La Palma Ahora Blogs y opinión

La portada de mañana
Acceder
Un cambio de Pfizer y la falta de previsión ponen en riesgo miles de vacunas
Cifuentes se sienta en el banquillo con una agenda desaparecida dos años
Opinión - Entre lo urgente y lo importante, por Esther Palomera

Sobre este blog

Espacio de opinión de La Palma Ahora

Las niñas y los niños de La Palma ya dicen ‘hostia’

Hace tiempo que vengo escuchando de manera sorpresiva para un servidor como adolescentes utilizan un vocablo considerado soez en casi todos sitios, que por desgracia también se lo he escuchado a personas adultas nacidas y crecidas en Canarias, se trata de la palabra hostia, considerada como se ha dicho una palabrota. Si la palabra me resultará habitual, diría que es un resquicio de mala educación, pero como la palabra se identifica con la España Peninsular, el escuchar dicho vocablo en niñas y niños de 5 años, me planteo: ¿Estamos perdiendo en las islas nuestro vocabulario en favor de un vocabulario importado y grosero?. De igual modo me surgen las siguientes preguntas: ¿Qué hacen esas niñas diciendo esa palabra? ¿Dónde la han escuchado? ¿Será efecto de la dictadura de las pantallas?... A los lectores se les pueden ocurrir otras cuestiones. Yo sólo introduzco la materia para que puedan obtener sus propias conclusiones, porque yo no tengo respuestas, sólo tengo un moderado disgusto.

Nadie pone en duda que la introducción de especies introducidas pone en riesgo la biodiversidad, por eso los países civilizados y amantes de la naturaleza tienen unos sólidos controles fitosanitarios que impiden la entrada de cualquier elemento que ponga en riesgo alguna especie, todo ello ligado a la economía de sus territorios. Sin embargo aquí no hemos controlado eficazmente la entrada de especies introducidas y hay quien dice que no podemos controlar el lenguaje ni la pérdida de nuestras raíces culturales a través del lenguaje. El resultado de esa imposibilidad es clave para la merma de nuestra identidad, a no ser que veamos como aceptable palabras desagradables, que sólo demuestran lo bueno que somos copiando lo malo, y lo malo que somos copiando lo bueno.

Algunas personas dirán: ¿Y qué?, en mi pueblo lo llevan diciendo toda la vida y no tenemos ningún problema. Ante esta u otras afirmaciones, es necesario volver a incidir en que no se debe de copiar o asumir como nuestro lo malo, todo lo que sea bueno para las personas, aunque no forme parte de nuestro acervo histórico, aunque sea una intromisión a nuestra cultura no tenemos que tener reparo en integrarlo en nuestra comunidad, por el beneficio que conlleva, pero aquello que se ha demostrado que es malo, que es soez y vulgar, no es lo que debemos asumir como propio.

Sobre este blog

Espacio de opinión de La Palma Ahora

    Autores

Etiquetas
Publicado el
23 de julio de 2018 - 19:57 h

Descubre nuestras apps

stats