La exconsejera Tomasa Hernández deja su escaño en las Cortes de Aragón tras una etapa convulsa en el Gobierno de Azcón
Tomasa Hernández ha presentado este viernes su renuncia como diputada del PP por Teruel en las Cortes de Aragón, que se hará efectiva el próximo 30 de septiembre. La exconsejera abandona así la primera línea política después de haber formado parte del primer Gobierno de Jorge Azcón y haber protagonizado algunas de las decisiones que mayor controversia generaron durante la pasada legislatura, primero desde Presidencia, Interior y Cultura y después al frente de Educación, Cultura y Deporte.
El PP ha atribuido su salida a “motivos profesionales” y ha agradecido sus años de trabajo tanto en el Ejecutivo autonómico como en el Parlamento. Hernández había vuelto a obtener escaño por Teruel en las elecciones del pasado 8 de febrero, en las que ocupó el número cinco de la candidatura popular. Su sustituto será precisamente el siguiente integrante de aquella lista, Miguel Ángel Navarro Vicente, alcalde de Villafranca del Campo, que tomará posesión como diputado autonómico.
Magistrada de profesión, Hernández regresó a la primera línea política en 2023 de la mano de Azcón como consejera de Presidencia, Interior y Cultura. Desde ese puesto tuvo que pilotar uno de los asuntos más controvertidos del Gobierno de coalición entre PP y Vox: la sustitución de la Ley de Memoria Democrática de Aragón, derogada en febrero de 2024 con los votos de ambos partidos, por el denominado Plan para la Preservación de la Concordia.
Hernández fue la encargada de presentar un plan que el Ejecutivo aprobó finalmente el 3 de julio de 2024 y que situaba como referencias la Constitución de 1978 y el espíritu de la Transición. El Gobierno de Azcón tumbó la Ley de Memoria de Aragón entre las primeras medidas adoptadas tras su primer acuerdo con Vox. Frente a las críticas de partidos políticos y asociaciones memorialistas, defendió que su objetivo era reconocer a las víctimas de la violencia por motivos ideológicos y favorecer la “concordia, la reconciliación y la convivencia”, si bien de la ejecución de dicho Plan no se supo más, pese a las preguntas de la oposición al respecto.
La ruptura de Vox con el PP en julio de 2024 provocó la primera remodelación del Ejecutivo de Azcón y Hernández cambió de cartera. Dejó Presidencia e Interior, aunque mantuvo Cultura, y asumió Educación, Cultura y Deporte, un departamento en el que tampoco faltaron los conflictos.
Uno de los primeros que heredó fue el de Caneto, después de que su antecesora, Claudia Pérez Forniés, hubiera ordenado cerrar el espacio educativo donde se impartía clase a una veintena de niños por las “deficiencias de seguridad” de sus instalaciones, lo que generó una gran contestación social y política. Hernández eligió precisamente esta pequeña localidad de La Fueva para su primera visita como consejera de Educación y anunció un cambio de rumbo: entregó a las familias la resolución que iniciaba el expediente para crear una escuela pública y aseguró que trabajaría para conseguir una “auténtica escuela legalizada”.
La tregua, sin embargo, no acabó con el conflicto. El incendio de una de las aulas en diciembre de 2024 volvió a enfrentar a Educación con las familias. El Departamento acudió al juez para exigir el cumplimiento de las condiciones de seguridad de unas instalaciones que continuaban abiertas en virtud de medidas cautelares. El informe de los servicios de extinción señalaba deficiencias en materia de protección frente a incendios.
Pero la decisión que acabó marcando especialmente su paso por Educación fue la extensión de los conciertos al Bachillerato, defendida por el Gobierno de Azcón en nombre de la libertad de elección de las familias y duramente contestada por sindicatos, asociaciones de padres y organizaciones defensoras de la enseñanza pública. La medida terminó en los tribunales y, en junio de 2026, el Tribunal Superior de Justicia de Aragón acordó suspender cautelarmente la orden que abría la puerta a financiar con fondos públicos esta etapa educativa.
Su gestión estuvo acompañada además por sucesivas protestas de la comunidad educativa por cuestiones como los cupos de profesorado, las ratios, el personal administrativo o la situación de algunos centros. A finales de 2025 se produjo uno de los episodios más delicados dentro de su propio departamento: la directora del Servicio Provincial de Educación de Zaragoza, María Jesús Cruz Gimeno, presentó su dimisión alegando expresamente la “falta de respaldo” que había sentido por parte de Hernández y del secretario general técnico en los momentos más complicados de su gestión.
Tras las elecciones anticipadas de febrero de 2026, Hernández dejó el Gobierno pero continuó como diputada autonómica. Ahora abandona también las Cortes y pone fin, al menos por el momento, a una etapa política en la que pasó por dos de las carteras con mayor exposición del Ejecutivo de Azcón y en la que Cultura permaneció bajo su responsabilidad durante todo su recorrido como consejera.
Su salida para regresar a la carrera judicial permitirá entrar en las Cortes a Miguel Ángel Navarro, número seis de la candidatura del PP por Teruel en las últimas autonómicas. Navarro es alcalde de Villafranca del Campo y figuraba inmediatamente después de Hernández en una lista en la que el PP obtuvo cinco escaños por la provincia.
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