La plantilla de Prysmian, la fábrica de fibra óptica de Maliaño, califica de “decepcionante” la reunión en el Orecla con la dirección
La reunión entre el comité de empresa y la dirección de Prysmian, fábrica de fibra óptica en Maliaño, ha concluido sin acuerdo, este miércoles, en el Organismo de Resolución de Conflictos Extrajudiciales (ORECLA).
El comité ha querido poner el foco en la situación que atraviesa actualmente la fábrica cántabra: ha perdido más de 80 puestos de trabajo en los últimos 12 años, pasando de 216 trabajadores a 138, con dos años de ERTE y 11 despidos en los últimos seis meses. El conflicto laboral se mantiene centrado en la negociación salarial del nuevo convenio: según denuncia el comité, la propuesta planteada por Prysmian contempla una congelación salarial para 2025 y 2026 y un IPC real con tope para 2027.
Pese a este panorama el comité de empresa ha explicado en una nota de prensa que la reunión en el Orecla ha sido “breve y decepcionante” y que la empresa ha llegado “sin ninguna propuesta concreta” a la mediación. Es más, lo único que ha llevado es una petición que, a juicio de la representación sindical, ha sido más bien una exigencia, una reunión con la comisión negociadora para presentar su propuesta el próximo martes, 2 de junio, en las propias instalaciones de la fábrica.
“Hemos aceptado porque tenemos voluntad negociadora y queremos llegar a un acuerdo, eso sí, no a cualquier precio. Hablaremos con la plantilla porque esta aceptación no quita que planteemos un nuevo calendario de paros. A la vista está que la situación sigue completamente bloqueada”, ha añadido Ismael Vega (CCOO), presidente del comité de empresa, según un comunicado del sindicato que representa Vega.
Para Vega, “acudíamos a la mediación en el ORECLA sin expectativas concretas pero con la intención de conocer la posición actual de la empresa porque desde hace un mes no ha habido ningún tipo de movimiento por su parte. De hecho, fue la última propuesta empresarial en abril la que provocó la convocatoria de huelgas actualmente en marcha”.
El comité de empresa señalaba antes del inicio de la reunión que llegaban con esperanza porque “pedir a los compañeros sacrificios y huelgas es duro, pero también expectantes porque necesitamos saber si la empresa quiere seguir instalada en el inmovilismo o empezar realmente a dar pasos hacia un acuerdo”, afirmaba el presidente del comité.
“Es totalmente injusto porque hablamos de una multinacional con importantes beneficios y únicamente estamos reclamando mantener el poder adquisitivo mediante la actualización conforme al IPC. No estamos pidiendo nada más”, ha subrayado Vega, que ha recordado que mañana jueves, 28 de mayo, tendrán el último paro de este primer calendario de movilizaciones.
La representación de los y las trabajadoras ha recordado que incluso en épocas de mayor actividad “se pidió a la plantilla contención salarial por solidaridad con otras partes del grupo y por eso ahora lo que pedimos es precisamente esa solidaridad hacia esta planta y hacia esta plantilla”.