Carmelo Padrón, 17 años después
El 27 de junio de 1996 el diputado Carmelo Padrón Díaz, del PSOE, se ganó el sueldo. El Diario de Sesiones del Parlamento de Canarias lo atestigua: intervino en tres ocasiones, y en dos de ellas se medía nada menos que con el vicepresidente y consejero de Turismo del Gobierno, Lorenzo Olarte, un hábil y agresivo orador que acometía el último momento glorioso de su carrera política. Gobernaba Canarias uno de esos pactos naturales de nacionalistas de distintas procedencias (y procederes) que mantenía en la presidencia a Manuel Hermoso, el vicepresidente que censuró a su presidente, Jerónimo Saavedra, en aquellos asirocados tiempos en que se conseguían votos a piñas. Tindaya ya era noticia. Como lo volvió a ser este miércoles, y lo será hoy, mañana y pasado. Y Carmelo Padrón uno de esos protagonistas incansables que acaba dando con la verdad que desde entonces se había empeñado en encontrar. Han pasado diecisiete años desde aquel pleno y su contenido vuelve a adquirir vigencia porque la justicia ha echado por tierra, parece que de manera definitiva, una operación que desde sus inicios estuvo contaminada por las malas artes y un tufo inconfundible de corrupción. Fuera de la política, que abandonó incapaz de sumarse a la corriente generalmente imperante, este galdense, abuelo ya, ha ganado su última batalla a Olarte. Como se la ganó en los tribunales por el famoso hotel de la ladera del campo de golf, en Maspalomas, y como se la ganó dialécticamente aquel día en el Parlamento de Canarias: “Toda mi actuación política ha sido en democracia, y he cometido muchos errores, he metido la pata, pero nunca he metido la mano. Yo le animo a usted, señor consejero de Turismo, que se suba aquí, y sin sonrojarse , diga lo mismo”. Carmelo Padrón Díaz, catedrático de Derecho Urbanístico, experto en valoraciones inmobiliarias, profesor de la Escuela de Arquitectura de la se Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, es el abogado de Ben Magec-Ecologistas en Acción, y ha conseguido que el Tribunal Superior de Justicia de Canarias anule la parte de las normas de protección de la montaña de Tindaya que se acomodaron al proyecto del fallecido Eduardo Chillida. Lorenzo Olarte vive como puede de una exigua pensión alejado contra su voluntad de la política. Siempre sostuvo que aquel expediente fue impecable.
Sobre este blog
El blog de Carlos Sosa, director de Canarias Ahora