Las vidas que segó la tragedia de Urda
Detrás de las cifras de personas fallecidas y heridas que los medios de comunicación repetimos sin cesar cuando sucede una gran tragedia, hay nombres y apellidos a los que es necesario poner un rostro, como reflejo de la vida que vieron truncada. Ese es el caso de la catástrofe ferroviaria de Urda, cuando la cabecera de un AVE chocó contra un tren Iryo a las 08.53 horas del jueves, día 28 de octubre, en el corazón de la Mancha toledana, provocando al menos 69 fallecidos.
Todavía quedan muchos cuerpos por identificar, pero ya hay muchas identidades constatadas. Recorridos vitales cercenados que deben quedar para el recuerdo de sus familiares, sus amigos, sus conocidos. Para que no los olvidemos. Desde el respeto y la memoria y al margen del atronador ruido político y las comparecencias oficiales.
Una de las identificaciones que más angustia causó entre sus familiares, amigos y compañeros de profesión fue la de la exministra de Trabajo y Seguridad Social, Fátima Báñez García, de 59 años. Estaba entre los pasajeros del último vagón del tren Iryo, que arrolló el AVE. La que actualmente era presidenta de la Fundación CEOE viajaba a Sevilla para participar en un acto del Día de la Empresa de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA).
Su cuerpo fue identificado en el Instituto de Medicina Legal de Toledo, habilitado como anatómico forense. Y hacía se desplazaron sus familias y amigos, y posteriormente al tanatorio, justo al lado de estas instalaciones. Allí estuvo también presente el exsecretario de Trabajo de México, Alfonso Navarrete, quien acudió expresamente “abrazar y arropar” a la familia de la exministra.
Se declaró “amigo personal” de Báñez y su familia. Ambos iniciaron su amistad cuando compartieron carteras en España y en México, y trabajaron juntos en la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
La exministra le escribió la noche anterior al siniestro, al saber que él estaba en España, para comentarle la posibilidad de que ambas familias pudieran verse. “Al día siguiente, recibí un mensaje de Jaime, su esposo, diciéndome que ella estaba en ese tren, y ahora que ya sabemos que ha fallecido, hemos venido a darle un abrazo a sus hijos, a sus hermanos, a su esposo, a su familia”, ha expresado.
Las condolencias por la muerte de Fátima Báñez no dejado de multiplicarse, desde el ámbito personal y también político, empresarial y sindical: desde el propio presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo (que acudió a firmar en el libro de condolencias en la sede del partido de la calle Génova de Madrid) hasta la actual ministra de Trabajo, Yolanda Díaz; junto con UGT, CCOO y otros sindicatos, confederaciones y patronales.
En el accidente ferroviario de Urda ha muerto también la atleta española Julieta Gallego, de 24 años y saltadora de longitud del club madrileño AD Sprint, según confirmó la Real Federación Española de Atletismo (RFEA) en sus redes sociales, en las que ha trasladado también su pésame y todo su apoyo a su familia, seres queridos y compañeros de club.
La joven atleta había cumplido 24 años el pasado 9 de octubre y residía en Alemania. Acudía a Córdoba a visitar a sus abuelos. “Hoy es un día muy triste para toda la familia del AD Sprint. Nos despedimos de nuestra atleta Julieta Gallego, integrante de nuestro grupo de saltos, que nos ha dejado tras el trágico accidente ferroviario de Urda (Toledo)”.
“Todo el club estamos con el corazón encogido y queremos trasladar nuestro más sentido pésame a su familia, amigos, compañeros y a todas las personas que la querían. Descansa en paz, Julieta. Siempre formarás parte de nuestra familia Sprint”.
Antonio Montero Domínguez es otro de los fallecidos. Era un conocido inspector de Hacienda y especialista en Derecho Tributario. Varios medios jurídicos especializados han mostrado su reconocimiento a Antonio y han alabado su trayectoria.
Era miembro del Cuerpo Superior de Inspectores de Hacienda del Estado, tanto en la especialidad de Inspección Financiera y Tributaria como de Aduanas e Impuestos Especiales, y tenía un Máster en Dirección Pública por la Escuela de Organización Industrial.
Fue responsable de varias dependencias en las Delegaciones Especiales de la Agencia Especial de Administración Tributaria (AEAT) en Madrid y Valencia. En 2004 se incorporó, como Subdirector General de Tributos, en la Dirección General de Tributos del Ministerio de Hacienda, siendo responsable del desarrollo reglamentario de la actual Ley General Tributaria. También era profesor coordinador de la Escuela de Hacienda Pública, en los cursos de formación para funcionarios de nuevo ingreso y de formación permanente, así como para otros empleados públicos, tanto nacionales como internacionales.
La presidenta de la Asociación de Inspectores del Estado, Ana de la Herrán, con motivo de un congreso de este sector en Toledo, lamentaba su muerte: “El problema no son los trenes, sino las personas que organizan, dirigen y gestionan”.
