Regantes sin agua donde planean centros de datos mientras Azcón dice que esta industria “aporta más de la que consume”
Las restricciones de agua que soportan los regantes del Gállego han irrumpido de lleno en el debate sobre el consumo de los centros de datos en Aragón y chocan con el discurso defendido este martes por el presidente autonómico, Jorge Azcón. Mientras el jefe del Ejecutivo ha asegurado en el foro Tech4Water, organizado por Amazon Web Services (AWS), que la industria del dato puede “aportar más agua a nuestra comunidad autónoma que el agua que consume”, el colectivo No es sequía, es saqueo ha advertido de que miles de hectáreas agrícolas afrontan nuevas limitaciones precisamente en una cuenca en la que se concentran varios proyectos tecnológicos.
La organización ha denunciado que la histórica acequia de Camarera, que abastece a los términos situados al sur de Ontinar del Salz, ha visto reducida su concesión de agua al 35%. Se trata, según el colectivo, de la segunda restricción de este verano, después de que el pasado 3 de agosto se limitara al 60%, y afecta a unas 4.500 hectáreas de cultivo.
El contraste se produce mientras continúan avanzando importantes inversiones en centros de datos en el entorno del Gállego. No es sequía, es saqueo pone el foco en el complejo de AWS de Villanueva de Gállego y su ampliación, así como en los proyectos previstos en San Mateo de Gállego, La Puebla de Alfindén y Villamayor de Gállego.
El colectivo cuestiona especialmente la prioridad que tienen estos consumos frente al regadío. Según argumenta, los centros de datos conectados a las redes municipales quedan incluidos dentro del abastecimiento urbano, junto a determinados usos industriales, lo que les otorga prioridad sobre los usos agrícolas conforme al régimen establecido en la legislación de aguas.
El proyecto que Azcón pone como ejemplo
Frente a estas críticas, el Gobierno de Aragón ha presentado este martes como ejemplo de sostenibilidad un proyecto impulsado por AWS junto a la Comunidad General de Usuarios del Canal Imperial de Aragón y Agrow Analytics.
La iniciativa contempla una inversión de 3,73 millones de euros y pretende ahorrar más de 10.000 millones de litros de agua anuales cuando esté completamente desarrollada en 2030. Entre otras actuaciones, prevé sustituir 25 kilómetros de acequias a cielo abierto por tuberías cerradas para reducir pérdidas por evaporación y fugas.
También contempla la instalación de sensores para medir la humedad del suelo, el empleo de imágenes de satélite para ajustar las necesidades de los cultivos y la creación de un gemelo digital del sistema hídrico que permita gestionar el riego en tiempo real.
Azcón ha utilizado este proyecto para defender el modelo de crecimiento de los centros de datos en Aragón. “La industria del dato que impulsa Amazon Web Services permite ahorrar agua y aportar más agua a nuestra comunidad autónoma que el agua que consume”, ha asegurado.
Una afirmación que No es sequía, es saqueo rebate al considerar que las actuaciones destinadas a mejorar la eficiencia del regadío no eliminan el consumo de agua de los centros de datos ni resuelven el problema de su creciente demanda en un escenario de escasez.
El colectivo cita, entre otros ejemplos, el centro de AWS de El Burgo de Ebro, para el que señala un consumo de 36.461 metros cúbicos anuales, según datos proporcionados por la propia compañía. También advierte sobre otros proyectos de mayor tamaño y sostiene que los sistemas de refrigeración que reducen el uso directo de agua pueden incrementar, a cambio, las necesidades energéticas.
El debate llega al futuro real decreto
La polémica se produce además en plena discusión sobre el real decreto estatal que regulará los centros de datos. El Gobierno de Aragón ha presentado cinco alegaciones al proyecto normativo al considerar que algunas de sus exigencias pueden comprometer las inversiones previstas en la comunidad.
Azcón ha vuelto a cuestionar este martes la regulación planteada por el Gobierno central. “El camino no puede estar marcado por las limitaciones que señalen los artículos del Real Decreto del Gobierno de la nación”, ha afirmado. A su juicio, la alternativa pasa por exigir a las empresas que inviertan para “aportar a nuestras sociedades más de lo que reciben”.
No es sequía, es saqueo plantea justamente la posición contraria. El colectivo reclama que la futura regulación estatal incluya límites específicos al acceso al agua de los centros de datos en situaciones de escasez y critica que el proyecto normativo establezca parámetros de eficiencia hídrica pero no restricciones vinculadas al volumen de consumo o a los episodios de sequía.
La organización sostiene además que el problema no se limita a la cantidad de agua utilizada directamente por estas instalaciones. Cita el caso de La Puebla de Alfindén, donde el Ayuntamiento ha presentado alegaciones al proyecto de centro de datos previsto en el municipio por sus posibles repercusiones sobre el abastecimiento, y los informes técnicos municipales elaborados en Zaragoza sobre las instalaciones proyectadas en La Cartuja Baja y Puerto Venecia.
Con este escenario, el colectivo considera especialmente paradójico que el foro sobre eficiencia hídrica de AWS se haya celebrado coincidiendo con nuevas restricciones a los regantes y reclama que el crecimiento de la industria tecnológica no se produzca a costa de otros usos del agua, especialmente el agrícola.