La Palma pierde 100 hectáreas de viña entre 2009 y 2017

En La Palma, la superficie dedicada al cultivo de la viña, en 2017, era de 928 hectáreas (ha), según el Mapa de Cultivos de Canarias (MCC) que se incluye en el Estudio Diagnóstico sobre la Viticultura en Canarias, presentado por la Dirección General de Agricultura en el Consejo de la Viña y el Vino. Este trabajo tiene como objetivo valorar la estructura productiva del sector de la viticultura en las islas para mejorar su rentabilidad y sostenibilidad. 

Desde 2009 al 2017, según se apunta en el citado estudio, en La Palma se han perdido 100 hectáreas de viña, algo más del 10%. Sin embargo,  se ha mantenido, incluso aumentado en altitudes elevadas 1.100-1.400 metros, principalmente en los municipios de Garafía, Puntagorda y Tijarafe, “zonas sobre el mar de nubes con pocos problemas fitosanitarios y accesos mejorados”. En las costas y medianías, hasta los 900 metros, se produjo en ese periodo un descenso de la superficie cultivada mayor a la media. En el periodo, 200 ha pasaron a “sin cultivo”, unas 25 ha a frutales, mientras que se incorporaron unas 119 ha nuevas.

Ubicación de cultivos de viña en La Palma 

En el noroeste de La Palma, se indica en el referido estudio, “se mantienen relativamente estables las superficies en esos ocho años de intervalo entre mapas”. 

Las variedades presentes en la zona y “su progresivo aumento de precio, por su calidad para vinificación en estas orientaciones y altitudes, han contribuido de manera decisiva".

Añade que “la presencia de accesos mejorados, de algunos depósitos elevados, para el sistema contra incendios en el monte, que permiten disponer de un cierto volumen para riego, en algunas explotaciones, son otras fortalezas de la comarca”.

Apunta que “existe interés e iniciativas públicas para mejorar el almacenamiento y la distribución del agua, para riego de apoyo en viña”. 

En el sur de La Palma, expone, “la situación es muy diferente, tanto en Villa de Mazo como en Fuencaliente y Las Manchas (El Paso/Los Llanos de Aridane), la pérdida de superficie cultivada es muy elevada”. Indica que “en muchas zonas vitícolas de Mazo es posible el riego, por ello se ha producido abandono y cierta migración a aguacate, esto ya no es así a partir de cierta altitud, donde los terrenos de viña son sólo abandonados”. 

En los cultivos “más bajos de Fuencaliente se mantienen en buen estado las viñas con algo de riego, el resto corren riesgo de secarse irremediablemente, por la sequía de los últimos años. En Las Manchas se requiere también acceso al agua para riego de apoyo por la misma razón”.

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