Valeria Castro se desquita ante un Madrid entregado, acompañada por Amaral y Tanxugueiras
Desde que ha arrancado su actuación con 'la soledad', el Movistar Arena de Madrid le ha dejado claro a Valeria Castro que no iba a permitir que se sintiera así, sola. Sobre el escenario la han arropado una inesperada y emocionada Eva Amaral y dos de las Tanxugueiras.
Era la primera vez que la joven cantautora canaria (Los Llanos de Aridane, 1999), acostumbrada a teatros y auditorios, daba un concierto en un gran pabellón, y lo hacía con todas las entradas vendidas, 8.400, después de haber tenido que ampliar el aforo previsto inicialmente, dentro de la gira de su disco 'el cuerpo después de todo' y del ciclo invernal de conciertos madrileño Inverfest.
El salto era grande y el escenario abrumaba: “Subirse a un Movistar Arena no es tarea fácil (...). Esto es un verdadero sueño, no creo que lo pueda asumir hasta dentro de un tiempo. Es probablemente el hito más grande de mi carrera”, ha admitido Valeria, que, como ha recordado, a mediados de octubre tuvo que tomarse “una baja laboral” por salud mental.
Aquel parón coincidió con un aluvión de críticas en redes sociales tras una actuación en OT, así como la defensa y el cariño unánime de decenas de compañeros de profesión.
“Aquí estamos, después de todo”, se ha desquitado, con su sonrisa perenne y consciente de que su voz puede seguir recuperándose para sonar mejor que este viernes, tras haber cantado ya 'tiene que ser más fácil', 'honestamente' y 'parecido a quererte'. Sin necesidad de decir nada más, pero habiéndolo dicho todo, el público ha respondido a sus palabras con una ovación cerrada.
Ya había avisado de que iba a tratar a los presentes como si estuvieran en una “reunión de amigos”. Sin pudor sobre el escenario, como si efectivamente hablara con sus amigas, ha confesado debilidades y ha compartido un secreto en forma de nueva canción, 'globo', que escribió casi como una premonición unos días antes de anunciar un descanso en su gira.
“A veces pienso que el cuerpo no puede con todo, que en algún punto explota el globo”, ha entonado, acompañada del clarinete de Joaquín Sánchez, que ha sonado con personalidad en todo el espectáculo.
Tras haber publicado un adelanto de 'globo' en redes sociales, Valeria quería “tener el detalle de tocarla aquí”, en Madrid, adonde llegó a estudiar Biotecnología hace ocho septiembres, cuando ya empezaba a acumular seguidores en internet por sus versiones.
Una de esas canciones que versionaba era 'El universo sobre mí', de Amaral, que ha querido cantar para “cerrar el círculo”, primero al piano y, tras el primer estribillo, dando paso por sorpresa a una emocionadísima Eva Amaral, a la que le ha costado arrancarse a cantar para culminar haciendo gala de su chorro de voz y de su imprescindible armónica.
Como le ha ocurrido en muchos momentos del concierto a la propia Valeria, ha parecido que ambas se cantaban la canción a ellas mismas para recordarse sus versos: “Quiero vivir, quiero gritar, quiero sentir el universo sobre mí”.
Para entonces, ya habían pasado por el escenario Aida Tarrío y Olaia Maneiro, de Tanxugueiras, que la han acompañado con las voces más agudas de 'Hoxe, mañá e sempre' y sus panderetas, y a las que ha agradecido su amistad: “Han sabido sostenerme incluso cuando yo no he podido”, ha afirmado.
También los mariachis Reyes de Madrid, que han puesto toda su alegría en 'debe ser', 'techo y paredes' y 'sentimentalmente', con la que ha concluido el recital.
En un escenario sobrio, vestida de blanco, al igual que sus músicos, Valeria ha hecho un repaso casi completo a su segundo trabajo: “Es un disco que de alguna forma me ha salvado la vida”, ha confesado, porque, en el proceso de composición, le puso palabras a lo que sentía en temas como la contundente 'devota' o la preciosa carta de amor 'sobra decirte', en la que se ha bajado a celebrar con el público.
También han sonado muchos títulos de su disco anterior, 'con cariño y con cuidado', como 'abril y mayo', 'dentro', 'poquito' y dos con dedicación especial: 'la raíz', a su isla de La Palma, y 'guerrera', a su madre y a la memoria de su abuela.
Han rematado el repertorio tres de su primer EP, 'chiquita': 'culpa', 'cuídate' y 'la corriente', con la que acostumbraba a cerrar los conciertos hasta esta gira, que seguirá en Latinoamérica y recalará en tres pabellones españoles más -Barcelona, Tenerife y Gran Canaria-.
Además del clarinete de Joaquín Sánchez, completaban la banda Carles 'Campi' Campón (director musical de la gira, guitarra, bajo, percusión y productor del disco), Borja Barrueta (guitarro y percusión), María de la Flor (violín y voz) y Meritxell Neddermann (piano y voz).
“Hace unos cuantos años decidí escribir para honrar, porque a veces la palabra 'gracias' se me quedaba corta”, ha compartido Valeria cuando ha dedicado 'guerrera' a las dos mujeres más importantes de su vida.
Y eso ha hecho también con el público, al que le ha devuelto toda su entrega a lo largo del concierto y en especial en el último tema, 'sentimentalmente', en el que ha invitado a todo el mundo a bailar con ella y, como le recomienda su profesora de canto que haga, se ha convertido en una más de esa “reunión de amigos” de 8.400 personas para desquitarse “después de todo” y sentirse “menos sola”.
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