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Los banqueros y el terremoto

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Pero hay otras cosas que también suenan a broma pesada. Por ejemplo, tener como presidente del gobierno de tu país a Silvio Berlusconi. La obsesión de Il Cavaliere de pasear por las zonas de los campamentos donde duermen los damnificados acompañado de cámaras de televisión le está pasando algunas facturas. En un ataque de espontaneidad populista Berlusconi llegó a ofrecer tres de sus casas a algunas familias que se habían quedado sin techo. También pidió a la gente que está durmiendo en alguno de los 106 campamentos (más de 33.000 personas) que se tomen la experiencia como si estuvieran de acampada un fin de semana. La broma pesada se podría aceptar si no fuera porque los sin techo tendrán que esperar por lo menos dos meses para poder dormir dentro de una vivienda.

Entre bromas presidenciales y falsas alarmas la Fiscalía de L'Aquila está investigando los materiales que se usaron para construir los edificios que se vinieron abajo durante el movimiento sísmico. Sospechan que más de 20.000 construcciones fueron hechas con falso cemento, se utilizó arena de mar en lugar de arena de cantera para ahorrar costes. La arena de mar corroe el hierro y convierte las vigas de los edificios en casas de cartón. El presidente de la patronal de los constructores reconoce que si todas las casas de L'Aquila se hubieran construido con el cemento que ordena la ley más de 20.000 viviendas no estarían convertidas en escombros. No se puede hablar sólo de un desastre natural, quizá estemos también ante una responsabilidad criminal de unos especuladores del ladrillo que no respetaron la ley. A la hora de perseguir a estos mafiosos el principal problema es que Italia está presidida por Berlusconi, las gallinas peligran cuando el zorro las cuida.

Pero no sólo trabaja la Fiscalía, también lo hacen los banqueros. Loreto Antonini es un obrero italiano que perdió a su hija en el terremoto. Las desgracias nunca vienen solas, la hija de Loreto murió y su casa quedó reducida a escombros. Tampoco tiene trabajo y sólo le quedan 5 euros en su cuenta corriente? 5 euros y la hipoteca de su vivienda. El empleado del banco lo llamó, Loreto dormía en el campo de refugiados en Tampere, pero no lo llamó para ofrecerle un crédito, sino para recordarle que tres días después tenía que pagar el recibo de su hipoteca. Francesco Colajanni, taxista de Onna, el pueblo más afectado por el seísmo, también recibió un recado de un empleado de su banco: debe seguir pagando los recibos de la hipoteca porque si no su entidad financiera está dispuesta a embargar sus escombros. Así de eficaces son los bancos. Dicen que manejan la sangre del sistema. Pero más correcto sería decir que funcionan como dráculas que chupan la sangre a los que padecen una hemorragia después de tener un accidente. Hay que reconocer que el gobierno de Berlusconi ha reaccionado ante el escándalo de las presiones de los bancos y aprobó un decreto que suspende temporalmente el cobro de las hipotecas y obliga a los bancos a renegociar el pago.

Me gustaría saber si las pobres cuentas corrientes de Loreto Antonini o de Francesco Colajanni están en el Banco Popolare, en el Intesa San Paolo o en el Unicredit. Estás tres entidades financieras solicitaron acogerse al plan del gobierno de Berlusconi de ayuda a la banca, un plan que cuenta con un presupuesto de 12.000 millones de euros. Esta cifra contrasta con los 400 euros ofrecidos por Berlusconi a los damnificados por el seísmo. Porque el colmo de la desvergüenza sería que el gobierno italiano utilice el dinero del pueblo para salvar a los bancos que pretenden embargar y cobrar una hipoteca por los escombros que le quedan a ese mismo pueblo.

Juan García Luján

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