La portada de mañana
Acceder
El juez mezcló indicios de delito con suposiciones de la Policía en el auto de Zapatero
La Complutense cierra grupos, turnos y asignaturas por los recortes de Ayuso
Opinión - Esperando una explicación, por Antón Losada

Descontrol laboral en el Salud de Aragón: casi 300 empleados hicieron horas extras que equivalen a un año entero trabajando

Candela Canales

24 de mayo de 2026 22:46 h

0

La Cámara de Cuentas de Aragón ha alertado de importantes deficiencias en el sistema de control horario del Servicio Aragonés de Salud (Salud) después de detectar que casi 300 empleados realizaron durante 2024 jornadas complementarias equivalentes a otro año completo de trabajo añadido a su jornada ordinaria. El informe de fiscalización de la Cuenta General de la Comunidad Autónoma refleja además que, en total, 2.932 trabajadores superaron el límite legal de horas complementarias fijado para el personal estatutario y que el organismo abonó 16,11 millones de euros en complementos por prolongación y exceso de jornada sin contar con mecanismos efectivos para verificar ni la jornada ordinaria ni el derecho a percibir esos pagos.

El informe recuerda que el artículo 48 del Estatuto Marco del personal de los servicios de salud fija en 475 horas anuales el máximo de jornada complementaria que puede realizarse al margen de la jornada ordinaria. En el Salud, la jornada anual ordinaria oscila entre las 1.370 horas del turno nocturno y las 1.547 del diurno, por lo que superar las 1.500 horas complementarias supone realizar prácticamente otro año laboral completo además de la jornada habitual. Pese a ello, la Cámara concluye que casi el 10,5% de los trabajadores que percibieron nómina del Salud en 2024 superaron el máximo legal fijado para este tipo de jornadas.

Los datos reflejan además situaciones especialmente llamativas. Más de un millar de empleados realizaron entre 701 y 1.000 horas complementarias; otros 606 superaron las 1.000; y 293 rebasaron incluso las 1.500 horas en un solo año. Dentro de esos casos más extremos, 62 trabajadores llegaron a acumular más de 2.500 horas complementarias y 13 superaron las 3.500.

Entre los casos analizados por los auditores aparecen situaciones todavía más extremas. La Cámara revisó una muestra de los 14 empleados con mayor acumulación de horas complementarias y señala que, a partir de las retribuciones abonadas en nómina, se deducen jornadas equivalentes de entre 13,31 y 20,41 horas diarias durante 335 días al año, descontando el mes de vacaciones.

El informe recoge incluso el caso de un trabajador que acumuló 5.261 horas complementarias en un solo ejercicio. Según los cálculos del órgano fiscalizador, esa cifra equivaldría a unas 20 horas diarias durante prácticamente todo el año. También apunta que dos empleados realizaron guardias localizadas durante 323 y 335 días del año, respectivamente, sin que ninguna de ellas llegara a convertirse en guardia presencial.

La Cámara de Cuentas subraya, no obstante, que esas cifras se obtienen a partir de los importes retribuidos en nómina y vincula precisamente estas situaciones a la “ausencia de un sistema real de control horario”. Según el informe, “la única acreditación” de que se realizó la guardia es la firma del coordinador del servicio, que además “no está presente durante su ejecución”.

El órgano fiscalizador añade que la aplicación utilizada en los hospitales funciona únicamente como un sistema de planificación de turnos, pero no como un mecanismo de control de presencia efectiva. También señala que no existe seguimiento del acumulado anual de horas complementarias por empleado y que los excesos detectados se infieren únicamente de las nóminas abonadas.

La situación se enmarca, además, en un contexto de aumento sostenido del gasto de personal. El informe cifra en 2.989 millones de euros el gasto agregado de personal del sector público autonómico en 2024, un 7,4% más que el año anterior. Solo el Salud destinó más de 16 millones a retribuciones por prolongación y exceso de jornada.

Ante esta situación, la Cámara de Cuentas recomienda implantar sistemas efectivos de control presencial para verificar la realización de guardias y el cumplimiento de la jornada ordinaria antes de abonar los complementos. También insta a establecer un seguimiento individualizado del acumulado anual de horas complementarias para detectar excesos sobre el límite legal.

En las alegaciones presentadas al informe, el Gobierno de Aragón defendió que algunas de las incidencias detectadas por la Cámara de Cuentas son “muy difíciles de subsanar sino imposibles” debido al funcionamiento del Salud y a la gestión de las guardias y sustituciones de final de año. La Intervención General argumentó que parte de esas retribuciones no pueden imputarse al ejercicio correspondiente porque la información completa se conoce después del cierre de nómina e incluso tras el cierre contable del año. El Ejecutivo autonómico sostuvo además que, aunque existan desajustes entre ejercicios, “las diferencias se compensan de manera natural” y aseguró que esta situación “no compromete la imagen fiel de las cuentas”.

En otra de sus alegaciones, el Gobierno también justificó algunas de las deficiencias contables por la complejidad de gestionar una plantilla de más de 45.000 empleados públicos de perfiles muy distintos, entre ellos sanitarios, docentes y funcionarios de la Administración. La Cámara de Cuentas, sin embargo, rechazó estas alegaciones y mantuvo íntegramente las observaciones incluidas en el informe definitivo.