ENTREVISTA | Juan Rafael Zamora, viceconsejero de Acción Exterior

"El Archipiélago tratará de seguir aumentando el apoyo público actual a sus emigrados residentes en América"

Juan Rafael Zamora, viceconsejero de Acción Exterior del Gobierno de Canarias

Ariadna Martínez / Irina Machío

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Juan Rafael Zamora Padrón, licenciado en Biología y profesor de Secundaria, tomó posesión como viceconsejero de Acción Exterior en el Gobierno de Canarias a principios de agosto de 2019. Natural de El Hierro, anteriormente ocupaba el puesto de vicepresidente segundo y consejero de Medio Rural y Marino; Economía y Recursos Humanos en el Cabildo de esa isla. Tras su llegada al Ejecutivo autonómico, el presupuesto de su área de gestión no ha dejado de crecer. Así ocurrió en 2020 y así también ha sucedido en 2021, año en que los recursos destinados a ayudar a los canarios con dificultades y residentes en América han aumentado el 17%, pasando la cifra global de 2,9 millones de euros en 2020 a los 3,4 de este año.

En esta entrevista, Juan Rafael Zamora cuenta cómo la pandemia de la COVID-19 ha perjudicado de forma intensa a los canarios emigrantes en situación más vulnerable, lo que sin duda se ha tenido muy en cuenta a la hora de tomar la decisión de incrementar el dinero público de la Comunidad Autónoma de Canarias destinado a ayudas sociales para esos compatriotas en el exterior.

El presupuesto autonómico para ayudas destinadas a los canarios en Venezuela no ha dejado de subir en la actual legislatura: creció en 2020 y lo mismo ocurrió en 2021. Observando el ritmo de los incrementos, ¿puede que esta dinámica se siga produciendo en 2022 y 2023?

Sí. La intención que tengo como viceconsejero es seguir aumentando el presupuesto destinado a ayudar a los canarios y canarias residentes en el exterior, especialmente en Venezuela, por ser este el país que alberga el mayor número de emigrantes canarios. Ahora bien, eso siempre va a depender de los presupuestos futuros de la Comunidad Autónoma, de cómo vayan las economías europea, española y canaria. En condiciones semejantes a las que tenemos en este ejercicio, mi equipo y yo trataremos de seguir incrementando las ayudas porque la situación social y económica en los países receptores es dramática y no se percibe una mejoría a corto plazo. No hay duda de que Canarias tratará de seguir aumentando el apoyo público actual a sus emigrados residentes en América, en su mayoría en Venezuela.

Además, ¿se ha considerado la posibilidad de aprobar otros apoyos directos a esas familias, aparte de las líneas sobre alimentos, medicamentos y atención sanitaria?

Actualmente, no se ha previsto la creación de nuevas líneas de apoyo directo a los canarios emigrados. Nosotros hemos hecho el análisis de la situación general y de la realidad económica de nuestra gente en Venezuela y con las ayudas ya activadas cubrimos los principales problemas, que tienen que ver con necesidades alimenticias, sanitarias y medicamentos. La intención en el futuro es incrementar las cuantías asignadas en esas ayudas y ampliar el número de beneficiarios, porque es verdad que cada vez son más los demandantes de apoyo básico. Esto es así porque cada día hay más gente pobre en Venezuela, sobre todo por la crisis económica del país y la depreciación continua del bolívar, lo que ha conducido a una hiperinflación. A nadie se le escapa que la COVID-19 ha empeorado la grave crisis que ya sufría nuestra querida Venezuela y con ello la de nuestros compatriotas.

En relación con esas posibles mejores en el presupuesto, ¿a qué responden: a un alza general en la partida de su viceconsejería o a recortes en otros capítulos de su misma área de gestión?

El aumento tiene que ver con un incremento en los Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma de la partida global destinada a la Viceconsejería de Acción Exterior, concretamente en las asignaciones de las líneas de ayuda a los emigrados.

¿Qué factores principales se tienen en cuenta a la hora de decidir la cuantía destinada a los canarios más necesitados que viven fuera de las Islas? 

En la convocatoria de esas ayudas publicada este mes de febrero en el Boletín Oficial de Canarias, se establecen tres tipos de apoyos. En primer lugar, la selección de los beneficiarios de la atención sanitaria que presta la Fundación España Salud (FES) a personas mayores de 65 años que no tienen ningún tipo de pensión del Gobierno español y, por lo tanto, no tienen acceso al sistema sanitario. La cuantía de estas ayudas viene determinada por lo que establece el propio convenio firmado por el Gobierno de Canarias y la FES. En él se fija un valor por el servicio a cada paciente. Con el incremento aprobado en 2021, se pasa de 700.000 euros a un millón. Con esta alza, ha sido posible elevar el número de beneficiarios, que pasa de 845 a 1.570 personas.

