Un incendio en un pinar, deserciones en miradores nubosos de la costa y eclipse total en el sur de Cantabria
La noche del 11 de agosto, ya había gente acampada en lo alto del monte de La Picota, en Mortera (Piélagos), uno de los puntos más protegidos por su Ayuntamiento, junto con la carretera de acceso a las playas de Liencres, cuyo prohibición de acceso, ante la saturación de coches en el aparcamiento, fue adelantada a las nueve de la mañana de este jueves.
Sobre esa misma hora, un un hombre caminaba por el centro de Santander con las gafas para el eclipse que sucedería casi doce horas después puestas. Santander se convertía también en la capital del norte en la que, por 400 euros, era posible alquilar en Wallapop un balcón con vistas desde el Paseo Altamira, la calle más alta de la ciudad, a unos tres kilómetros de la costa norte. Pero eso sí, con cortesía de refresco y frutos secos.
La jornada del eclipse de sol total en Cantabria ha sido un cúmulo de nubes en el puerto El Escudo y buena parte de la costa cántabra, como Suances, Peña Cabarga, buena parte de la bahía y costa de Santander y el mirador habilitado en el parque de animales de Cabarceno, donde mucha gente se ha marchado a buscar otra ubicación porque pasadas las seis de la tarde la visibilidad ha sido nula. Por contra, un cielo despejado ha marcado el sur de la comunidad autónoma, en particular en La Lora, con treinta grados y pleno sol.
Hasta el eclipse total, el acceso ha sido relativamente ordenado a la mayoría de puntos de observación, salvo alguna discusión por aparcar. La jornada ha quedado marcada por un suceso: un incendio que ha afectado a una hectárea de matorral en el pinar del parque natural de las dunas de Liencres.
El incendio, declarado sobre las 14:30, ha sido extinguido al concluir el eclipse, por los bomberos y un helicóptero del Gobierno de Cantabria, tras verter 33.000 litros de agua, con apoyo del Seprona, ha informado el 112. Se ha producido precisamente en el pinar que rodea la carretera de acceso a las playas de Valdearenas y Canallave, en el parque natural de las dunas de Liencres, uno de los lugares con más afluencia, que ha contado con la asistencia de más de 120 personas con discapacidad y sus acompañantes podrán disfrutar del eclipse solar total de este miércoles en un espacio habilitado para ellos en la playa.
En la rapidez de la actuación para apagar el fuego ha influido la activación del mayor Plan Territorial de Emergencias de Protección Civil de Cantabria (Platercant). Organizado para el fenómeno astronómico, ha sido coordinado desde el Centro de Coordinación Operativa (CECOP) ha estado formado por 1.400 efectivos de administraciones públicas.
El histórico plan también ha incluido cinco puestos de mando avanzado, 21 ambulancias, 25 embarcaciones, un hospital de campaña, una tienda sanitaria, cinco drones, alrededor de un centenar de vehículos y tres helicópteros con base en Santander, pertenecientes al Gobierno de Cantabria.
De los cinco puntos preferentes de observación definidos por el Gobierno de Cantabria (PP), la normalidad ha imperado en cuatro, salvo en Peña Cabarga, donde se ha encapotado totalmente y ha obligado a la gente a marcharse en sus vehículos o a bajar en las lanzaderas al cercano polígono industrial de Heras como alternativa. Mientras, en el Faro de Ajo ha estado despejado, enn La Lora, en Valderredible, donde está el Observatorio Astronómico de Cantabria, el calor ha marcado la jornada con hasta 30 grados y un aparcamiento a un 40%de ocupación, según ha informado el gobierno autonómico.
En la también nubosa bahía de Santander, frente a Peña Cabarga, 130 personas han visto el eclipse desde un barco, tras ganar un sorteo del Gobierno de Cantabria, dentro de una actividad con la Universidad de Cantabria, el Instituto de Física de Cantabria (IFCA), y la asociación Big Van Ciencia.
En Suances, donde desde primera hora de la tarde poco se veía, varias personas en distintos puntos han tenido que ser alertadas por drones del Gobierno por estar al borde de cortados, según ha informado Europa Press.