eldiario.es

9

Síguenos:

Boletines

Boletines

Jorge Riechmann

Jorge Riechmann (profesor titular de filosofía moral en la UAM) escribe poemas y ensayos. Dirigió el Observatorio de la Sostenibilidad en España en su fase de constitución (2004-2005), y trató de desarrollar algo así como un ecologismo obrero desde la Fundación 1º de Mayo y el Instituto de Trabajo, Ambiente y Salud (ISTAS) entre 1996 y 2008. Desde 2013 coordina el Grupo de Investigación Transdisciplinar sobre Transiciones Socioecológicas. Dos extensos tramos de su poesía están reunidos en Futuralgia (poesía 1979 a 2000, Calambur 2011) y Entreser (poesía 1993 a 2007, Monte Ávila 2013). Es autor de varias decenas de ensayos sobre cuestiones de ecología política y pensamiento ecológico, entre los que destaca su “pentalogía de la autocontención” (que componen los volúmenes Un mundo vulnerable, Biomímesis, Gente que no quiere viajar a Marte, La habitación de Pascal y Todos los animales somos hermanos, todos ellos en Libros de la Catarata). Su blog: http://www.tratarde.org.

¿Es posible alimentar a 10.000 millones de personas sin devastar el planeta?

En apenas un par de siglos desde la Revolución Industrial, la población humana se ha multiplicado por ocho. Desde 1800, ha crecido de unos 900 millones de seres humanos a 7.600, camino de los ocho mil millones y más allá.

La mayor parte de esa enorme expansión demográfica ha tenido lugar durante el período que sin duda hemos de llamar la Gran Aceleración, la posguerra de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945): todavía en tiempos de mis abuelos, hacia 1930, poblaban el planeta Tierra solo 2.000 millones de seres humanos.

Seguir leyendo »

Marta Tafalla publica su estética de la naturaleza: 'Ecoanimal'

Llega a las librerías Ecoanimal, el libro de Marta Tafalla que ella ha elaborado a lo largo del decenio último, y hemos de saludarlo: ¡es una obra mayor! Una pieza central para la 'Nueva Cultura de la Tierra' y la 'simbioética' que necesitamos. Como escribe la autora, "la nuestra es una civilización que niega sus propios fundamentos, que se afirma autónoma cuando en realidad es ecodependiente. Sobre esta extraña contradicción, alimentada por la misma actitud egoísta que nutrió el dualismo metafísico, construimos nuestra irracional forma de vida. Y mientras invertimos energías en someter la naturaleza y soñamos con liberarnos de ella, no aprendemos a conocerla, a convivir, ni tampoco a apreciarla" (Ecoanimal. Una estética plurisensorial, ecologista y animalista, Plaza & Valdés, Madrid 2019, p. 147). Esta reflexión sobre la estética de la naturaleza que necesitamos para el Siglo de la Gran Prueba puede ayudarnos mucho en esos aprendizajes.

Sostiene la profesora de la UAB que la estética tradicional ha marginado la estética de la naturaleza, y la cuestión de la belleza natural, de la misma forma que ha desechado la plurisensorialidad (privilegiando solo la vista y el oído), y que la razón de fondo es igual en ambos casos: no aceptar que somos cuerpos animales que viven en la biosfera terrestre. Desde una aguda conciencia de la crisis ecológica global, se trata de "construir una estética de la naturaleza profunda y crítica [que] nos ayudará a comprender por qué estamos poniendo en riesgo la biosfera y a buscar caminos de reconciliación y convivencia" (p. 15). Para ello hace falta superar el dualismo metafísico que ha prevalecido en la tradición filosófica occidental, privilegiando el espíritu a costa de despreciar los cuerpos. Será, en su propuesta, una estética ecoanimal, entre otras razones porque los animales son sujetos que viven sus propias vidas, y porque hace falta conjugar las perspectivas ecologista y animalista para lograr una apreciación estética profunda. "Necesitamos salir de la burbuja antropocéntrica y reconocernos como animales ecodependientes" (p. 17).

