Un informe de la Cámara de Comercio de Teruel destaca la “resiliencia” de la pequeña empresa durante el apagón

El apagón del pasado lunes 28 de abril causó perjuicios económicos en el tejido empresarial de la provincia de Teruel que fueron desde los 5.000 euros hasta los 100.000 euros de los centros industriales, según recoge el informe elaborado por la Cámara de Comercio de la provincia, que también resalta “el compromiso” y resiliencia“ mostrados por muchos pequeños negocios, que demostraron una vez más ser un ”pilar clave“ en la sociedad turolense.

El análisis ha contado con la participación de empresas de múltiples sectores como el comercio, salud, industria, hostelería y turismo, agricultura y ganadería, servicios, comunicación y seguros. Esta diversidad evidencia que el apagón tuvo un alcance transversal, afectando desde pequeños comercios hasta industrias de producción.

La falta de suministro eléctrico obligó a muchas empresas a cesar parcial o totalmente su actividad, con consecuencias como sistemas informáticos inoperativos, imposibilidad de cobro por TPV, deterioro de productos perecederos, rotura de maquinaria e instalaciones y pérdida de jornadas laborales, entre otras.

Pese a las dificultades, muchas pequeñas empresas de la provincia, especialmente del ámbito comercial y de servicios, mantuvieron su actividad con un alto grado de implicación social, ofreciendo ayuda y servicio no solo a sus clientes habituales, sino también a otras empresas y a la ciudadanía en general. Su proximidad geográfica y humana ha sido clave para calmar la incertidumbre, ofrecer soluciones inmediatas y acompañar a la población en momentos de crisis.

Esta cercanía, propia del tejido empresarial de una provincia como Teruel, ha demostrado ser un activo estratégico. En palabras de la Cámara de Comercio, “la cooperación entre empresas, instituciones y población permite una respuesta más ágil y coordinada que en otras zonas más densamente pobladas”.

Ante el riesgo de que estos episodios se repitan, las empresas han relevado a través de la encuesta una serie de demandas concretas como subvenciones para sistemas de respaldo energético -generadores, baterías, placas solares-, mejora urgente de las infraestructuras eléctricas de la provincia, canales eficaces de comunicación entre compañías eléctricas, instituciones y empresas, protocolos de actuación rápida en casos de emergencia, compensaciones económicas ante la justificación de pérdidas, asistencia técnica inmediata para minimizar los tiempos de inactividad y programas de formación preventiva en gestión energética.