Sindicatos y colectivos de vivienda llaman a la huelga en Aragón el 11N contra la especulación y la precariedad laboral

La crisis de acceso a la vivienda llegará a los centros de trabajo aragoneses el próximo 11 de noviembre. Los sindicatos OSTA, CGT y CNT, junto al Sindicato de Inquilinas de Zaragoza, han anunciado este miércoles el registro de una convocatoria de huelga de ámbito autonómico con la que pretenden trasladar al terreno laboral las reivindicaciones por una vivienda asequible y denunciar el deterioro de las condiciones de vida de la población trabajadora.

La iniciativa cuenta también con el respaldo de CUT, Intersindical y SOA, además de la Asamblea de Inquilinas de Teruel y el colectivo Vivienda Digna Viello Aragón, con presencia en el Pirineo. Las organizaciones promotoras aspiran a ampliar los apoyos durante las próximas semanas y subrayan que la convocatoria está abierta al conjunto de trabajadores, movimientos sociales y colectivos que quieran sumarse.

El acceso a la vivienda constituye el principal eje de una movilización que, sin embargo, incorpora otras reivindicaciones laborales y sociales, como la subida de los salarios, la reducción de la jornada laboral y la defensa de los servicios públicos.

Los convocantes hacen un llamamiento a la clase trabajadora aragonesa para secundar el paro y expresar su rechazo al actual modelo inmobiliario. “Queremos acabar con el negocio de la vivienda”, señalan las organizaciones, que consideran incompatible garantizar este derecho con mantener su utilización como instrumento de inversión y obtención de beneficios.

Desde el Sindicato de Inquilinas de Zaragoza sostienen que “la vivienda no podrá ser un derecho universal mientras siga tratándose como un bien de mercado”. A su juicio, su función debería ser exclusivamente residencial y no lucrativa, por lo que defienden la expropiación de inmuebles en manos de quienes obtienen beneficios privados de un bien que consideran esencial.

La convocatoria se articula en torno a una tabla reivindicativa común que incluye la expropiación de viviendas propiedad de fondos de inversión y grandes tenedores, una reducción drástica de los precios de la vivienda y el establecimiento de contratos de alquiler indefinidos.

Las organizaciones también exigen el fin de todos los desahucios, incrementos salariales y una reducción de la jornada laboral. A estas demandas añaden el cese de lo que consideran represión contra los movimientos sociales y la derogación de la denominada ley mordaza.

Los sindicatos vinculan el encarecimiento de la vivienda con una pérdida generalizada de poder adquisitivo. Denuncian que el aumento del coste de la vida, el estancamiento de los salarios y las pensiones y el deterioro de los servicios públicos están agravando las dificultades económicas de numerosos hogares.

En este sentido, insisten en que la huelga no se limita a las personas que viven de alquiler, sino que pretende implicar al conjunto de la población trabajadora, al entender que los problemas de acceso a la vivienda forman parte de un deterioro más amplio de sus condiciones materiales de vida.

Las organizaciones convocantes dirigen sus críticas tanto a los gobiernos autonómicos de PP y Vox como al Ejecutivo central de PSOE y Sumar, a los que responsabilizan de mantener políticas que, a su juicio, favorecen los intereses de propietarios, grandes tenedores y empresarios.

En particular, reprochan al Gobierno central que durante los últimos siete años se hayan producido más de 250.000 desahucios, una cifra aportada por los convocantes, y que los precios de la vivienda hayan alcanzado máximos históricos.

Los promotores de la huelga consideran que “no se puede confiar la solución al problema de la vivienda a los partidos políticos existentes” y defienden que cualquier avance en materia de vivienda y derechos laborales dependerá de la movilización social y la organización colectiva.

Los secretarios generales de CCOO y UGT Aragón, Manuel Pina y José Juan Arceiz, han vinculado la huelga con el bloqueo de la negociación colectiva y el encarecimiento de la vivienda, que está absorbiendo buena parte de las subidas salariales. Pina ha denunciado la falta de avances en la negociación del Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) y ha advertido de que la dificultad para acceder a una vivienda está llevando incluso a rechazar ofertas de trabajo. También ha recordado el caso de Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años fallecida tras su desahucio, para reclamar respuestas coordinadas de todas las administraciones.

Arceiz ha señalado que el precio de la vivienda en Aragón ha aumentado cerca de un 14 % en el último año, muy por encima de las subidas salariales, y ha exigido medidas para contener los alquileres y ampliar la oferta asequible. Además, ha reclamado el desbloqueo de la negociación colectiva y la actualización de la legislación de prevención de riesgos laborales. “Esta huelga va dirigida contra las organizaciones patronales que no quieren sentarse a negociar y contra todas las administraciones que tienen algo que hacer y no han hecho en el tema de vivienda”, ha subrayado.

Asambleas en Zaragoza, Sabiñánigo y Teruel

La preparación de la huelga se está extendiendo a distintos barrios y municipios de Aragón mediante la creación de comités unitarios, concebidos como espacios abiertos de organización y participación.

En Zaragoza, el Sindicato de Inquilinas ha anunciado para este miércoles, a las 19.00 horas, asambleas simultáneas de los cinco comités barriales constituidos en la ciudad. El objetivo es incorporar a nuevos participantes, coordinar las actividades previas al 11 de noviembre y extender la convocatoria a los centros de trabajo y de estudio.

La movilización también se organiza fuera de la capital aragonesa. En Sabiñánigo, el comité de huelga impulsado por Vivienda Digna Viello Aragón celebrará este miércoles una reunión a las 19.00 horas en el CSA A Melonera.

Por su parte, la Asamblea de Inquilinas de Teruel ha convocado una asamblea abierta para el jueves 22 de octubre, a las 18.30 horas, en el CSA A Ixena.

Las organizaciones insisten en que el éxito de la convocatoria dependerá de la implicación de trabajadores y colectivos sociales más allá de los sindicatos promotores. Para facilitar la participación han habilitado la plataforma Toka, desde la que se puede acceder a información sobre los comités de huelga y las actividades preparatorias.

Con esta convocatoria, los sindicatos y movimientos por la vivienda buscan convertir una reivindicación que ha ganado presencia en las calles en un conflicto también laboral, mediante una jornada de huelga que pretende implicar a trabajadores de distintos sectores de toda la comunidad autónoma.