El Frente Amplio eleva la presión sobre Puente y tensa su relación con el PSOE a dos semanas de la campaña
La respuesta a la crisis abierta por el accidente ferroviario de Urda (Toledo) desestabiliza al Gobierno a apenas un mes de las generales y cuando quedan en torno a dos semanas para que comience la campaña electoral. A diferencia de lo ocurrido el pasado enero, con el accidente de Adamuz, en esta ocasión el Frente Amplio —la nueva marca de Sumar— ha cargado con mucha mayor dureza contra el ministro de Transportes, Óscar Puente, y este viernes cruzó la línea de pedir abiertamente su dimisión.
Por ahora, el presidente Pedro Sánchez ha decidido mantener su confianza en Puente, y el PSOE ha ignorado la petición de sus socios. Pero el Frente Amplio no ha relajado la presión contra él y contra el modelo de infraestructuras defendido por los socialistas, y con toda probabilidad esas diferencias se escenificarán el próximo martes, cuando el ministro de Transportes acuda a la Diputación Permanente del Congreso para ofrecer explicaciones en sede parlamentaria sobre el accidente de Urda y su gestión posterior.
El Frente Amplio ha optado por no involucrar públicamente a sus ministros en este conflicto con el PSOE y ha sido su candidata a las elecciones generales, Ada Colau, la que desde el miércoles pasado ha ejercido como la voz más dura del espacio. El mismo miércoles, Colau ya exigió —antes que ningún otro socio del Gobierno— que se asumieran “responsabilidades”. El jueves –al igual que otros aliados del Ejecutivo, como ERC o Podemos–, la dirigente se mostró muy crítica con la decisión de Puente de poner en foco sobre el error humano que habría provocado el choque, que se produjo tras un fallo técnico. Y el viernes fue ella la que pidió expresamente la “dimisión” del ministro de Transportes.
Desde el mismo miércoles, pocas horas después del accidente, en el Frente Amplio ya cundía la sensación de que la posición de Puente era insostenible, pero esa reflexión apenas tardó 48 horas en convertirse en una solicitud pública de cese. La rápida reacción de Colau contrasta con la de Sumar hace tan solo nueve meses: entonces, la coalición no solo no pidió el cese del ministro, sino que apoyó que estuviera “dando la cara” y se limitó a pedir mayor inversión para el sistema ferroviario.
Colau achacó este cambio de posición a que, precisamente, es la segunda vez en un año que se produce un accidente mortal en la red de alta velocidad española. “El ministro ha dicho en su comparecencia que su compromiso como máximo responsable político era trabajar para que algo tan terrible no volviera a suceder, pero es que eso ya sucedió en enero pasado y ha vuelto a pasar”, lamentó la exalcaldesa el viernes pasado, cuando planteó que la dimisión de Puente es “imprescindible” si “creemos que es inasumible que se hayan producido estas dos tragedias en tan poco tiempo en la alta velocidad, y asumimos que, efectivamente, se ha quebrado la confianza en el sistema”, como ha planteado el presidente Pedro Sánchez.
No obstante, el Frente Amplio no solo se ha mostrado crítico con Puente, sino también con el actual modelo ferroviario del Gobierno. En un hilo en su cuenta de X, en referente de IU en las listas de la coalición y líder de la federación en Andalucía, Toni Valero, sostuvo que el accidente de Urda demuestra que existe “un problema estructural” que no tiene que ver con “fallos puntuales de gestión”.
“La apuesta por la alta velocidad a costa del tren convencional se ha hecho sin las inversiones necesarias para garantizar seguridad” y, “cuando se prioriza la rentabilidad y el beneficio en el transporte público, las consecuencias son devastadoras”, denunció Valero, que cargó contra este “modelo neoliberal consolidado tras décadas de privatizaciones y liberalizaciones sostenidas por PP y PSOE”. “Hablar de errores humanos o de seguridad nos hace ignorar la clave: un modelo de liberalización y privatización que limita la capacidad del Estado para dar un servicio seguro y de calidad”, denunció el dirigente.
Podemos evita pedir la dimisión, pero carga contra el modelo
A diferencia de lo decidido por el Frente Amplio, Podemos ha evitado pedir la dimisión de Puente. Pero eso no significa que la formación morada no se haya mostrado crítica con el ministro de Transportes, a quien la candidata del partido a las generales, Irene Montero, ha afeado que ponga el foco sobre el operario del centro de control que habría cometido el error que, en última instancia, provocó el accidente de Urda. “¿De verdad nos quieren convencer de que el problema es un trabajador y no un sistema ferroviario sobrecargado, donde ahora circulan muchos más trenes que antes, con un mantenimiento insuficiente y externalizado y con unos sistemas de seguridad que necesitan ser actualizados?”, planteó el jueves Montero.
Fuentes de Podemos explican que sí consideran “imprescindible” que “se repare a las víctimas y que se asuman responsabilidades políticas”, pero sostienen que es igual de importante “que se adopten las medidas estructurales pertinentes para que no se repitan hechos así, desde una revisión del sistema ferroviario y sus protocolos hasta mejoras en el mantenimiento y en las condiciones de los trabajadores”. “El sistema falla como consecuencia de años de decisiones erróneas, y quienes lo pagan son los trabajadores y usuarios”, sostienen estas fuentes, que califican de “indecentes las maniobras para intentar culpar a trabajadores mediante filtraciones”.
Podemos denuncia, asimismo, que los trabajadores han denunciado “reiteradamente” los problemas “estructurales” en el sector ferroviario: “Mantenimiento insuficiente, plantillas escasas y falta de descansos durante las jornadas laborales”. “Los datos de Adif, además, muestran que el número de trenes afectados por problemas de señalización se han multiplicado por 15 en los últimos siete años”, critican los morados, que afirman que estas deficiencias “se producen en el contexto de una privatización ferroviaria que ha disparado las oportunidades de negocio para las compañías privadas sin que ello se haya traducido en una mejora de la calidad, la puntualidad o la seguridad del servicio”.
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