Respecto a las otras dos líneas, las ayudas a través de las tarjetas de alimentos y de medicamentos, la cuantía disponible está determinada por la dotación presupuestaria. En el caso del apoyo para alimentos, se recargan 16,17 euros mensuales a cada beneficiario. Para el caso de los medicamentos, se conceden 17,17 euros cada dos meses.

¿De qué forma la pandemia de la covid-19 ha empeorado la situación de los canarios y sus descendientes en países como Venezuela y Cuba?

La COVID-19 ha empeorado la grave crisis económica y social que ya sufría Venezuela, donde los servicios más esenciales funcionan deficientemente. Igual que ha ocurrido en el resto del mundo, la pandemia por el coronavirus ha empeorado la situación general debido a las medidas restrictivas y al confinamiento, al cierre de locales y empresas, a la pérdida de empleo sin posibilidad de ERTE en esos países. Todo esto ha dificultado aún más la situación económica y social de nuestra gente residente en Latinoamérica, sobre todo en Venezuela y Cuba.

Uno de los requisitos para acceder a la ayuda sanitaria es ser mayor de 65 años. ¿Esto significa que las prestaciones están segmentadas por edades?

Ese es uno de los requisitos para acceder a la asistencia sanitaria de la FES; o sea, ser mayor de 65 años, a lo que se debe unir el hecho de hallarse en una situación de necesidad y no recibe prestación económica por ancianidad. Así está recogido en el Decreto 232/2009, del 11 de diciembre, luego modificado por el Decreto 117/2012, de 23 de noviembre, ambos del presidente del Gobierno de Canarias.

En cambio, las otras dos líneas, las tarjetas de alimentación y de medicamentos, sí son asequibles a cualquier rango de edad, siempre mayores de 18 años. Es cierto que se da prioridad a las personas mayores por ser más vulnerables. Asimismo, se tienen en cuenta ciertos requisitos económicos y sociales. Estos son contrastados en informes de trabajadores sociales y gracias a la ayuda prestada por entidades canarias en el exterior. El presupuesto para la tarjeta de medicamentos ha pasado de 200.000 a 250.000 euros, lo que va a permitir subir los beneficiarios de 1.800 a 2.240. En el caso de la tarjeta de alimentos, había 600.000 euros y estos se incrementan hasta 700.000, lo que va a posibilitar pasar de 3.000 a 3.365 beneficiarios. 

¿Cuál es el funcionamiento exacto de la tarjeta de alimentación?

Es una tarjeta física de plástico con banda magnética, como la de un banco. Hay una empresa en Venezuela, llamada Sodexo, que es la encargada de aportar y recargar esas tarjetas a los beneficiarios. El dinero es ingresado por el Gobierno de Canarias a través de la Fundación Canaria para la Acción Exterior (Fucaex). Para que no se utilice fraudulentamente, cada mes se actualizan los datos de la gente que ha fallecido, ha retornado a Canarias o ha emigrado a otros lugares. Con este control, se pueden incluir en las ayudas a personas que se encuentren en la lista de espera. Las tarjetas están limitadas. Solo se pueden utilizar para la compra de alimentos en determinados supermercados y tiendas, entidades con las que Sodexo tiene convenios. Lo mismo pasa con la tarjeta de medicamentos en las farmacias.

En su viaje a Venezuela en noviembre de 2019, ¿qué necesidades más específicas detectó entre la población canaria? ¿Hay alguna que aún no haya entrado en la batería de apoyos actuales: los alimenticios, de medicamentos y de atención sanitaria? Si se diera esa limitación, ¿se trabaja en incorporarla?

No es lo mismo hacerte una idea desde aquí de la situación que están atravesando a estar in situ recorriendo las entidades canarias en Venezuela. A éstas hay que agradecerles todo el trabajo que realizan, no solo por la difusión de los valores canarios en el exterIor, sino también por el apoyo que prestan en la tramitación de las ayudas que proceden de Canarias. Fruto de ese viaje, ya veías que las necesidades básicas estaban menos cubiertas. De ahí la necesidad de mantener y potenciar estas líneas de ayuda.