Seguir leyendo »

Una implosión mayor y más rápida que en nuestras peores pesadillas

El pasado mes de octubre se hacía pública en EEUU otra noticia más desde el frente de batalla de la guerra de las sociedades industriales contra la vida: se alertaba de una enorme mortandad de salmones en el estado de Washington, seguramente causada por contaminantes que resultan del tráfico rodado (polvo de desgaste de frenos, gasolina, gasóleo, fluidos tóxicos). Uno de los ensayistas de referencia sobre cuestiones ecológicas, George Monbiot, que escribe regularmente en The Guardian, comentaba: “El mundo viviente está siendo machacado desde todos los ángulos y colapsa a una velocidad asombrosa. Tal es el efecto del crecimiento económico exponencial. El período de duplicación [del producto económico] es tan breve que vemos el colapso suceder ante nuestros ojos: insectos, salmones, tiburones (y casi todos los peces grandes), leones, elefantes, jirafas, anfibios, pájaros cantores, pingüinos... todos desaparecen mientras estamos mirando. Una implosión mayor y más rápida que en mis peores pesadillas. Pero ¿dónde está la urgencia política? ¿Las cumbres para hacer frente a la emergencia? ¿Las estrategias? Los gobiernos hablan de cualquier cosa excepto de esta catástrofe existencial, penetrada por la creencia religiosa de que el mercado de alguna manera lo resolverá. Cuando precisamente es ‘el mercado’ lo que está impulsando la catástrofe. El PIB es una medida de nuestro progreso hacia el desastre. En cuanto a los medios masivos, la consigna parecería ser ‘no mencionar la guerra contra el mundo natural’. Porque tan pronto como lo mencionas, el cuento económico se derrumba…”.

Monbiot no exagera: ante la magnitud de la Sexta Gran Extinción que hemos puesto en marcha, si se descorre el velo que pone ante nuestros ojos el negacionismo generalizado de la cultura dominante, uno se queda anonadado, casi mudo. Ningún logro humano –artístico, tecnológico, filosófico, económico…- podría justificar lo que estamos haciendo a los seres vivos y a la entretejida trama de la vida en la Tierra. Creo que nada puede compensar todo ese sufrimiento, tanta devastación.

Seguir leyendo »

Abanicos de papel contra el cambio climático

Estos días pasados han creado polémica las declaraciones del consejero de Salud de la Comunidad de Madrid que recomendaba hacer abanicos de papel a los escolares para soportar las asfixiantes temperaturas de este caluroso e inusual mes de junio. Las redes sociales hicieron mofa de la torpeza del consejero, mientras sindicatos y oposición clamaban por que se instalen con urgencia sistemas de climatización en los centros escolares. Sin embargo, con la miopía que caracteriza nuestra política y nuestra sociedad, ni unos ni otras han querido escarbar mucho en el asunto ni ver todos los graves problemas de fondo que esta anécdota pone en evidencia.

Al menos, la portavoz de Podemos en la Asamblea de Madrid, Lorena Ruiz-Huerta, ha relacionado tímidamente la inusual ola de calor con el cambio climático. Pero a renglón seguido se limitaba a exigir igualmente aire acondicionado en las escuelas, sin querer darse cuenta de algo muy obvio: esto supone aumentar el consumo de energía y las emisiones de GEI (gases de efecto invernadero); es decir, acelerar todavía más el cambio climático.

Seguir leyendo »

Extractivismo en tierras manchegas: ¡a Torrenueva el 21 de mayo!

Hace un cuarto de siglo, uno de los investigadores del Worldwatch Institute de Washington D.C., John E. Young, captaba en el título de un importante ensayo una de las tendencias centrales de nuestras sociedades industriales: hablaba de "La Tierra convertida en una gran mina" (informe del Worldwatch Institute La situación en el mundo 1992). Durante los últimos tres siglos nos hemos desarrollado esencialmente como sociedades mineras, construyendo sistemas industriales basados en las riquezas del subsuelo, en una huida hacia adelante (acelerada sobre todo a partir de la segunda mitad del siglo XX, como bien nos explica Mateo Aguado) que hoy nos deja literalmente a las puertas de una catástrofe ecológico-social: calentamiento global, agotamiento de los recursos naturales, Sexta Gran Extinción, crisis edáfica e hidrológica…

Tiene toda la razón José Manuel Naredo (uno de los mayores economistas de nuestro país y de nuestro tiempo) cuando indica en su último libro, Diálogos sobre el oikos que "habrá que revisar el paso tecnológico en falso que dio la civilización industrial al basar la intendencia de la especie humana sobre extracciones de la corteza terrestre, en vez de hacerlo sobre la fotosíntesis y otros derivados renovables de la energía solar".

Seguir leyendo »

El exceso de dominación se vuelve contra el dominador

Una Modernidad alternativa

Seguir leyendo »

Gorona del Viento y la transición energética: seamos realistas

Hay una pregunta materialista vulgar que oímos a menudo referida a empeños y actividades humanas: ¿quién lo paga?

