El Gobierno vasco entierra tres proyectos de investigación de hidrocarburos en el subsuelo, Lore, Landarre y Sustraia
El consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi, del PNV, ha cerrado con su firma, definitivamente, los proyectos de “investigación de hidrocarburos” llamados Lore, Landarre (o Landare, hay tantas versiones como documentos oficiales) y Sustraia, que originalmente ocupaban unas 131.000 hectáreas en el interior de la comunidad autónoma, en una zona entre Bizkaia y Gipuzkoa. Estaban explotados inicialmente en un 50% por la que fue sociedad autonómica de hidrocarburos, conocida por sus siglas Shesa, y por una filial de Petrichor, que según expone en su página web es una compañía con base en los Emiratos Árabes Unidos aunque de origen neerlandés.
El Gobierno, en la orden de extinción publicada este martes en el Boletín Oficial del País Vasco (BOPV), recuerda que los tres permisos fueron concedidos en 2018 para un período de seis años que ya ha expirado. Hubo un cuarto, llamado Lurra que no prosperó. En 2020 ya se aceptó una renuncia parcial por parte de la entonces consejera, Arantxa Tapia. Desde la luz verde a estos proyectos, en todo caso, la legislación ha cambiado de manera fundamental. En aquel momento todavía estaba latente la amenaza del uso de la técnica del 'fracking' para la extracción, que quedó prohibida después de recibir una fuerte contestación social.
La normativa autonómica más reciente contra el cambio climático, del tramo final del mandato de Iñigo Urkullu y pactada por el Gobierno de PNV y PSE-EE con EH Bildu, forzaba a que, de cara a 2030, el Gobierno vasco se desprendiese de todos sus activos relacionados con hidracarburos, incluida la disolución de la entidad Shesa y el paso de su actividad al Ente Vasco de la Energía (EVE). En 2024 también se produjo la salida de Shesa de su participación, del entorno del 37%, del permiso Viura de extracción de gas. Este yacimiento está en La Rioja y durante años ha sido la operación más rentable en este ámbito para las arcas vascas. Fue vendida a Heyco, que ahora también está detrás de la filial de Petrichor después de una sucesión de cambios societarios.
Antes, en 2021, se aprobó una ley estatal que “dejó sin contenido práctico” la utilidad de la “investigación” de hidrocarburos en el subsuelo si luego quedaba prohibida su extracción. No obstante, en seis años se han invertido 571.246,25 euros en Lore, Landarre y Sustraia, según la información oficial. Ni Petrichor ni Heyco han presentado alegaciones sobre el final de esta aventura.
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