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José Antonio Millán

José Antonio Millán es editor, y autor de obras de divulgación lingüística y de narrativa infantil, traducidas a muchas lenguas. Ha dirigido tres ediciones del informe La lectura en España (2002, 2008 y 2017), y acaba de terminar un estudio sobre clubs de lectura de escolares y adultos en Galicia.

La cuadratura del Círculo

En 1962 apareció, en seguimiento del Club que Bertelsmann había fundado en 1950 en Alemania, y bajo la misma empresa, el Círculo de Lectores español. Por aquellas fechas el país estaba entrando en la senda del desarrollo. No mucho después aparecería el lema "Un libro ayuda a triunfar", pero no hacía falta conocerlo para que todos, sobre todo los miembros de las clases socialmente ascendentes, tuvieran la sensación de que la educación y la cultura eran clave en el éxito profesional.

La idea detrás del Círculo, en la Alemania que salía de su postguerra y en la España del consumismo incipiente, era facilitar la compra de libros a personas que no frecuentaban las librerías, y eso la fórmula de Club lo conseguía por tres medios simultáneos. Por una parte, los miembros pagaban una cuota periódica, en vez de tener que hacer un desembolso por cada compra de un libro: eso no sólo dulcificaba la adquisición, sino que además permitía a la empresa contar con una base de ingresos. En segundo lugar, a los socios se les ofrecía una propuesta entre las obras aparecidas en los meses anteriores: básicamente narrativa, aunque también no-ficción y algún libro práctico. Aunque la producción editorial española no era al principio tan desmedida como luego llegaría a ser, se agradecía esta selección de títulos que, además, incidía en aquellos que mejor podían convenir al perfil de sus miembros, a los que el club conocía muy bien. Si por cualquier razón el socio no llegaba a hacer su elección, se le hacía llegar automáticamente el libro recomendado, que por lo general cumplía sus expectativas. En tercer lugar, la revista con la oferta de títulos, y luego las obras escogidas, las llevaba directamente al domicilio un agente. Esta figura fue clave: el agente solía ser un profesional (maestro por ejemplo), que con este trabajo redondeaba su sueldo. Pero además eran personas del mismo medio que el socio, que le conocían y podían aconsejar de forma personal qué libro escoger. Una notable obra de ingeniería empresarial fue conseguir del gobierno un trato fiscal favorable para los ingresos complementarios de estos agentes.

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