Investigaciones de magnetometría en el volcán Tajogaite
La reciente erupción del volcán Tajogaite en la Isla de la Palma ofrece “una oportunidad única de estudio en tiempo real de los distintos procesos a lo largo de la evolución y enfriamiento de las coladas”, ha asegurado a este periódico Marina Díaz Michelena, investigadora científica del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) y jefa del Área de Magnetismo Espacial.
“En las erupciones volcánicas emerge material muy caliente a la superficie de la Tierra que, en contacto con la misma, empieza a enfriarse. Inmerso en el campo geomagnético, conforme se enfría, adquiere un orden, imanación, de modo que produce un campo magnético propio que difiere del circundante”, explica. “Estas diferencias se perciben como anomalías en las prospecciones magnéticas, lo que permite, de forma indirecta, comprender propiedades sobre las coladas como composición y ritmo de enfriamiento”, añade.
En el marco del proyecto de investigación PID2020-119208RB-I00, financiado por la Agencia Estatal de Investigación, uno de los estudios que está llevando a cabo un equipo de investigadores del Área de Magnetismo Espacial del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) en La Palma “es medir la tasa de enfriamiento a lo largo del tiempo mediante esta técnica de magnetometría a lo largo del tiempo. Al tratarse de una medida a distancia es no invasiva y respetuosa con el medio ambiente”, subraya Díaz Michelena.
Otros estudios, que lleva a cabo el equipo del INTA, toman la erupción como referencia, por la analogía que representa de Marte y la Luna. “La formación de corteza por procesos magmáticos es un proceso común a todos los planetas rocosos”, apunta. Por otro lado, agrega, “la posibilidad de realizar medidas magnéticas a bordo de drones en la superficie de Marte parece una realidad tras el éxito de los vuelos del helicóptero Ingenuity. Los estudios en la Isla de La Palma sirven de entrenamiento y aprendizaje para la interpretación de las medidas en la exploración planetaria. En esta erupción podemos estudiar las distintas coladas y los tubos de lava. El actual horizonte de exploración planetaria contempla las misiones tripuladas y el despliegue de bases en la superficie de la Luna y Marte para realizar investigaciones”, expone. Sin embargo, dice, “las superficies de Marte y la Luna son muy inhóspitas. Incluso en Marte, donde hay una tenue atmósfera, el viento solar llega a la superficie y supone un grave peligro para la salud de los humanos. Como medida preliminar, antes de disponer de bases que sirvan de protección para las personas en las condiciones hostiles de la Luna y Marte, se podría utilizar el apantallamiento que procuran las paredes de los tubos de lava. Las medidas que llevan a cabo podrían proporcionar mapas de tubos volcánicos para albergar, al menos provisionalmente, la vida en Marte y la Luna”.
0