El PP cede ante Vox y deja sin efecto la Zona de Bajas Emisiones de Zaragoza: solo se multará en episodios “excepcionales”
Desactivar la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en Zaragoza era uno de los requisitos de Vox para mantener el apoyo al PP de cara a los próximos presupuestos municipales y hoy se ha materializado. Ambos partidos han pactado modificar la ordenanza municipal para dejar sin efecto, en la práctica, las restricciones permanentes al tráfico. El acuerdo vincula la activación de las limitaciones de acceso, circulación y estacionamiento a episodios excepcionales de contaminación atmosférica, de manera que los vehículos podrán circular por el ámbito de la ZBE sin tener en cuenta su etiqueta ambiental mientras no se superen determinados umbrales de calidad del aire.
La portavoz de Vox en el Ayuntamiento, Eva Torres, ha celebrado el acuerdo como el cumplimiento de una de las principales promesas electorales de su formación. “Lo que conseguimos con este acuerdo es la libre circulación de cualquier vehículo, tenga o no etiqueta ambiental”, ha asegurado en una rueda de prensa junto a la consejera de Medio Ambiente y Movilidad, Tatiana Gaudes. La concejal ha defendido que la modificación permitirá que “todos los ciudadanos puedan circular libremente por la ZBE sin ser multados”.
La nueva fórmula establece dos condiciones que deberán cumplirse simultáneamente para que se activen las restricciones. Por un lado, al menos cinco de las ocho estaciones que integran la red municipal de vigilancia de la calidad del aire tendrán que superar los umbrales de dióxido de nitrógeno (NO2) establecidos para cada una de ellas. Por otro, esa superación deberá mantenerse durante dos horas consecutivas. El Ayuntamiento justifica el sistema en la necesidad de evitar que episodios puntuales o incidencias localizadas provoquen la activación de las limitaciones.
La consecuencia práctica es que la zona restringida permanecerá inactiva salvo que se produzcan esos episodios de contaminación. La propia Eva Torres ha reconocido que los criterios para activar las restricciones “no se darán o, de darse, se darán muy excepcionalmente”.
Además, el acuerdo contempla entre seis y ocho tramos de calles en los que se podrá acceder y circular durante menos de 15 minutos, independientemente de la calidad del aire. Según ha explicado la portavoz de Vox, se trata de vías muy cortas en las que estará permitido el tránsito, pero no el estacionamiento. “Dado que los tramos son muy cortos y el límite permitido es de 15 minutos, es prácticamente imposible superarlo”, ha asegurado Torres.
El nuevo modelo mantiene, no obstante, el ámbito territorial de la Zona de Bajas Emisiones, las categorías de vehículos afectadas y los objetivos medioambientales de la ordenanza vigente. La modificación incorpora un protocolo de gestión dinámica y un nuevo ámbito espacial de especial protección por razones de calidad del aire, integrado por las vías que figuran en el nuevo anexo 4. Para informar a los conductores de la activación de las restricciones, el Consistorio instalará paneles luminosos en los accesos a la zona, conectados al sistema municipal de control del tráfico y a la red de vigilancia de la calidad del aire. También se comunicará a través de los canales digitales municipales.
Gaudes ha defendido que el acuerdo permitirá adaptar las medidas a la situación real de la ciudad y ha asegurado que su puesta en marcha se realizará “lo más rápido posible”. La consejera ha insistido también en que la modificación no supondrá perder las ayudas estatales al transporte público, ya que, según ha explicado, se mantienen todos y cada uno de los requisitos exigidos para acceder a ellas. “Tenemos más información de la calidad del aire de la ciudad para poder adaptarla a sus necesidades”, ha añadido.
La reforma deberá iniciar ahora su tramitación administrativa. Una vez aprobada por el Gobierno de Zaragoza, se abrirá un periodo de información pública y audiencia de 30 días naturales para presentar alegaciones y sugerencias. Después, el expediente pasará por la comisión plenaria correspondiente y deberá recibir la aprobación definitiva del Pleno. El calendario municipal contempla que los cambios entren en vigor el 1 de abril de 2027.
Una victoria política de Vox
El acuerdo supone el desenlace de una negociación que ha condicionado la relación entre PP y Vox en el Ayuntamiento de Zaragoza durante buena parte de este año. La modificación de la ZBE fue una de las exigencias de la formación de extrema derecha para apoyar los presupuestos municipales de 2026, aprobados finalmente en febrero. El Gobierno de Natalia Chueca aceptó entonces vincular las restricciones a los niveles de contaminación para garantizar la continuidad de las ayudas al transporte público.
Sin embargo, las dos formaciones mantuvieron durante meses sus diferencias sobre las condiciones concretas para activar la zona. El PP defendía que las restricciones debían aplicarse alrededor de una veintena de días al año, según los informes técnicos municipales, mientras que Vox reclamaba que dependieran estrictamente de los niveles de contaminación. Finalmente, el acuerdo presentado este martes satisface las exigencias de Vox. Torres ha asegurado que su propuesta inicial era eliminar completamente la Zona de Bajas Emisiones, pero que han optado por esta fórmula para mantener la estabilidad del Gobierno municipal y evitar poner en riesgo los fondos europeos. “Hoy damos este objetivo por cumplido”, ha proclamado.
La modificación llega tras el informe de la Cámara de Cuentas de Aragón en el que se advertía de que la ciudad incumplió los plazos legales para poner en marcha la zona y que, según el calendario municipal entonces vigente, no estaría completamente operativa hasta 2030. El órgano fiscalizador también cuestionó el elevado número de excepciones contempladas en la ordenanza, al considerar que limitaban la reducción efectiva de vehículos contaminantes.