Pasan a disposición judicial los 33 detenidos hasta ahora en la macrooperación policial de Torrelavega

La macrooperación de la Policía Nacional llevada a cabo este miércoles en los municipios de Torrelavega y Cartes, en la que participaron más de 400 agentes, ha desmantelado una organización criminal liderada por tres clanes familiares dedicada al tráfico de drogas, extorsiones, robos, maltrato animal y blanqueo de capitales. El operativo se ha saldado por ahora con 33 detenidos, que ya han pasado a disposición judicial.

Actualmente, la operación continúa abierta y no se descartan nuevas actuaciones ni más detenciones, ha informado la Policía Nacional. A los detenidos se les considera presuntos responsables de los delitos de pertenencia a organización criminal, tráfico de drogas, blanqueo de capitales, extorsión, maltrato animal y contra el patrimonio.

Además, se ha bloqueado más de un millón de euros en bienes y activos vinculados a la actividad criminal, como 118 cuentas bancarias, 27 propiedades y 110 vehículos.

En el operativo, desarrollado de forma simultánea en diferentes puntos de Torrelavega y Cartes, se practicaron 26 entradas y registros donde se incautó dinero, drogas, gallos de pelea y diversas armas.

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La investigación, dirigida por la Fiscalía y la Autoridad Judicial de Torrelavega, se inició en 2025 tras conocer la existencia de un grupo criminal ubicado en Torrelavega que estaría organizando peleas ilegales de gallos, ha indicado la Policía en un comunicado.

A partir de ese momento se inició una “compleja” investigación multidisciplinar que se prolongó durante más de un año y medio. Durante la misma, los agentes constataron que la organización no solo se dedicaba a este tipo de actividades relacionadas con el maltrato animal, sino que mantenía una “intensa actividad criminal en múltiples ámbitos delictivos que llevaba años afectando gravemente a la seguridad y convivencia ciudadana”.

“Salto cualitativo” en peligrosidad

Los integrantes del grupo habían dado recientemente “un salto cualitativo en su peligrosidad” al comenzar a utilizar armas. Incluso llegaron a protagonizar enfrentamientos armados que pusieron en peligro la vida de terceras personas.

La investigación permitió acreditar que la organización ejercía un “fuerte control e intimidación en determinadas zonas de la ciudad, llegando en ocasiones a amenazar y amedrentar a vecinos si no se sometían a sus imposiciones”.

Asimismo, los investigados se aprovechaban de la dependencia de las drogas que ellos distribuían para utilizar a consumidores como autores materiales de distintos delitos contra el patrimonio, obteniendo posteriormente los beneficios económicos derivados de los robos y hurtos cometidos por encargo.

Con el dinero de estos delitos, la organización habría generado un patrimonio superior al millón de euros, a pesar de que algunos de sus miembros carecían de actividad laboral conocida. Parte de los bienes incluso figuraban a nombre de menores de edad para dificultar su localización y embargo.

Una vez reunidos los indicios necesarios y ante la “creciente alarma social” generada por la actividad del grupo se llevó a cabo la explotación de la operación policial durante la madrugada del pasado miércoles 27.

El dispositivo se inició a las cinco de la mañana de ese día con la ejecución simultánea de 26 entradas y registros en Torrelavega, Cartes y Barreda, en los que participaron más de 400 efectivos pertenecientes a distintas unidades especializadas de la Policía Nacional, entre ellas GEO, GOES, UIP, UPR, Subsuelo, Medios Aéreos y Guías Caninos.

Durante los registros, los agentes intervinieron más de 10.000 euros en efectivo, sustancias estupefacientes --entre ellas cocaína y hachís--, armas como una catana, navajas y un bate de béisbol, así como útiles empleados para el maltrato animal, 40 teléfonos móviles y 32 piezas de oro.

También fueron localizados 53 gallos de pelea con distintas lesiones --seis de ellos muertos-- y cintas para correr con el objetivo de fortalecer a las aves.

Paralelamente, gracias al trabajo desarrollado por las unidades especializadas en investigación económica, se bloquearon 118 cuentas bancarias pertenecientes a 51 investigados, y se prohibió la disposición sobre 110 vehículos y 27 propiedades inmobiliarias. El valor total de los bienes y activos bloqueados supera el millón de euros.