Asturias se convierte en el refugio de 27 menores ucranianos para olvidar la guerra y disfrutar unas vacaciones en paz

Pilar Campo

Oviedo/ Uviéu —

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Algunos niños no viajaron nunca fuera de su país, otros solo hablan su idioma pero se hacen entender a través de señas, otras niñas están deseando encontrarse con sus amigas asturianas a las que ya conocen porque repiten experiencia, pero todos tienen en común una misma ilusión por disfrutar de la tranquilidad de no oír más bombardeos, ni sentir de cerca el sufrimiento ante tanto horror y tanta muerte.

Un total de 27 menores ucranianos, hijos e hijas de militares fallecidos, desaparecidos en combate, prisioneros o que continúan luchando en el frente llegaron ayer, domingo, a Asturias. Tienen por delante casi dos meses para disfrutar de su infancia con unas vacaciones en paz.

Un entorno seguro

Este programa de acogida temporal de menores de Ucrania ha sido organizado por Expoacción Organización Solidaria en colaboración con la Asociación Viche y permitirá que 24 familias puedan compartir su día a día con 27 menores este mes de junio y hasta el 31 de julio. Los menores viajaron acompañados de la coordinadora Krystina Pechena, desde Kiev, vía Polonia, al Principado de Asturias.

Con esta iniciativa se trata de ofrecer un entorno seguro, afectivo y enriquecedor para los menores a través de una experiencia de convivencia, bienestar y apoyo.

La llegada de los menores

A continuación reproducimos el post difundido en el perfil oficial de la red social X de la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar del Principado con la llegada de los menores a la sede de la Delegación del Gobierno en Asturias.

La llegada de los menores a la Delegación del Gobierno de Asturias en Oviedo/Uviéu donde les esperaban, entre otros, la directora general de Infancia y Familias del Principado de Asturias, Clara Sierra, la delegada del Gobierno, Adriana Lastra, y los mandos militares, rompió los rígidos protocolos de los actos institucionales con la emoción de los niños y niñas al encontrarse y, en algunos casos reencontrarse, con sus familias de acogida.

Un éxito de acogida

“Este es el segundo año que vienen. El programa empezó el año pasado y fue un éxito de acogida en Ucrania y en España. Se hace gracias al apoyo de las Fuerzas Armadas porque ellos viajan hasta Polonia y ahí los recogen en un avión con el que se desplazan hasta Asturias. Hay que agradecer también a las familias que acogen a los niños que son hijos de combatientes, desaparecidos o fallecidos que necesitan estas vacaciones en paz”, ha asegurado Adriana Lastra.

“Son niños que disfrutan mucho, al igual que las familias y en general toda Asturias. Creo que merece la pena este esfuerzo de solidaridad que hace el pueblo asturiano y que no es nuevo -ha añadido- porque ya en otras guerras, como hace 20 años en la guerra de Bosnia, ya empezaron con estos programas de vacaciones en paz”.

Una experiencia que merece la pena

Durante casi dos meses, los menores tienen preparadas numerosas actividades lúdicas; desde piscina, río o mar, a montaña, conre corridos por las distintas ciudades asturiana, practicando deportes y disfrutando de la gastronomía y, sobre todo realizando variados juegos, muchos juegos.

El año pasado participaron en este programa 60 menores ucranianos que se desplazaron desde Kiev, a más de 3.500 kilómetros de distancia, hasta Asturias y la experiencia, según ratifican desde las organizaciones, mereció la pena. Este año también será igual porque la solidaridad siempre merece la pena.