2.000 firmas denuncian ante la Consejería de Educación el deterioro y la falta de seguridad del IES Remedios de Guarnizo
La comunidad educativa del IES Nuestra Señora de los Remedios de Guarnizo (Astillero) registrará este miércoles casi 2.000 firmas en la Consejería de Educación para reclamar una solución a la “falta de seguridad en las instalaciones”.
En un comunicado, la comunidad educativa ha denunciado que “goteras, inundaciones, caída de azulejos, falta de insonorización y barreras arquitectónicas constituyen el paisaje diario” al que se enfrentan. Pero la “alerta definitiva sobre la gravedad del deterioro en el centro” ha sido el reciente apuntalamiento de un módulo de chapa que se instaló hace 25 años de manera provisional.
Según ha explicado, la “severa” oxidación del material ha provocado la formación de grietas y que la propia estructura metálica se encuentre desgajada desde el mismo acceso, que también se mantiene apuntalado desde la Semana Santa.
Ante la falta de respuesta a las reiteradas solicitudes de reunión con la directora general de Centros e Infraestructuras, Reyes Mantilla, para abordar de manera urgente el problema, la comunidad educativa ligada al instituto, que incluye a profesores, familias, alumnado y representantes del Consejo Escolar, ha reunido casi 2.000 firmas que se registrarán este miércoles en la Consejería para exigir una solución que garantice la actividad docente “en condiciones de seguridad”.
En concreto, el escrito reclama agendar una reunión entre la directora general y los representantes del Consejo Escolar y del AMPA del IES antes del 30 de junio, y el anuncio de una solución definitiva a todas las deficiencias que presentan las instalaciones del centro antes de fin de año.
El IES ha indicado que la última reunión oficial con cargos responsables de infraestructuras en la Consejería de Educación se produjo hace tres años. “El veloz deterioro en el anexo del instituto, fabricado con chapa metálica, y actualmente apuntalado tras una reciente inspección técnica”, llevó a la Dirección del centro a solicitar con urgencia hasta tres peticiones de reunión, sin atender a día de hoy.
No solo los actuales trabajadores del instituto y las familias de sus alumnos reclaman actuaciones específicas, sino que también antiguos estudiantes y personas vinculadas en algún momento al proceso de enseñanza-aprendizaje de una institución con 73 años de historia se han sumado a la petición a través de una campaña promovida a inicios de mayo por el Consejo Escolar del instituto.
A través de la AMPA, las familias han manifestado “el aumento de su preocupación y malestar” por las condiciones en las que sus hijos asisten diariamente a las clases y la “precariedad en la que se está desenvolviendo la actividad docente y el resto de servicios”.