Se estrella el programa político ‘estrella’ de Televisión Canaria
La audiencia ha vuelto a dar la espalda al programa por el que la dirección de Televisión Canaria apuesta para que algún día se convierta en el referente del debate político en la región. A pesar de los intentos por atraer público anunciando un pretendido cara a cara entre un violento empresario desokupa y una activista antidesahucios, con la excusa de volver a abordar el problema de la vivienda en el archipiélago, La Retranca volvió a darse de bruces contra la realidad: un escuálido 3,9% de audiencia media, 5,7 puntos menos que la alcanzada programa anterior, Una hora menos (9,6).
En total, según Dos30’, que mide y analiza cada día las audiencias de las televisiones en España, vieron La Retranca unas 14.000 personas, frente a las 46.000 que siguieron Una hora menos. Es la caída habitual que presenta ese programa cada semana, a pesar de emitirse en horario de máxima audiencia televisiva y a pesar de los registros que recibe al comenzar, a las 22.30.
El intento de captar público mediante la introducción de un llamativo cara a cara entre el empresario desokupa Roberto Cristian Pérez y la activista antidesahucios Inma Évora no surtió los efectos deseados. Al contrario, hubo momentos de su intervención que resultaron molestos para el espectador, incluso para el presentador del programa, ya que Pérez actuó tan a la defensiva que dedicó buena parte de su intervención a reprochar a su interlocutora que hubiera cobrado por un asesoramiento a la empresa pública de vivienda Visocan en la resolución de un problema en el barrio de Añaza.
El presentador llegó a mostrarse incapaz de reconducir el caos que se generó en el tramo final cuando le preguntó cuánto cobra su empresa de desokupación por cada servicio y recibió como respuesta un agresivo “¿vinimos a hablar de dinero?”.
La participación de este empresario, que ha sido detenido y denunciado en varias ocasiones por conducirse de manera violenta cuando su empresa ejecuta un desahucio, levantó la indignación del comité intercentros de RTVC, que criticó duramente esa presencia antes de que se emitiera el programa.
Eso no fue obstáculo para que se mantuviera su participación, como tampoco lo fue que el invitado arremetiera desde sus redes sociales contra los trabajadores del ente público por haber criticado su presencia en un programa de la cadena.
Un problema con las mujeres
Siempre según Dos30’, el programa fue seguido por más hombres que mujeres, un 5,7 frente a un 2,8, lo que se correspondió durante toda la emisión por la composición de la mesa, en la que siempre hubo mayoría abultada de hombres.
De hecho, la dirección del programa suprimió la presencia en el último momento de una analista política de talla nacional, la tinerfeña María González, para sustituirla por un hombre, el presidente del partido político Drago, Alberto Rodríguez, convertido en contertulio habitual pese a no ser ni analista ni periodista. Junto a él, analizaron los temas de actualidad el periodista de la Cope Guillermo García; el del periódico El Día Miguel Ángel Autero, y la periodista de la Cadena Ser Janire Alfaya, que rodeaban al director y presentador del programa, Mayer Trujillo. En total, cuatro hombres y una mujer.
Una fotografía que se repetía también en la primera parte del programa, en la que se introdujo al presidente de la Asociación Canaria de Empresas de Gestión Inmobiliaria (ACEGI), Rafael Tarajano, y a la vicepresidenta de la patronal tinerfeña de la construcción (FEPECO), Yasmín Gutiérrez. Como experto externo, con una conexión en directo, el programa presentó a otro hombre, un profesor de la Universidad de La Laguna, Francisco Ramos, que llegó a decir que no existen leyes antiocupación.
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