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Misterio resuelto: la ilusión óptica o capricho geológico es un grabado rupestre benahoarita

La Palma Ahora

El Paso —
19 de octubre de 2025 11:26 h

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Foto realizada con nuevas tecnología en la que se puede observar la presencia de una pequeña espiral.

El pasado 4 de septiembre, Jorge Pais, doctor en Prehistoria por la Universidad de La Laguna y jefe de la Sección de Patrimonio Histórico y Arqueológico del Cabildo de La Palma, en sus redes sociales, difundió una fotografía en la que preguntaba qué se veía en la imagen: “¿Un grabado rupestre benahoarita, una ilusión óptica o un capricho geológico?”. Recientemente el misterio ha sido resuelto. Con las nuevas tecnologías se ha podido confirmar que la figura que se localizó en una de las zonas arqueológicas más visitadas de la isla es un nuevo petroglifo aborigen.

Pais recuerda que la foto que mostró a principio del pasado mes “nos suscitaba bastantes dudas porque podría tratarse de un efecto óptico o un capricho de la Naturaleza”. Añade que “ahora podemos confirmar” que es un grabado rupestre benahoarita “gracias al uso de las nuevas tecnologías”.

Explica que la segunda vez que “visitamos el yacimiento no veíamos ni el más leve rastro de que fuese una espiral ejecutada con la técnica del picado. Por ello, acudimos al lugar acompañados por Alberto Felipe Gutiérrez, natural de El Paso, y recién graduado en arqueología por la Universidad de Granada. Su Trabajo Final de Grado (TFG)  se titula ‘Aplicación de técnicas de tratamiento de imagen al estudio de los grabados rupestres en la Isla de La Palma’, que obtuvo una calificación de 9,5. Sus trabajos se centraron en dos de las estaciones de petroglifos más grandes e interesantes de la antigua Benahoare: Lomo de Tamarahoya VI, así como Lomo Gordo I y II, emplazadas en el Pico Bejenao (El Paso)”.

Y,  señala, “como pueden apreciar en dos de sus fotos, realizadas el pasado 22 de septiembre, no queda absolutamente ninguna duda de la presencia de una pequeña espiral que, con el paso del tiempo y la proliferación de líquenes, pasa completamente desapercibida a menos que se den las condiciones lumínicas adecuadas. Y, de hecho, Alberto tuvo que visitar el yacimiento en varias ocasiones a distintas horas”.

Foto realizada con nuevas tecnología en la que se puede observar la presencia de una pequeña espiral.
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