A los nombres de los fallecidos en la tragedia de Urda se suma el de Adriana Marroquín, ingeniera de 27 años, de origen alicantino y residente en Madrid. Viajaba por motivos laborales de Madrid a Sevilla. Trabajaba como desarrolladora de producto de la empresa Engie, un grupo de capital francés centrado en la energía. Su hermana fue quien la estuvo buscando a través de las redes sociales tras el accidente.
El choque de los trenes se ha llevado también por delante la vida del maquinista del AVE que embistió al tren Iryo. Era Antonio Acedo, nacido en Móstoles (Madrid), de 36 años. Un profesional de su área, hijo y nieto de trabajadores en el sector del ferrocarril.
Su pasión por los viajes y el sector ferroviario la dejó plasmada en su blog 'Paisajes desde el tren', donde escribía desde hace diez años. Sobre el origen de sus escritos, dejó publicado: “Viajé con frecuencia en AVE entre los trayectos de Madrid, Barcelona y Valencia. En dichos viajes es donde comencé a observar la belleza sublime del paisaje efímero que se desvanece con el propio paso del tren. Las primeras imágenes en mi origen están tomadas con un teléfono móvil adosado a la ventana del tren captando la relación entre el poder y el esplendor de la naturaleza sobre el hombre, así cómo la fugacidad de la belleza imperceptible, quién sabe si por la velocidad o por la falta de observación”.
Antonio era también militante de Izquierda Española. Fue precisamente la propia formación política y su fundador, Guillermo del Valle, los que comunicaron su muerte.
Esta tragedia se ha llevado también por delante muchas vidas en Sevilla, el sitio de destino u origen de varias víctimas. La primera víctima mortal sevillana confirmada en el choque de trenes fue José Manuel Chacón, de 31 años. Fue uno de los dos guardias civiles cuya desaparición se había denunciado. Su cuerpo se identificó al día siguiente en uno de los momentos más dramáticos vividos en la estación de Santa Justa, donde la familia recibió la noticia del deceso.
El agente llevaba en servicio cinco años y pertenecía a la Unidad Técnica de Policía Judicial. Residente en Madrid, acudía a visitar a sus allegados cuando su vida se truncó.
Luto en el mundo del periodismo
El mundo del periodismo también guarda luto por Raúl Triguero, reportero del programa '¡De Viernes!' de Telecinco y nacido en Guadalajara. Precisamente, el presentador de este espacio, Santiago Acosta, se acercó durante la mañana del jueves 29 de octubre al Hospital Universitario de Toledo para intentar dar con su paradero.
Por otro lado, dos días después del accidente y tras hacer un llamamiento masivo en redes, el actor sevillano César Vicente (conocido, entre otros muchos papeles, por su aparición en la película 'Dolor y gloria', de Pedro Almodóvar), anunció que su padre, César Vicente Sanz, de 64 años, había fallecido.
Viajaba hacia el sur acompañado por su mascota, un gato del que no se ha tenido más noticia. “Siento tu peso en mi pecho, en mi corazón, no hay alma que pueda quitarme esta pena”, lamentó el intérprete. “Seguiré escuchando Bambino todas las tardes. Descansa, papá”.
Francisco José Barbero Liébanas, de 32 años, ha sido otra de las víctimas mortales del accidente de Urda. El fatal desenlace fue confirmado en Toledo a los familiares que se habían trasladado a la ciudad para recabar más información sobre su paradero. Nacido en Córdoba, el joven había estudiado en la Universidad de Jaén y vivía en Madrid, desde donde cogió el tren la mañana del miércoles para pasar el puente con sus padres.
La tragedia de Urda se ha llevado por delante también la vida de María de los Ángeles Mazo, madrileña que vivía desde hacía varios años en el municipio malagueño de Cuevas de San Marcos. El Ayuntamiento compartía su pésame en redes y rendía homenaje a su memoria.
“Formaba parte de la vida de nuestro municipio y su recuerdo permanecerá entre quienes tuvieron la oportunidad de compartir momentos con ella”. Propietaria del Hostal R-Conecta, había lanzado el negocio en este pueblo de casi 4.000 habitantes y resaltan que fue “muy querida, emprendedora y sociable”.
Desde Granada lamentan la pérdida de Francisco J.R. Este empresario de 51 años estaba casado y era padre de cinco hijos. Afincado en Madrid, viajaba en el vagón siete del AVE que chocó contra el Iryo. Volvía al sur andaluz para visitar a sus amistades y familiares, en donde lamentan profundamente su fallecimiento.
Finalmente, la pérdida de Antonio Vázquez se ha sabido a última hora del viernes. El taurino, hermano de Curro Vázquez, falleció tras el impacto entre los trenes, estando en el vagón número 8 del tren Iryo. Vázquez dirigía desde 2016 la carrera de Pablo Aguado y había acompañado al diestro a lo largo de su trayectoria, lamentándose desde el mundo de la tauromaquia su pérdida.
Son muchos, muchos más, los rostros de las personas fallecidas en Urda. No todos caben en una simple crónica, pero a todos ellos, a sus familias y amigos, va dirigido nuestro cariño, pésame y abrazo.
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