Castilla-La Mancha registró 30 muertes por calor durante el mes de junio
El Instituto de Salud Carlos III ha cifrado en 153 las muertes atribuidas a altas temperaturas en España durante los primeros días de julio, concretamente desde el 1 al 4 de julio de 2026, lo que supone un 59,3% menos (223 fallecimientos menos) que durante el mismo periodo de 2025.
Estas cifras apuntan a que en junio hubo en el país 937 muertes asociadas al calor de las que 30 se han producido en la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha. Se trata de datos recogidos en el sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo).
Los registros históricos que ha recabado el sistema MoMo han evidenciado una gran variabilidad en la mortalidad asociada al calor en el mes de junio durante el último lustro. Así, en junio de 2025 se contabilizaron 380 muertes atribuibles al exceso de temperatura en el territorio nacional, mientras que en el mismo mes de 2024 la cifra se situó en 32 fallecimientos, estimaciones que, a su vez, contrastan con los 142 decesos que se reportaron en junio de 2023.
De este modo, los datos de este año han multiplicado casi por tres las muertes registradas el año anterior y han superado ampliamente las estadísticas de los ejercicios precedentes.
Durante junio, la mayoría de muertes se produjeron en los últimos días del mes, siendo el día 25 el día con más muertes. En cuanto al perfil de los fallecidos, 366 fueron hombres y 571, mujeres. La gran mayoría tenía más de 65 años (940) y, de estos, 632 eran mayores de 85 años.
Por comunidades autónomas, se estima que en Euskadi se ha producido el mayor número de muertes (153) asociadas al calor en junio, seguida de Catalunya, con 127, Castilla y León (90), Comunidad de Madrid (93), Galicia (88), Andalucía (73), Comunitat Valenciana (62), Navarra (54), Asturias (51), Cantabria (50), Aragón (45), Castilla-La Mancha (30), La Rioja (13), Extremadura (7) y Murcia (3). En Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla el sistema no ha notificado fallecimientos por esta causa.
El organismo público ha recordado que el sistema de estimación MoMo no realiza un recuento directo de muertes clínicas o certificadas por golpe de calor, sino que ha desarrollado una aproximación estadística.
El modelo ha comparado la mortalidad diaria observada por todas las causas con la mortalidad esperada según las series históricas, y ha cruzado estas desviaciones con la evolución de las temperaturas extremas.
Mediante esta metodología, el Instituto de Salud Carlos III ha estimado el exceso de mortalidad global y ha extraído la proporción de decesos que se ha podido asociar directamente con las anomalías térmicas.