El Ayuntamiento de Las Palmas descarta riesgo para los edificios colindantes al muro afectado por las lluvias en Miller Bajo
El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, a través del área de Urbanismo y junto a la Sociedad Municipal de Gestión Urbanística (GEURSA), ha confirmado que no hay peligro de desprendimiento hacia el exterior ni riesgo para los edificios colindantes al muro que ha sufrido daños por la borrasca Therese en Miller Bajo.
El Consistorio ha informado de que ya ha comenzado los trabajos urgentes para reforzar la seguridad en dicho muro. Tras una primera fase de medidas preventivas adoptadas el martes, que incluyeron el realojo temporal de 11 residentes de un edificio en la calle Nicolás Monche López, el Consistorio aprobó este miércoles un decreto de emergencia. Mediante este procedimiento, se ha encargado a una empresa especializada la ejecución inmediata de actuaciones destinadas a garantizar la estabilidad del muro.
El personal técnico municipal ha realizado un seguimiento exhaustivo, que ha permitido confirmar la existencia de diversas fisuras motivadas por el empuje del terreno y la acumulación de agua derivada de las intensas lluvias de los últimos días.
Para determinar con precisión la evolución del terreno, se han contrastado las nuevas mediciones con un estudio topográfico previo realizado en 2016. Los técnicos han comprobado que el desplazamiento, de entre 10 y 15 centímetros, se produce hacia el interior del muro, por lo que no existe peligro de desprendimiento hacia el exterior ni riesgo para los edificios colindantes.
Las labores de estabilización consistirán en retirar la parte superior del muro, que ha perdido capacidad resistente y presenta mayor deterioro, y en instalar un sistema de drenaje en la trasera para evitar acumulaciones de agua y reducir la presión sobre la estructura. Los operarios estarán presentes en la zona desde este jueves, con inicio de las labores físicas previsto para el viernes.
Desde el inicio de la incidencia, el Ayuntamiento ha desplegado un dispositivo coordinado y conformado por distintas áreas municipales. Ese mismo martes, la alcaldesa, Carolina Darias, y el personal técnico municipal mantuvieron una reunión con las personas afectadas para informarles de que, aunque no existía riesgo de derrumbe inminente, el desalojo es una medida preventiva necesaria mientras se intervenía en la estructura. De las 11 personas desalojadas, dos fueron realojadas en el Centro de Inserción Social de La Isleta.
Una vez vallada la zona de obras y establecidos los circuitos de acceso seguros, el Ayuntamiento informará, previsiblemente a partir de este viernes por la tarde, sobre la situación de las personas realojadas.