El auditorio de Calatrava en Tenerife sigue cayéndose a cachos y el Cabildo no dice si el arquitecto pagará la reforma
El gobierno del Cabildo de Tenerife (CC-PP) lleva casi un año sin aportar novedades sustanciales sobre la imprescindible mejora de un auditorio Adán Martín que, tal y como salta a la vista desde hace mucho tiempo y como admite la propia presidenta, Rosa Dávila, “se cae a cachos”. Y eso que la propia Dávila reaccionó con contundencia a las informaciones de Canarias Ahora y Diario de Avisos que denunciaron el lamentable estado de lo que se supone que es uno de los monumentos señera de la Isla (eso sí, lo hizo en otros medios), culpando de la situación a la inacción del PSOE y Cs en el mandato previo y subrayando que habían retomado la iniciativa de reforma con ímpetu y negociando con el arquitecto autor, el célebre y controvertido Santiago Calatrava, para acelerarla lo más posible.
Sin embargo, y tras aprobarse en enero de 2025 un millón de euros para costear un proyecto de rehabilitación que se había anunciado para noviembre del año anterior, se ha llegado a enero de 2026 sin prácticamente novedades de relevancia y con el auditorio con el mismo o peor estado.
Esta situación se abordará este viernes en el pleno insular por una pregunta del PSOE, pero lo que resulta innegable es que se han ido incumpliendo los plazos anunciados y, al menos públicamente, sigue sin desvelarse quién asumirá los 24 millones de euros que, en principio, cuesta esa reforma, dadas las diferencias del Cabildo con el arquitecto sobre quién es el responsable de que la decoración exterior en forma de escamas brillantes de mármol (trencadis) se ha ido cayendo desde hace muchos años. Calatrava echa la culpa a las empresas que ejecutaron su proyecto primigenio y, aunque el gobierno anterior llegó a un acuerdo con las compañías, ha ido pasando el tiempo y la situación sigue igual.
Negativa a aportar el proyecto, aunque se puede recurrir legalmente
El actual pacto de CC y PP se ha agarrado al plazo de 18 meses que en su día también dio el gobierno del socialista Pedro Martín a Calatrava, pero, una vez recibió el proyecto de reforma, el actual gobierno se ha negado, desde enero de 2025, a entregárselo a la oposición. De hecho, en un escrito del 23 de ese mes, se argumenta esa negativa a entregar el proyecto a que se trata de “un documento técnico (…), no concluso y de carácter no definitivo”, por lo que “su difusión puede producir confusión y disfunciones interpretativas en un debate al margen del procedimiento que dificulten la eficacia en la pronta resolución del mismo”. Eso sí, aclara que la oposición tiene derecho a recurrir y tomar las medidas legales que considera necesarias en aras de la información y transparencia, pero se negó la entrega del proyecto.
El PSOE ha roto con su especie de tregua o margen de tiempo al gobierno y por eso preguntará mañana por un proyecto y una reforma que, si es que finalmente cuesta 24 millones, supondrá un importante impacto porque aún no queda tampoco claro si obliga o no al cierre (se baraja el plazo de un año) del auditorio en su totalidad y, por tanto, de su intensa programación cultural y musical, al menos en las zonas más afectadas. El gobierno ha negado el cierre, pero se supone que eso lo debe determinar el proyecto, aún desconocido.
Que sean 24 millones de euros o más dependerá también de cuándo se han hecho esos cálculos, ya que el área insular de Cultura sostuvo en 2024 que la reforma costaría 2,6 millones, pero un informe del Cabildo de 2017 ya hablaba de 15 millones y otro de 2022 lo elevó a esos 24.
A finales de 2024, Calatrava dijo que no se encontraba “capacitado para asumir la dirección facultativa de los trabajos de reparación del Auditorio”, por lo que no aceptó llevarla a cabo personalmente. Así se admite en la modificación de crédito elaborada por CC y PP en enero de 2025 para aprobar el millón de euros para el proyecto de la reforma.
No obstante, que haya cambios en las cifras respecto al auditorio es la historia de este supuesto referente de la Isla, impulsado y supuestamente mimado por CC. De hecho, lo que se dijo que iba a costar hace casi 27 años, 26,7 millones ,acabó triplicando esa cifra, hasta los 74, a los que habrá que añadir el millón del proyecto y los 24 de las obras (o lo que el IPC y demás propicien).
Canarias Ahora pidió la versión del gobierno insular desde el martes de este semana, sin respuesta hasta ahora.
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