El IAC asegura la conexión de sus observatorios con una nueva red de fibra óptica submarina y terrestre
El Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) ha culminado con éxito un hito tecnológico de gran trascendencia: el proyecto de 'Redundancia de la Red Óptica Marítima y Terrestre RedIRIS Tenerife -La Palma', informa en nota de prensa. Esta nueva y robusta red de comunicaciones ópticas garantiza la continuidad de las autopistas de datos de los Observatorios de Canarias —el Observatorio del Teide (OT) en Tenerife y el Observatorio del Roque de los Muchachos (ORM) en La Palma—, asegurando su conectividad ante cualquier contingencia técnica o ambiental. El logro ha sido fruto de un trabajo conjunto con RedIRIS y la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales (SETELECO), con una inversión total que supera los 23 millones de euros financiados por la Unión Europea mediante los fondos NextGenerationEU del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR).
La solución se divide en dos grandes tramos contratados mediante derechos de uso (IRU). Por un lado, el tramo submarino ha supuesto una inversión de 16.800.000 euros y asegura al IAC durante los próximos 25 años una capacidad mínima de transmisión de 1,5 Tbps. Este despliegue enlaza de forma directa las islas de La Palma y Tenerife, conectando además a esta última con la Península a través de canales ópticos de alta velocidad de 10 Gbps y 100 Gbps. Por otro lado, el refuerzo terrestre ha contado con un presupuesto de 5.811.796 euros y un derecho de uso por 30 años. Este tramo aporta dos enlaces principales de dos pares de fibra oscura cada uno, uniendo de forma duplicada el Centro de Astrofísica de La Palma (CALP) con el ORM, y la sede central de La Laguna con el OT.
Más allá del ámbito estrictamente científico, el despliegue de estas potentes infraestructuras por parte de las empresas adjudicatarias abrirá las puertas a que la comunidad local y otras instituciones públicas puedan conectarse de manera estable a entornos tan remotos como el Teide o el Roque de los Muchachos. Esto posibilitará la puesta en marcha de soluciones de última generación para la gestión de emergencias en cumbres y parques nacionales, el impulso de iniciativas de turismo digital o astroturismo, y una mejora general de los servicios de conectividad en toda el área geográfica.
De este modo, se multiplica el valor de una infraestructura clave para el futuro de la ciencia. Los telescopios de última generación necesitan procesar y enviar volúmenes gigantescos de información constantemente, y al duplicar la red, el IAC elimina por completo el riesgo de perder datos o sufrir desconexiones en mitad de las observaciones. Con este salto tecnológico, Canarias se consolida en el panorama internacional como un territorio sumamente seguro, competitivo y preparado para albergar los proyectos astronómicos más avanzados, atrayendo la mirada de grandes consorcios científicos internacionales.
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