarrollan Stellantis y la empresa china CATL en Figueruelas (Zaragoza) a través de una 'joint venture', a la que han denominado Contemporary Star Energy (CSE), ha recibido este lunes el visto bueno definitivo del Gobierno de Aragón. El anuncio ha servido para conocer más detalles sobre las obras en la planta: el más destacado, que la firma asiática ha optado al final por alojar dentro del recinto a los trabajadores chinos que vengan para levantar el complejo, y que alcanzarán una punta de 1.700 personas.
Esto es lo que ha trasladado el presidente autonómico, Jorge Azcón, en el acto por la aprobación definitiva del Proyecto de Interés General de Aragón (PIGA), en el que ha estado acompañado por Andy Wu, director general de CSE. Los números aportados de la gigafactoría son los conocidos: una inversión de 4.100 millones de euros, una superficie de 89 hectáreas que se amplía en la actual planta, una capacidad de producción de 50 GWh y en torno a 4.000 puestos de trabajo directos. Pero lo que no se sabía, y cuya trascendencia aún está por determinar, son las condiciones residenciales con que contarán los empleados del país asiático que lleguen a Zaragoza para impulsar el complejo.
En la actualidad ya son 172 los empleados chinos, todos ellos a sueldo de CATL, los que están llevando a cabo los primeros trabajos, dentro de un contingente inicial que está ya trabajando ahí –el resto, de contratas españolas–. Pero con el paso de los meses el incremento será muy significativo. Así, según ha precisado Azcón de media habrá unos 1.000 empleados chinos en la factoría, y el “pico máximo” será de 1.700 personas. “Eso va a ser solo en la fase de construcción y debido al conocimiento especializado que tienen en este tipo de instalaciones –ha querido matizar el jefe del Ejecutivo autonómico–. Cuando esté en plena producción, serán 4.000 los trabajadores de nuestra comunidad autónoma los que habrá de manera continua”.
Azcón ha resuelto la incógnita del alojamiento, que había generado inquietud en los municipios del entorno dada las dificultades que podría suponer un fuerte aumento poblacional para por ejemplo los servicios sanitarios. En la zona, la localidad próxima más poblada es Pedrola con 3.800 vecinos. Sin embargo, los empleados chinos residirán en el mismo complejo de automoción: “La solución que se plantea es dentro de la fábrica, dentro de la gigafactoría. Se trata de un complejo de viviendas temporales, con licencia del Ayuntamiento de Figueruelas y en el que el Gobierno ayudará”, ha explicado el dirigente popular.
Ante las dudas planteadas, Azcón ha querido precisar que el recinto contará con “todos los permisos”. “Estamos teniendo un cuidado especial, tanto con los permisos administrativos y como con la construcción. Un proyecto de estas características trasciende las fronteras de Aragón y de España, no podemos permitirnos equivocarnos en una cuestión como esta”, ha incidido. También ha hecho alusión al Ministerio de Trabajo, del que depende la concesión de los permisos y los visados.
La “sólida tradición industrial” en Aragón
Sobre el proyecto, el jefe del Ejecutivo autonómico ha manifestado que “sitúa a la Comunidad en el centro del nuevo mapa europeo de la automoción”. “El calendario previsto permitirá que las primeras fases de producción comiencen durante los primeros meses de 2027, un hito que supondrá el inicio de una nueva etapa para la industria europea de la automoción”, ha explicado el presidente.
Por su parte, el CEO de Contemporary Star Energy ha manifestado que la aprobación del PIGA supone “un reconocimiento a la importancia estratégica” de la futura gigafactoría y a la “visión compartida” que han “construido con las instituciones de Aragón desde el inicio de este proyecto”. Andy Wu ha querido agradecer al Ejecutivo autonómico su “confianza, compromiso y su apoyo continuo” y ha precisado que eligieron Aragón “por su sólida tradición industrial, por el talento de sus personas, por su ubicación estratégica y por su firme apuesta por la innovación y el progreso”. “Cada paso que damos confirma que fue la decisión correcta”, ha añadido.
“Este proyecto representa más que una inversión industrial: se trata de oportunidades, de crear empleo cualificado y generar crecimiento económico a largo plazo. Se trata de contribuir a creación un ecosistema que fomentará nuevas inversiones en Aragón, nuevas capacidades y nuevos socios en Aragón. Y sobre todo generar un impacto positivo y duradero para las futuras generaciones”, ha desgranado el empresario chino.