Nanopartículas y vesículas de plantas: una investigación aragonesa explora una nueva vía para combatir el cáncer
Una investigación desarrollada en el Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón (INMA), centro mixto del CSIC y la Universidad de Zaragoza, está explorando una nueva estrategia para combatir el cáncer mediante la combinación de nanopartículas magnéticas y vesículas extracelulares obtenidas de plantas. El proyecto, denominado EMERGE (Engineered plant-derived extracellular vesicles tagged with magnetic nanoparticles as novel antitumoral agents), pretende desarrollar nuevas herramientas de nanomedicina capaces de actuar de forma más precisa sobre las células tumorales. La iniciativa está liderada por la investigadora del CSIC Marisa Conte, que obtuvo una prestigiosa beca Marie SkÅodowska-Curie Postdoctoral Fellowship en la convocatoria Horizon Europe 2024 de la Unión Europea para impulsar esta línea de trabajo.
La investigación comenzó oficialmente el 1 de julio de 2025 y se extenderá durante dos años. Su principal novedad radica en la utilización conjunta de vesículas extracelulares derivadas de plantas y nanopartículas magnéticas como potenciales agentes terapéuticos. Las vesículas extracelulares son nanopartículas naturales que las células emplean para comunicarse entre sí y transportar información. En los últimos años han despertado un creciente interés científico por su capacidad para actuar como vehículos seguros y eficaces en la administración de tratamientos.
El equipo del INMA trabaja ahora en combinar estas propiedades naturales con nanopartículas magnéticas para crear sistemas más selectivos y biocompatibles frente a los tumores. Entre las aplicaciones que estudia el proyecto destaca la hipertermia magnética, una técnica que utiliza campos magnéticos externos para generar calor de forma localizada y destruir células cancerosas de manera controlada, reduciendo al mismo tiempo los posibles daños sobre los tejidos sanos.
Ensayos con modelos tumorales de pacientes
El proyecto incorpora además una importante vertiente internacional y clínica. Durante una estancia de seis meses en el Hospital Santobono-Pausilipon de Nápoles (Italia), Conte trabajará con modelos tumorales tridimensionales obtenidos directamente de pacientes oncológicos.
Estos modelos permiten reproducir con mayor fidelidad la complejidad de los tumores humanos y facilitan la evaluación de nuevas terapias en condiciones más cercanas a la práctica clínica. Gracias a ellos, los investigadores podrán analizar la eficacia de los nanocomplejos desarrollados en EMERGE y estudiar la respuesta de los tumores a los tratamientos propuestos.
La investigación también recurrirá a organoides derivados de pacientes, pequeñas reproducciones en laboratorio de los tumores originales. Al conservar muchas de las características biológicas y moleculares del cáncer de cada persona, estos modelos permiten avanzar hacia terapias más personalizadas y adaptadas a cada caso.
Según destacan desde el INMA, este enfoque podría contribuir a acelerar la transferencia de conocimiento desde el laboratorio hasta futuras aplicaciones biomédicas.
Refuerzo de la investigación de excelencia
Con el desarrollo de EMERGE, el INMA refuerza su posición en los ámbitos de la nanomedicina y la investigación biomédica avanzada, al tiempo que consolida su capacidad para atraer talento internacional y financiación europea competitiva.
El instituto obtuvo recientemente la acreditación de excelencia Severo Ochoa, concedida por la Agencia Estatal de Investigación, convirtiéndose en el primer centro de Aragón en lograr este reconocimiento. La distinción lleva asociada una financiación de 4,5 millones de euros y cinco contratos predoctorales para el periodo 2024-2028.
Creado hace tres años mediante la fusión de dos centros de investigación del CSIC y la Universidad de Zaragoza, el INMA cuenta actualmente con alrededor de 300 miembros, más de 40 proyectos europeos en marcha y una producción anual cercana a las 300 publicaciones científicas. Además, capta unos siete millones de euros al año en convocatorias públicas competitivas y mantiene una estrecha colaboración con la industria a través de contratos y regalías.