La polémica granja de pulpos en Canarias se tambalea tras el inicio del expediente de caducidad en la Autoridad Portuaria
El polémico proyecto para instalar en Canarias la primera granja de cría intensiva de pulpos del mundo está a un paso del archivo. La Autoridad Portuaria de Las Palmas inició el pasado 8 de mayo el procedimiento para declarar caducada la solicitud de concesión de dominio público cursada por la empresa Nueva Pescanova.
Esta medida llega después de que la empresa reconociera el 14 de abril (apenas unas semanas antes) que aún no había iniciado los trámites para presentar la exigida evaluación de impacto ambiental ordinaria, a pesar de asegurar que seguía interesada en la concesión.
Ante esta inactividad, el ente presidido por Beatriz Calzada (Coalición Canaria) ha aplicado el artículo 95.1 de la Ley del Procedimiento Administrativo Común. Esta normativa estipula que, cuando un expediente se paraliza por causas imputables al solicitante, la administración le otorga un ultimátum: si transcurridos tres meses no realiza las actividades necesarias para reanudar la tramitación, se “acordará el archivo de las actuaciones”.
Esa información figura en los antecedentes de una resolución fechada el 14 de mayo y firmada por la propia Calzada y la secretaria del Consejo de Administración, María Bosch. Este documento, al que ha tenido acceso este periódico, estima parcialmente un recurso interpuesto por la asociación Compassion in World Farming International (CIWFI), a la que finalmente se le reconoce el derecho a consultar el expediente de forma telemática, aunque la Autoridad Portuaria se ratifica en su negativa a admitir a la organización internacional como parte interesada del proceso.
A ello se le suma que el Gobierno de Canarias ya declaró caducado el pasado mes de enero el procedimiento de autorización de vertidos del proyecto porque la empresa no aportó en plazo la documentación requerida, según recoge la respuesta a otra solicitud de acceso a la información pública presentada por la organización AnimaNaturalis.
La empresa gallega Nueva Pescanova anunció en 2021 sus planes para construir la primera granja comercial de cría intensiva de pulpos del mundo en el Puerto de Las Palmas. En concreto, una instalación de poco más de 50.000 metros cuadrados en la dársena de La Esfinge. La compañía reservó 50 millones de euros para la ejecución de la granja, en la que pretendía producir unas 3.000 toneladas anuales de pulpo, cifra equivalente a más del 10% de la producción nacional de este animal.
El proyecto se sometió primero a una evaluación ambiental simplificada en la que se detectaron “posibles efectos adversos significativos”, como el riesgo de malos olores que afectarían a una terminal de pasajeros o el posible empeoramiento de la calidad del agua portuaria debido a los residuos orgánicos. Al advertir estos posibles impactos, el Gobierno de Canarias decidió someterlo a la evaluación ambiental ordinaria, más exhaustiva.
En octubre del año pasado, Compassion in World Farming publicó un informe advirtiendo del enorme coste ecológico del proyecto. La organización internacional calculó que se necesitarían hasta 28.000 toneladas de peces salvajes para alimentar a los pulpos sólo durante el primer año de funcionamiento de la granja marina.
Más de 42.000 correos y protesta
Desde que Nueva Pescanova anunciara sus planes, numerosos científicos y colectivos se han opuesto al proyecto y han recordado que el pulpo es una especie altamente sintiente, solitaria y aparentemente “incompatible” con su cría en cautividad.
La oposición al proyecto ha ido creciendo y ya son más de 42.000 los mensajes enviados al correo electrónico de la presidenta de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Beatriz Calzada, reclamando el cierre del expediente.
Las organizaciones AnimaNaturalis y Compassion in World Farming han convocado para el próximo sábado 25 de julio una protesta contra la granja de pulpos. Será a partir de las 11.30 horas en el monumento Espiral de Viento, en el comienzo de la calle Triana de Las Palmas de Gran Canaria. El objetivo, señalan los organizadores, es “instar a la Autoridad Portuaria a archivar definitivamente el expediente”, aún pendiente de resolución definitiva.
La protesta cuenta con el apoyo de Eko, Ecologistas en Acción, Acción Océanos, We The Free, Raíces y Brotes, Turcón, WeMove Europe, Aquatic Animal Alliance, Aquatic Life Institute y Eurogrup for Animals.
El 24 de julio, un día antes de la protesta, se difundirá una carta abierta con esa misma petición que ha sido firmada por más de 110 organizaciones en contra del proyecto.
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