La plataforma “Salvar Oyambre” denuncia una grave agresión ambiental sobre el sistema dunar

La plataforma ciudadana Salvar Oyambre ha denunciado una actuación la apertura de un canal artificial en el Parque Natural de Oyambre que está acelerando la erosión de la playa que podría estar derivando a la playa aguas residuales de establecimientos hosteleros cercanos con riesgo para la salubridad de las personas que se bañen.

Una actuación “ambientalmente lesiva” en el entorno dunar que, según el colectivo, ha provocado importantes y graves daños sobre un ecosistema de alto valor ambiental y legalmente protegido“.

La plataforma advierte de que esta modificación artificial ha supuesto la destrucción de la estructura del cordón dunar, que ha sido abierto longitudinalmente “perdiendo su función esencial como barrera natural de defensa costera”.

Una actuación incompatible con la conservación, que -según los ecologistas- deja desprotegida la zona posdunar frente a la acción del oleaje y las mareas, comprometiendo la estabilidad del sistema litoral.

Asimismo, la plataforma alerta de la que deposición de los materiales extraídos sobre el lomo de la duna “ha provocado la desaparición de buena parte de la vegetación pionera, especialmente Ammophila arenaria, especie clave para la fijación de las arenas y el crecimiento natural de la duna”. La pérdida de esta cobertura vegetal supone la destrucción de un microhábitat de gran valor ecológico “y una merma significativa de la biodiversidad asociada”

La apertura de un canal artificial carente de vegetación “está generando un aumento del caudal y de la velocidad del agua en comparación con la situación previa a la actuación”. Este hecho, en opinión del coletivo 'Salvemos Oyambre' está acelerando la erosión de la playa “dejando al descubierto capas de gravas y cantos que, al ser movilizadas por el flujo hídrico, agravan aún más la degradación del suelo arenoso”. Un flujo de agua que procede “de un evacuador subterráneo diseñado originalmente para no interrumpir el emisario natural de la laguna de Los Llaos, situada en la depresión posdunar”, precisan desde el colectivo.

El comunicado de la plataforma señala que este equilibrio hídrico resulta esencial para la supervivencia de especies singulares del humedal, como Thelypteris palustris o Rumex hydrolapathum. En estos momentos se desconoce si la apertura del canal está provocando una pérdida de agua del humedal. “Lo que impide evaluar adecuadamente el alcance real de los impactos ambientales”, apuntan.

Por otra parte, tanto por el caudal observado como por las características del agua, así como por la existencia de salidas de vertidos líquidos procedentes de instalaciones hosteleras situadas aguas arriba, 'Salvemos Oyambre' considera que existen “indicios más que razonables para sospechar la presencia de un porcentaje significativo de aguas residuales en el flujo que desemboca en la playa, con el consiguiente riesgo para la salubridad y la calidad de las aguas de baño”.

Ante la “gravedad” de los hechos, la plataforma Salvar Oyambre pide que se averigüe con urgencia la autoría de la intervención y se determinen las responsabilidades técnicas y administrativas correspondientes.

En segunod lugar, exige requerir a la Dirección General de Medio Natural del Gobierno de Cantabria y a la Demarcación de Costas del Estado para que informen sobre su posible participación, acción u omisión, en la actuación denunciada y, en su defecto, adopten las medidas sancionadoras y de restauración que procedan dentro de sus competencias. “Dado que nos encontramos ante una actuación presuntamente ilegal por ser contraria a la normativa ambiental”, subrayan.

Asimismo, solicita a las administraciones competentes, incluidos los Ayuntamientos implicados, que promuevan un análisis oficial de las aguas vertientes a través del Servicio de Análisis de Aguas, Residuos y Suelos del Centro de Investigación del Medio Ambiente (CIMA), para determinar su calidad y descartar riesgos para la salud pública.

Por último, pide que se valore la posibilidad de denunciar los hechos ante la Fiscalía de Medio Ambiente.

La plataforma recuerda que el Parque Natural de Oyambre forma parte de la Red Natura 2000 y está sujeto a estrictas obligaciones de conservación. Cualquier actuación no autorizada que degrade sus sistemas dunares y humedales supone una vulneración grave de la normativa ambiental y del interés general.