En la naturaleza, la "divisa fuerte" es la energía. Se cobra y se paga en energía. También sucede así en la economía humana, que no se halla al margen de la naturaleza –a pesar de las ilusiones que alienta la teoría económica estándar. Ante las actividades de producción y consumo de los seres humanos, hemos de preguntar: ¿quién lo paga –es decir, con qué base energética se realiza? Y es que casi todas las actividades humanas se entienden mejor si pensamos primero en términos de energía (cuidando de no incurrir en determinismo energético; y abordando también, desde luego, los aspectos culturales, políticos, económicos, etc. de tales actividades). Pues de la energía disponible para una sociedad depende casi todo lo demás.

Seguir leyendo »

¿Es oro todo lo que reluce en el arroz dorado?

La complejidad de la alimentación humana en un mundo rasgado por la fractura Norte-Sur, dominado por megacorporaciones y enfrentado a una crisis socioecológica global se pone de manifiesto en el caso del “arroz dorado”, una variedad de arroz transgénico creado por investigadores suizos que contiene cierta dosis de betacaroteno (sustancia precursora de la vitamina A). De entrada, hay que reconocer que con esta planta estamos en un terreno de discusión distinto al de otras variedades transgénicas resistentes a herbicidas o productoras de toxinas insecticidas: aquí cabe debatir sobre un auténtico beneficio potencial para gentes desfavorecidas. En efecto, muchos millones de personas en todo el mundo no ingieren suficiente vitamina A (en un contexto general en el que el 40% de la población mundial, al menos, padece deficiencia en micronutrientes); según la OMS, para 2’8 millones de niños menores de cinco años la falta de vitamina A es tan grave que produce ceguera.

¿Podría este arroz enriquecido ser una solución? La industria biotecnológica emprendió ya hace lustros una intensa campaña de public relations para convencer al mundo de que sí, y de que por fin llegan los cultivos transgénicos “buenos”. Es cierto que desde el año 2000 “el arroz dorado ha funcionado como pararrayos en la batalla en torno a los cultivos transgénicos”. Para la industria se trataba sobre todo de una escaramuza de contención de daños que se jugaba en el plano de la aceptabilidad política. No es la primera vez que llaman “asesinos” a los colectivos ciudadanos y ecologistas que se oponen a los cultivos y alimentos transgénicos, pero en esta ocasión el grito ha resultado especialmente estridente: una carta firmada por más de cien premios Nobel que ha sido ampliamente publicitada en el mundo entero.

Seguir leyendo »

Plan A, Plan B y Plan C (a propósito de un editorial de El País)

El 5 de junio, un editorial de El País cargaba contra el "magma populista y radical formado por Podemos e IU", una "opción rupturista" que parecen hoy preferir muchos votantes "exasperados por la crisis económica y política". Los beneméritos guardianes de nuestra ingenuidad tienen que advertir frente a "esa impostura que puede costarle muy cara a la sociedad española" ("Una gran impostura - El centro izquierda retrocede ante la pinza del populismo y el catastrofismo"). 

Si algo debería hoy llamarnos la atención es el fenomenal estrechamiento de perspectiva política que ha ido afianzándose durante los decenios de profundización neoliberal que tenemos tras nosotros. Escribir PPSOE no es una broma, sino una apretada síntesis de análisis político de largo alcance. Este sistema, uno de cuyos potentes altavoces es El País, no tolera más opción que entre neoliberalismo a lo bruto, o neoliberalismo "con rostro humano". Y el conglomerado de mass-media, en efecto, da algo de miedo, como señalaba José Sanclemente. El editorial de El País practica lo que acaso habría que llamar pinochetismo periodístico.

Seguir leyendo »

La experiencia del huerto

Tendemos a olvidar la tupida red de interdependencias ecológicas y sociales dentro de la cual vivimos. Ahora bien, la agricultura concebida como cuidado de la T(t)ierra tiene el potencial de hacer saludablemente presente para todos y todas los estrechos vínculos que la acción humana mantiene con la ecología del planeta. Aquí están en juego asuntos de suma importancia para la vida buena del ser humano, y conviene recordarlo en un momento en que bastantes “ayuntamientos del cambio” están apoyando (y en algunos casos poniendo en marcha) iniciativas agroecológicas y de agricultura urbana.

Escribió Bertrand Russell en La conquista de la felicidad que “somos criaturas de la tierra; nuestra vida es parte de la vida de la tierra, y nos alimentamos de ella lo mismo que los animales y las plantas. (...) Los procesos que nos ponen en contacto con la vida de la tierra tienen en sí mismos algo que satisface profundamente. Cuando cesan, la felicidad que habían producido permanece” (Espasa-Calpe, Madrid 1978, p. 75).

Seguir leyendo »