La catástrofe humana del volcán de La Palma obliga a diseñar un plan de rescate público excepcional
“Lo que hace falta es dinero”. El director técnico del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (Pevolca), Miguel Ángel Moncuerde, fue contundente al señalar las necesidades de las personas que han sufrido daños en sus viviendas por los efectos del volcán en La Palma, tras la rueda de prensa celebrada el pasado miércoles. Desde la erupción el 19 de septiembre, la lava se ha extendido por 166 hectáreas y ha destruido 350 inmuebles, según los datos de este jueves del sistema de observación terrestre europeo Copernicus.
El Gobierno de Canarias aún no cuenta con los datos de todas las personas afectadas. “Se está recopilando la información y se requiere de más tiempo para hacer la valoración definitiva, pero hay que actuar ya”, explica el viceconsejero de Presidencia del Ejecutivo regional, Antonio Olivera. Para ello, dice que la administración autonómica trabaja en “estrechísima” colaboración del Gobierno central para diseñar mecanismos de intervención para dar respuestas “singularizadas” ante “un desastre de esta magnitud, que implica una pérdida total y absoluta de las propiedades o de terrenos”.
Las acciones se anunciarán en detalle este viernes, tras el Consejo de Gobierno, pero Olivera adelanta que en el esquema de partida se ha identificado que “todo lo que hay, no sirve” y el plan se debe diseñar “ex profeso” y “de forma dinámica” para hacer frente a las necesidades que genera una erupción volcánica que sigue activa y se desconoce cuando parará. Por ejemplo, a la hora de establecer compensaciones para personas que han sufrido daños en sus viviendas y no estén aseguradas, la normativa “no permite los importes adecuados”.
Informa Iván Alejandro. Para más información, aquí