Vandalizan de nuevo el banco arcoíris de la Fuente Torán, en Teruel: “Llamar a estas cosas delito de odio no es exagerar”

ElDiarioAragón

31 de octubre de 2026 11:30 h

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El banco arcoíris de la Fuente Torán, en Teruel, ha vuelto a aparecer vandalizado, y el colectivo que lo repintó el año pasado se niega a que el ataque se archive como una gamberrada. Alguien ha escrito 'guarros' en letras de gran tamaño sobre el asiento, situado a la salida del viaducto de Fernando Hué. La asociación Teruel con Orgullo sostiene que llamar a estos hechos delito de odio “no es exagerar”, sino “negarse a normalizarlos”. Recuerda además que la pintada aparece a un mes de las elecciones generales del 29 de noviembre, en un momento en que muchas personas LGTBIQ+ temen que sus derechos se conviertan en “moneda de cambio”. El colectivo rechaza que el insulto pueda desligarse del clima social y político en que se produce.

En su comunicado, titulado 'No es un banco cualquiera' y hecho público en redes sociales, la asociación rechaza que lo ocurrido sea una gamberrada más o que pudiera haber pasado en cualquier otro banco. Ocurrió precisamente en ese, pintado para reivindicar que Teruel es una ciudad para todas las personas. La asociación admite que desconoce quién está detrás de la pintada y con qué motivación, pero insiste en que “los símbolos importan”.

A su juicio, despachar estos hechos como vandalismo menor hace “un flaco favor” a la sociedad. Pide al Ayuntamiento que borre la pintada sin demora, que el mensaje no siga en el espacio público “ni un día más de lo necesario”, que no permita que quienes recurren “al insulto y la intimidación” para señalar a una parte de la ciudadanía “se salgan con la suya” y que “se ponga del lado de las personas, de la convivencia, de la diversidad y de los derechos”.

Para Teruel con Orgullo, el banco simboliza una ciudad en la que “nadie tenga que esconderse para sentirse a salvo”. El colectivo anuncia que volverá a pintarlo y que seguirá ocupando el espacio público. “No era un banco cualquiera”, concluye, y no va a permitir “que el odio se convierta en paisaje”.

En enero de 2025, tras la aparición de una esvástica en el respaldo y de un insulto pintado en el suelo, el Ayuntamiento de Teruel condenó los hechos y calificó el escrito como un delito de “odio”.

Atacado desde su primer mes

El banco nació de un acuerdo entre el Ayuntamiento y la asociación de familias de menores trans Chrysallis. La alcaldesa, Emma Buj, lo anunció el 22 de noviembre de 2024 como una iniciativa para dar visibilidad a los derechos LGTBIQ+ y mostrar que Teruel es una ciudad libre de LGTBIQ+fobia. El artista Sergio Tomás terminó de pintarlo el 29 de noviembre, aunque las vallas no se retiraron hasta días después.

Apenas duró intacto unas semanas. En la madrugada del 21 al 22 de diciembre apareció cubierto de manchas de pintura amarilla y blanca. Chunta Aragonesista lo denunció públicamente el 23 de diciembre. La condena municipal no llegó hasta el 9 de enero, más de dos semanas después, cuando ya se habían sumado la esvástica en el respaldo y, tras el fin de semana de Reyes, el insulto en rojo a los pies del banco. El Ayuntamiento ordenó borrar las pintadas y se comprometió a repintar el banco en cuanto las temperaturas mínimas dejaran de ser negativas. Chrysallis denunció los hechos ante la Policía Nacional como un posible delito de odio.

La reparación, sin embargo, se demoró. A mediados de enero, CHA reclamó a la alcaldesa que cumpliera su compromiso, porque el banco seguía en mal estado. En mayo de 2025, la formación volvió a condenar un nuevo ataque contra la misma pieza.

Un segundo banco con cámara, vandalizado en dos días

La respuesta municipal fue instalar un banco en otro lugar. El Ayuntamiento anunció que pintaría uno nuevo en una zona con videovigilancia y lo ubicó junto a la iglesia de los Paúles, donde antes estaba el quiosco de la Patro. La cámara no lo protegió: apareció con una gran equis roja pintada la misma semana de su instalación, en vísperas del Orgullo de 2025. El PSOE se sumó a la denuncia de Chrysallis y su portavoz municipal, José Guillén, sostuvo que esos actos iban más allá del simple vandalismo y podían constituir un delito de odio.

El banco original, mientras tanto, se había convertido en emblema. El cartel del Orgullo de 2025 se construyó con una fotografía del banco aún intacto, entrelazada con motivos del arte mudéjar. La víspera del 28 de junio, el Ayuntamiento lo reparó y el colectivo se encargó de pintarlo. Es esa restauración la que ahora ha quedado tapada por la pintada.

Este año, el banco volvió a ser escenario institucional. La Semana del Orgullo 2026 se presentó junto a él, con el concejal de Cultura, Carlos Méndez, la diputada provincial de Igualdad, Beatriz Redón, la presidenta de Chrysallis Aragón, Sandra Bayón, y Alba Bardají en representación de Teruel con Orgullo.