La Unidad Cardiorrenal del Hospital La Candelaria logra la acreditación de excelencia

Hospital de la Candelaria, en Tenerife.

Tenerife Ahora

0

La Unidad Cardiorrenal del Hospital Universitario Nuestra Señora de La Candelaria, en Tenerife, ha obtenido la acreditación de excelencia concedida conjuntamente por la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y la Sociedad Española de Nefrología (SEN).

Este reconocimiento certifica el alto nivel de calidad en la atención integral a pacientes que presentan patologías que afectan de forma simultánea al corazón y a los riñones, según ha informado este miércoles en un comunicado la Consejería de Sanidad, a la que está adscrito el centro hospitalario.

La obtención de este certificado implica la evaluación de los procedimientos asistenciales, su comparación con estándares nacionales y la superación de los correspondientes procesos de auditoría externa, con el objetivo de garantizar el cumplimiento de criterios homogéneos y exigentes de calidad, así como fomentar la mejora continua y la adopción de buenas prácticas clínicas.

Puesta en marcha en abril de 2022, la unidad atiende una media de doscientas personas al año, y está compuesta por un equipo multidisciplinar de ocho profesionales de los servicios de Cardiología, Nefrología y Medicina Interna, añade la Consejería.

Entre las patologías más habituales que atiende la unidad se encuentran la cardiopatía isquémica coronaria, producida por la obstrucción de las arterias del corazón, la insuficiencia cardíaca, cuando el corazón no es capaz de bombear sangre de forma eficaz y la enfermedad renal crónica, que implica una pérdida progresiva de la función de los riñones.

A estas se suman factores de riesgo muy prevalentes que influyen tanto en el daño cardíaco como en el renal, como la diabetes, la hipertensión arterial y la dislipemia (niveles elevados de colesterol y otras grasas en sangre).

Añade el departamento sanitario que la insuficiencia cardíaca y la enfermedad renal crónica se retroalimentan, pues alrededor del 50 % de los pacientes con patología cardíaca desarrolla algún grado de deterioro renal, y quienes padecen enfermedad renal crónica presentan un mayor riesgo de complicaciones cardiovasculares.

Por ello, el abordaje multidisciplinar permite actuar de manera conjunta, ofreciendo una atención integral y un seguimiento estrecho que favorece la estabilidad clínica de ambas patologías.

En la insuficiencia cardíaca es frecuente la retención de líquidos, lo que obliga al uso de diuréticos para su eliminación.

Cuando la respuesta a estos tratamientos es insuficiente, la acumulación de líquido puede provocar descompensaciones que afectan tanto al corazón como a los riñones, empeorando la función renal.

Para mejorar el pronóstico y prevenir la progresión del daño renal, los equipos multidisciplinares incorporan fármacos de última generación y ajustan de manera coordinada los tratamientos según la evolución de cada paciente.

En los casos más complejos, la diálisis peritoneal se utiliza como parte de un enfoque integral, permitiendo eliminar el exceso de líquido cuando los riñones no pueden hacerlo de manera eficaz y contribuyendo a estabilizar tanto la función cardíaca como la renal.

Etiquetas
stats