Los canarios emigrados comentaban que en el pasado se disfrutaba de actividades lúdicas, como la conmemoración del Día de Canarias o el encuentro entre entidades. Eso se fue perdiendo debido a la crisis económica y actualmente se ha visto más perjudicado por la pandemia de la covid-19. Por lo tanto, ellos demandaban volver a disponer de un rato de ocio y distracción. No obstante, cuando no tienes dinero para dar de comer a tus hijos o para hacerlo tú mismo, tampoco para comprar medicamentos, lo prioritario es salir adelante…

Junto a esas acciones regladas de colaboración con los canarios en el exterior, ¿se han dado otros apoyos de urgencia, más singulares, vinculados a situaciones especiales, por ejemplo durante el primer estado de alarma por la COVID-19 en España?

Existe una línea de ayuda sociosanitaria para cualquier canario, independientemente del país en el que esté, vinculada a cuestiones de urgencia. Por ejemplo, en caso de necesitar una intervención quirúrgica y no tener seguridad social o trabajo. Si cumple una serie de requisitos, se le presta esa ayuda. En el pasado 2020, recibimos solicitudes no solo de asuntos médicos, sino también sobre necesidades de alimentación de ciudadanos residentes en Argentina, Uruguay o Cuba. Asimismo, se ha incrementado, sobre todo en Cuba, el número de ayudas humanitarias respecto a las concedidas en el ejercicio de 2019.

En cuanto a la primera etapa de la COVID-19, no hubo una medida excepcional. Sin embargo, la Administración canaria siguió funcionando para tramitar los apoyos básicos y la avalancha de ayudas humanitarias que nos llegaban de forma individualizada. Éramos muy conscientes de esas dificultades y tratamos de resolverlas todas.

¿Cuál es la realidad actual del que fuera éxodo canario a esos países de Latinoamérica?

La actividad económica en Canarias se ha visto afectada por la covid-19. Afortunadamente, estamos atendiendo la crisis gracias a la implantación de los ERTE por el Gobierno central, a la solidaridad de Europa y tantas otras actuaciones públicas muy necesarias, entre ellas las puestas en marcha por el Ejecutivo autonómico, que son las incluidas en el Plan Reactiva 2020-23. En 2021, pese a todas las dificultades observadas, los Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma de Canarias han podido crecer. También el de la Viceconsejería de Acción Exterior.

En Latinoamérica, en términos generales, nada de eso ha sido posible, ya que son economías con menos posibilidades y problemáticas que se arrastran de años atrás. Al caernos encima una pandemia como la de la COVID-19, con la paralización de buena parte de la actividad económica, también en esos países, ha habido un efecto multiplicador en la pobreza de la gente. Y claro, los canarios y canarias que viven allí también sufren las consecuencias de esa devastación económica y social.

Un bolívar que no vale nada o casi nada

Según datos del Banco Central venezolano, en 2020 la hiperinflación fue del 9.500% en ese país latinoamericano. A 1 de enero de 2020, se cambiaba un euro por 52.000 bolívares. Solo un año después, a 31 de diciembre, para tener ese mismo euro se requería 1.350.000 bolívares. En febrero de 2021, para comprar un euro se necesitan 2.184.000 bolívares. El salario mínimo que cobra un pensionista venezolano está establecido en 400.000 bolívares. Si se les suma una cesta tique, llegan a unos 800.000; esto es, menos de 0,25 euros al mes.

Ayudas y beneficiarios de los subsidios canarios

-Atención sanitaria: gracias a un incremento de 700.000 a un millón de euros en este 2021, las personas beneficiarias pasan de 845 a 1.570.

-Tarjeta de alimentos: con un alza de 600.000 a 700.000 euros este año, los beneficiarios pasan de 3.000 a 3.365.

-Compra de medicamentos: con un aumento de 200.000 a 250.000 euros, los beneficiarios pasan de 1.800 a 2.240.

Donde más residen los isleños en América

Venezuela es el país donde viven más canarios nacidos en el Archipiélago. Se calcula que hay unos 57.000, contabilizados sus descendientes directos. En Cuba, el flujo migratorio fue anterior, por lo que los canarios llegados a la isla caribeña tienen casi todos más de 80 años. En estos momentos, se cree que hay menos de 100 con esa condición. Aproximadamente, son 60.000 los descendientes de canarios que han adquirido la nacionalidad española. En Uruguay existe un censo de unos 800 canarios, mientras que en Argentina la cifra puede llegar a 2.000.

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Publicado el
19 de febrero de 2021 - 08:00 h

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