“Poco más se puede hacer”: la alcaldesa de Zaragoza se regala un acto de autobombo y sin autocrítica por su tercer aniversario

“Tras un balance de gestión histórico, poco más se puede hacer. Siempre quedan cosas pendientes y tendremos que seguir gobernando para hacerlas en la próxima legislatura”. Con esta declaración de ha cerrado Natalia Chueca el acto organizado por el Ayuntamiento para hacer balance de sus tres años al frente de Zaragoza, una intervención plagada de autobombo, sin la más mínima autocrítica y cuyo horizonte declarado es convertir la ciudad en la capital europea “del bienestar y la calidad de vida”. Cuestiones como el último informe del Tribunal de Cuentas, el fiasco del parque de atracciones o los sobrecostes en La Romareda se han quedado en el tintero. También el importante volumen de fondos europeos provenientes del Gobierno central

Acompañada por todo su equipo de gobierno, la alcaldesa ha repasado una gestión que, según su relato, ha servido para saldar la deuda histórica con los vecinos. Un reconocimiento que, asegura, percibe a diario. “Me lo dicen cada vez que salgo a hacer un recado, una gestión o asisto a un acto”, ha explicado. La propia Chueca ha confesado haberse emocionado al contemplar el vídeo elaborado por su equipo de comunicación sobre estos tres años de mandato. “Casi me quedo sin palabras”, ha resumido.

La alcaldesa ha presumido de haber logrado una combinación difícil de mejorar: más inversión, menos deuda y menos impuestos. Según ha destacado, Zaragoza se ha convertido en un referente nacional gracias a contar con el IBI más bajo entre las capitales españolas.

Entre los principales hitos ha citado una inversión de 303 millones de euros destinada a transformar la ciudad, con actuaciones en calles y avenidas que “antes parecían carreteras”, nuevos equipamientos, más zonas verdes, vivienda pública, movilidad y oportunidades para el talento. El resultado, según la alcaldesa, es una Zaragoza “más verde, más accesible, más próspera y, sobre todo, más humana”.

Como muestra de que aún queda algún margen para la mejora pese al “poco más se puede hacer”, ha recordado el nuevo acuerdo marco de hasta 14,4 millones de euros para agilizar las obras de pavimentación durante todo el año. También ha anunciado la incorporación de 600 nuevas bicicletas públicas, que elevarán la flota a 3.100 unidades; un incremento de 1,2 millones de euros en el presupuesto de asfaltado y una segunda fase del plan de modernización del alumbrado público, ReluzYDos, dotada con cerca de 10 millones de euros.

La estrategia municipal, ha afirmado, está impulsando proyectos capaces de vertebrar la ciudad y reforzar su proyección internacional. Entre ellos ha destacado la regeneración integral del río Huerva, con una inversión superior a los 31,9 millones de euros para recuperar 80.000 metros cuadrados de espacio público y financiada con fondos europeos provenientes del Estado. El tramo 2 alcanza ya el 68% de ejecución y se prevé su inauguración a finales de 2026, mientras que el tramo 1 supera el 47%.

Entre los próximos desafíos figuran la candidatura de Zaragoza como Capital Europea del Deporte 2027 y la exposición internacional 'Doscientos años con Goya', que se celebrará en La Lonja entre abril y agosto de ese mismo año.

Proyectos discutidos, éxitos indiscutibles

Lejos de esquivar algunas de las actuaciones más cuestionadas de su mandato, Chueca ha reivindicado con orgullo proyectos como la nueva Romareda, cuyo presupuesto supera los 180 millones de euros, o la operación de Giesa, donde se han invertido 20 millones de euros de dinero público para impulsar una 'ciudad del cine' para la que el único ofertante llegó tarde y ciclos de FP concertada.

También ha celebrado la conversión de Etopía en un “referente”, un centro de emprendimiento, innovación y tecnología que no pasa por sus mejores momentos. En la misma línea ha situado el canal de aguas bravas de la Expo, cuya reapertura ha costado seis millones de euros y, aunque estaba prevista para esta primavera, ha tenido que retrasarse por exigencias derivadas de la nueva contrata.

La alcaldesa también se ha atribuido el impulso de la incorporación de Zaragoza al sistema Viogén, aunque la nueva unidad policial Égida sigue sin estar operativa tras años de retrasos, desencuentros con la Delegación del Gobierno y discrepancias con la plantilla sobre sus condiciones laborales y económicas.

Sánchez “ensombrece” el balance

Aunque la alcaldesa ha aprovechado para lanzar sus habituales dardos al Gobierno central, uno de los capítulos que mayor beneficio ha reportado a la ciudad son los mencionados fondos europeos, con los que ha llevado a cabo importantes inversiones en movilidad o vivienda. De hecho, la propia Chueca ha reconocido que el Ejecutivo de Pedro Sánchez —al que ha acusado de estar “lleno de corrupción” y de no ayudar a Zaragoza— le ha felicitado por el elevado nivel de ejecución de esos fondos.

Quedan lejos las denuncias que ha protagonizado su antecesor y actual presidente de Aragón, Jorge Azcón, cuando viajó a Bruselas en 2022 para denunciar un reparto “sectario” y “político” de los fondos Next Generation por parte del Gobierno de España.

Tampoco ha habido referencias al episodio que estuvieron a punto de costar al Ayuntamiento 7,4 millones de euros destinados a subvencionar el transporte público. Un error en la tramitación de la solicitud dejó inicialmente a Zaragoza fuera de las ayudas estatales, obligando teóricamente al consistorio a asumir con fondos propios el descuento aplicado a los usuarios. Finalmente, el Consejo de Ministros aprobó una concesión directa de esos fondos para evitar que los ciudadanos asumieran las consecuencias del fallo administrativo.

Este miércoles, la alcaldesa ha destacado que Zaragoza ocupa la tercera posición entre las ciudades españolas con mayor captación de fondos europeos, solo por detrás de Madrid y Barcelona, y por cuyo grado de ejecución ha sido felicitada recientemente, según ha reconocido la propia regidora, por el Gobierno central. La ciudad ha obtenido más de 125 millones de euros en convocatorias competitivas destinadas a digitalización, sostenibilidad y transformación urbana, de los que ya ha ejecutado más de 102 millones, alcanzando un grado de ejecución superior al 82%.

Estos fondos financian además buena parte de las actuaciones en rehabilitación energética y vivienda social. El Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 contempla una inversión de 266 millones de euros en Aragón y ha permitido impulsar 384 viviendas mediante fórmulas de colaboración público-privada.

Pese a insistir en que el Gobierno central obstaculiza la acción municipal, la alcaldesa también ha mostrado su satisfacción por proyectos como el plan de alumbrado público, financiado mediante un crédito a interés cero concedido por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), organismo dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica.

Algo similar ocurre con la llamada “cicatriz histórica” del Portillo. Chueca ha celebrado el avance del proyecto, aunque su desarrollo depende de Zaragoza Alta Velocidad (ZAV), una sociedad participada en un 50% por el Ministerio de Transportes a través de Adif, mientras que el Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de Zaragoza aportan el 25% restante cada uno.